Finanzas

El dólar de nuevo es noticia: sube por atraso cambiario, mal clima político, vacaciones y "sobredosis" de Lebac

25-12-2017 El Banco Central ve con buenos ojos que se acomode en un nuevo piso para que recorte su distancia ante la inflación. En la City hablan de recalentamiento. En el mercado de futuros, inversores están previendo un alza para 2018 que supera al índice de precios. ¿Qué precio estiman para enero?
Por Federico Mc Dougall
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Ya es un clásico de fin de año: llega diciembre y el dólar se apodera del centro de la escena.

Sube impulsado por quienes quieren dejar sus ahorros a resguardo, por empresas que giran dividendos o pagan importaciones y por los turistas argentinos que compran para vacacionar en el exterior.

Estas adquisiciones se potencian cuando aparece un condimento extra: el atraso cambiario.

El mercado cree que el billete irá en busca de un nuevo piso, alentado por un Banco Central que ve con buenos ojos que achique distancias con la inflación anual acumulada.

Pero no sólo los ahorristas de a pie se hacen de divisas. De hecho la "fuga" (u$s22.000 enero-diciembre) supera la de las épocas pre-cepo y es la más alta desde 2011.

También compran grandes inversores quienes, además de operaciones en "cash", recurren al mercado de dólar futuro para quedar a resguardo.

La siguiente infografía resume en 10 "tips" cómo se opera en esta plaza a la que se recurre en busca de cobertura:

En la City advierten un recalentamiento de la plaza cambiaria y hacen referencia a cuatro factores clave:

1. - Atraso cambiario: de enero a diciembre, la inflación aventajó al tipo de cambio y esto le confiere mayor atractivo al billete verde

2. - "Bola de nieve de Lebac":  son varios los analistas que hablan de "efecto saturación" de estos títulos en el mercado.

3. Vacaciones: el atraso cambiario potencia la búsqueda de destinos fuera del país. Brasil (récord), Miami o Chile son algunas de las plazas elegidas para este verano por argentinos, que han comenzado a aprovisionarse de divisas

4. - Clima político: la agitación producida por la reforma previsional y una agenda de temas "calientes" a tratar potencian la búsqueda de la divisa estadounidense como refugio.

Luz verde del BCRA
Atraso cambiario y alta tensión política. No hace falta ser economista para predecir cómo se comportarán los argentinos frente a esta combinación.

Más aun, con las vacaciones a la vuelta de la esquina, tercer elemento que acrecienta la demanda.

Sobre este último aspecto, las consultoras advierten que el déficit de la cuenta "Turismo y Viajes" escalará a la friolera de u$s10.000 millones en 2017.

Esta cifra da cuenta de una "profundización del rojo experimentado por la Argentina desde 2011 en adelante", afirman desde Ecolatina.

Ante semejante "agujero", al que se le suman el atraso del dólar frente a la inflación y una "fuga" récord, es lógico que el Banco Central vea con buenos ojos un reacomodamiento del tipo de cambio en un nivel más alto.

¿Qué "cuenta" el Rofex?
En la plaza de futuros, el tablero indicador marca que el avance del tipo de cambio superará a la inflación, que sería de 16,6% según el pronóstico de las 50 consultoras relevadas por el Banco Central (REM).

"La reciente suba del dólar se debe a la sensación en el mercado de que se atrasó demasiado y que entonces sobrevendrá una corrección", indica el economista Rodrigo Benítez, de Estudio Alpha.

En cuanto a las tasas de interés en pesos, en la City creen que el BCRA no las subirá por dos cuestiones: para permitir que el billete verde se acomode en un escalón más alto y para evitar que se resienta el crecimiento de la economía.

Amilcar Collante, del Centro de Estudios Económicos del Sur (Cesur), recuerda que "el dólar venía subiendo la mitad de la inflación en 2017", y señala que "esta dinámica se había agudizado en los últimos meses".

Este economista ve muy probable que hacia fines de enero el billete verde se estabilice en un nivel cercano a los $18.

Banco Central, entre las Lebac y el dólar
Una de las cuestiones con la que debe lidiar el titular del BCRA, Federico Sturzenegger es la de tener que aspirar el exceso de moneda local que emite.

¿Para qué emite? para "comprar" la gran cantidad de dólares que el Gobierno recibe por la venta de bonos. A cambio, claro está, le suministra los pesos que necesita para cubrir el gasto estatal.

