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Telecom y Cablevisión: los cambios que trae la fusión en el sector de las comunicaciones en Argentina

22-12-2017 El Gobierno finalmente dio luz verde a la operación que une a dos gigantes del mercado local de las telecomunicaciones. Las compañías continúan reformulando aspectos administrativos vinculados con su operatoria y las obligaciones que tienen con sus accionistas
Por Andrea Catalano
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Papá Noel llegó con el regalo que se había escrito en la carta de intención firmada el 30 de junio pasado entre Telecom y Cablevisión.

El directorio del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) aprobó este jueves la fusión entre ambas compañías con una serie de condiciones que atienden aspectos generales, como la devolución de espectro por superar el límite, además de cuestiones específicas por regiones, como el caso de Córdoba, donde se dan las situaciones de concentración económica más importantes.

La reunión del directorio del regulador, a cargo de Miguel de Godoy, comenzó a las 13 y se extendió hasta después de las 16. Pasada esa hora el proceso obtuvo el visto bueno del organismo, aunque ahora deberá pasar por los trámites administrativos reglamentarios.

La semana próxima ya podría estar publicada en el Boletín Oficial. Se prevé que salga con una serie de anexos donde se detallarán los considerandos región por región.

En primer lugar, se obligará a la compañía fusionada a devolver 80 MHz de espectro por superar el límite de 140 MHz establecido hasta la fecha, tal como viene informando iProfesional.

Eso abrirá una negociación con la compañía para determinar cómo se efectivizará el proceso que se extenderá durante dos años, aunque podrían también acortarse algunos plazos.

En otras áreas, como en Córdoba, se impusieron obligaciones de compartición de infraestructura mayorista. Una vez más, debido a la situación de concentración económica que se da en esa provincia. Los grandes proveedores de banda ancha en ese lugar son Cablevisión y Arnet (Telecom), y a partir de la fusión quedarán restringidas las opciones de proveedores en varias zonas relevantes.

"Se va a tomar la oferta de CABA como precio único nacional en el caso de ser dominantes", sostuvo una de las fuentes consultadas por iProfesional, que aclaró y reiteró que habrá considerandos región por región.

Otro aspecto que quedó claro es que, en aquellos casos donde la futura empresa fusionada -aún falta el dictamen de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, que se prevé estará recién en 2018- no podrá paquetizar ofertas en aquellas localidades donde una o ambas se encuentren operando con una densidad de menos de 80.000 habitantes. Esta situación se mantendrá, al menos, por dos años.

La aprobación de la fusión incluyó un largo informe técnico, donde Córdoba es el caso testigo que se tomó en cuenta para imponer condiciones según de qué regiones se trate.

Esto, a su vez, se sumará al expediente que se está confeccionando en la CNCD. Lo que allí se determine y establezca terminará de cerrar el proceso de fusión.

Con este primer paso dado por el regulador de comunicaciones, comienza a transformarse el mercado de manera tal que las decisiones en materia de inversiones y estrategias serán muy distintas a las vistas hasta ahora.

Las grandes operadores de telecomunicaciones, como Telefónica y Claro, no sólo están acelerando sus planes de inversiones sino que, además, profundizarán sus esfuerzos en los despliegues de las redes de fibra óptica.

Esta tecnología es fundamental para dar servicios ya no sólo en cuádruple play (telefonía fija, móvil, banda ancha y televisión paga), sino en múltiple play (financieros, comercio electrónico y demás aplicaciones que aceleren procesos).

La Argentina es uno de los últimos países de la región en ingresar a la convergencia de las telecomunicaciones, razón por las que las inversiones en el sector se han visto ralentizadas en los últimos años.

Los desembolsos que las más grandes compañías vienen realizando en el sector en los últimos años rondan los u$s2.500 millones, y las perspectivas oficiales desde que asumió la nueva gestión es que ese monto se duplique.

Sin embargo esto no sucedió aún. Con este primer paso dado este jueves por el Enacom –algo que se daba por descontado y que, inclusive, el ministro de Modernización, Andrés Ibarra, ratificó la semana pasada durante un encuentro de la GSMA, la asociación que nuclea a las operadoras de telefonía móvil más importantes del mundo–, el mercado experimentará un fuerte impacto.

Los beneficios que a futuro traiga la convergencia ya no dependerán tanto de lo que hagan sólo las compañías en materia de inversiones y definiciones de nuevos productos y servicios sino, además, en cómo el Estado, a través de sus reguladores, atenderá eventuales situaciones de abuso por parte de cualquiera de los prestadores que actúan en el país.

Cómo evolucionará el mercado
Las expresiones de molestia de parte de varios jugadores, que fueron constantes hasta la primera mitad de este año que se va, se fueron morigerando en estos últimos meses. A tal punto que, aún sin anunciarlos oficialmente, muchos de ellos no sólo aceleraron las inversiones previstas para este 2017 sino que prevén incrementarlas fuertemente en el próximo, especialmente en el despliegue de redes de fibra óptica.

Telefónica ya cuenta con más de 700.000 hogares pasados con fibra óptica, especialmente concentrados en la zona sur, contra una previsión de llegar a 600.000 durante este año. Del total alcanzado hasta ahora, 150.000 ya están recibiendo los servicios sobre esta tecnología.

En el caso de Claro, la compañía ya alcanzó a unas 600.000 viviendas con fibra óptica, distribuidos tanto en la zona sur como en el área norte lindante a la Capital Federal. Sobre el corredor norte, iPlan viene también desplegando redes con esta tecnología, a las que ofrece conexiones de hasta 500 mb de velocidad.

Respecto de inversiones futuras, Telecom-Cablevisión anunciaron hace un par de semanas a la Bolsa su intención de tomar u$s3.000 millones en el mercado, también para construcción de redes de nueva generación.

En tanto, ya dado el paso aprobatorio por parte del regulador, se estima que se sucedan otras definiciones en materia de telecomunicaciones, que podrán emanar en forma de decreto o de resolución, según de qué aspecto se trate. Tanto desde el Ministerio de Modernización, a través de la Secretaría de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, comandada por Héctor Huici, como desde el mismo Enacom.

Una de las decisiones del sector en general más esperada, particularmente por Telefónica y Claro, es que se habilite a este tipo de empresas a dar televisión paga por la vía satelital. Hasta ahora, la única autorizada es DirecTV. Para ello, debe emitirse sí o sí un DNU. Esto se concretaría casi en las vísperas del inicio de la convergencia de las telecomunicaciones, el 1° de enero próximo.

En ese marco, se prevé también que en ese mismo decreto se amplíen las zonas geográficas donde desde esa fecha será posible que todos los actores del mercado den cuádruple play (telefonía fija, móvil, banda ancha y televisión paga). Hasta ahora, y de acuerdo a lo indicado en el decreto 1340 del 30 de diciembre de 2016, la convergencia arrancará en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba.

Pero se analiza ampliar esa cobertura, siempre con la condición de proteger a las pyme de telecomunicaciones que actúan en localidades de menos de 80.000 habitantes. La expectativa de máxima de las grandes empresas es que se habilite la competencia en todo el país, y no tener que esperar para ello hasta 2019.

En el caso de Claro, la compañía ya alcanzó a unas 600.000 viviendas con fibra óptica, distribuidos tanto en la zona sur como en el área norte lindante a la Capital Federal. Sobre el corredor norte, iPlan viene también desplegando redes con esta tecnología, a las que ofrece conexiones de hasta 500 mb de velocidad.

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