Ante ese ingreso de divisas (y para evitar que la cotización se hunda), el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, acordó con Sturzenegger que en los próximos meses sean adquiridos directamente por el Banco Central.

Es decir, el BCRA comprará los billetes verdes que surjan de la colocación de nueva deuda, para así evitar que tengan como destino el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC).

¿De cuánto se habla? el banquero central tendrá que adquirir cerca de u$s5.000 millones en el arranque del nuevo año, por los que deberá que emitir unos $87.000 millones.

Semejante cifra presagia que la "aspiradora" de pesos funcionará a full, y que mayor será el riesgo de incrementar el stock de Lebac, que ya alcanza la friolera de 1,16 billones de pesos.

Esa cifra, en términos comparativos, representa nada menos que el 132% de la base monetaria.

Esta operatoria (retirar pesos del circuito emitiendo Lebac) le genera otro dolor de cabeza al BCRA: el llamado déficit cuasifiscal, que es el total de intereses acumulados que debe pagarle a los inversores que adquieren estos títulos.

"El Central tendrá que hacer una sintonía muy fina entre ponerle un piso al dólar sin aumentar mucho más sus pasivos remunerados", afirmó días atrás a iProfesional el gerente de un importante banco privado.

"No obstante, hay que reconocerle que está solo en esta jugada y que tiene por delante el desafío de desactivar la bola de Lebac sin profundizar el atraso cambiario", completó.

Este banquero, por ahora, no prende las alarmas ante el incremento significativo en la cantidad de estos títulos, pero sí advierte que todo tiene un límite.

"El ritmo con el que está creciendo el stock de Lebac no es sostenible. Es claro que debería ir acomodándose a la baja, en la medida en que se pueda ir bajando la inflación", concluye.

El Banco Central hace el "aguante"
El Banco Central ya había arrancado con la premisa de adquirir la gran cantidad de dólares surgidos de la emisión de deuda del Gobierno y de varias provincias.

Como diera cuenta iProfesional, la entidad argumentó que tal propósito se sustentaba en la necesidad de aumentar las reservas y así acercarse a los estándares de la región.

Sin embargo, la mayoría de los operadores interpretó que la estrategia era otra: evitar que el tipo de cambio real siguiera cayendo.

En otras palabras, entendió que el BCRA apuntó a ponerle un piso a la cotización por la vía de intervenir en el circuito cambiario. Al punto que, en lo que va del año, le adquirió al Tesoro más de u$s15.000 millones provenientes de las colocaciones de deuda.

Así, las próximas compras, que sumarán unos u$s5.000 millones, serán una suerte de soporte para contener el precio de la divisa.

¿Y las altas tasas en pesos?
"Si la estabilidad del tipo de cambio se consigue en base a las muy altas tasas de interés reales (que los agentes económicos no visualizan como sostenibles en el tiempo), entonces no se logrará moderar la inflación".

Esto lo afirma el polémico (pero siempre escuchado) Domingo Cavallo, quien además señala: "El tipo de cambio de mercado no está en un nivel de equilibrio de largo plazo".

En su visión, el Banco Central tendría que bajar la tasa de las Lebac a 1,83% mensual (actualmente 2,40%) y mantenerla por un tiempo en ese nivel.

"Es probable que eso haga que el dólar aumente rápidamente, pero no mucho más allá de $19,6, nivel en el que está el tipo de cambio de paridad", expresa.

En su visión, tal repunte no debería tener impacto inflacionario.

Señala que si se estaciona cerca de $20 y esto se refuerza con un plan para reducir el rojo fiscal (con ajustes tarifarios ya más atenuados en 2018), la estabilidad cambiaria conseguida ayudará a bajar la inflación.

El ex ministro cree que si el Banco Central hiciera explícita esa estrategia, es decir que no sólo apele a una política de tasa tan altas, su accionar sería mucho más eficiente.

Tal como consignara iProfesional, el prestigioso economista Ricardo Arriazu también se encolumna en el grupo de profesionales que considera errónea la postura de Sturzenegger.

"La tasa de interés no es el mecanismo para combatir la inflación", afirma. Y añade que el sistema de metas "no es el ideal para Argentina".

"En una economía abierta, en la que el dólar es la unidad de cuenta, si se sube la tasa lo único que se logra es que ingresen más capitales para la especulación financiera", concluye.

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