Finanzas

Finansur, el ex banco de Cristóbal López, con destino incierto: postergan la venta hasta marzo y hay nuevos interesados

13-01-2018 Luego de que fracasara la propuesta de la familia Fiorito, ahora se abrió la posibilidad del desembarco de otro dueño. La entidad es aún controlada por el Grupo Ceibo (ex Grupo Indalo), con el 70% de las acciones. Pero su operatoria sigue suspendida por orden del Banco Central
Por Andrés Sanguinetti
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Recién a mediados de marzo se conocerá el nuevo dueño del Banco Finansur, entidad que hoy es mayoritariamente controlada por el ex Grupo Indalo de Cristóbal López. Se trata de una institución que arrastra fuertes problemas de flujo de fondos y que debe terminar de presentar un plan de recuperación ante el Banco Central de la República Argentina (BCRA).

En la actualidad, el Finansur se encuentra suspendido por 30 días que vencerán casi a fines de febrero como parte de una decisión tomada por el Central para resguardar su operatoria y darle plazo a sus dueños para que presenten un proyecto creíble de reactivación de sus actividades. Mas allá del actual plazo, la entidad madre que dirige Federico Sturzenegger podría extenderla por otros 60 días si considera que los riesgos se mantienen.

Se trata de la tecera vez que la gestión del Finansur es restringida. La primera fue en noviembre, y la segunda en diciembre pasado y ambas vienen complicando la decisión de los nuevos dueños del ex Grupo Indalo vender la entidad para reducir la deuda que soporta el holding en especial con la AFIP. Entre las razones esgrimidas por el Central para no permitir la normalización de los servicios del banco se esgrime que no cumplió con una capitalización de $10 millones que precisamente le ordenó la autoridad monetaria. 

La suspensión inicial había sido establecida el 9 de noviembre pasado a través de la comunicación B 11617 y fue adoptada en el marco de las disposiciones del artículo 35 bis de la Ley de Entidades Financieras, "ya que hasta el momento dicho proceso no ha resultado satisfactorio". En aquella oportunidad, el BCRA explicó que la decisión se había adoptado "en la necesidad de defender los derechos de sus depositantes".


De hecho, en diciembre habían cerrado un acuerdo con la familia Fiorito, del ex Banco Quilmes, que prometía inyectar u$s25 millones en la entidad financiera que tiene a Martín Redrado como administrador. Fue el propio ex jefe del Central quien acercó la propuesta de los Fiorito que finalmente fracasó no solamente por la situación del Finansur sino también por los propios problemas que los ex dueños del Banco Quilmes tienen y que están derivados de situaciones judiciales vinculadas con situaciones poco claras.

En ese momento, se había asegurado que la operación tenía aval del Central. Sin embargo, esto no fue así y el planteo de los Fiorito no pasó el filtro de las disposiciones legales del BCRA. Hace unos días se recibieron otras ofertas entre las que se destacó la presentada por los dueños del Banco Galicia, aunque también el Comafi habría sido de la partida. Incluso no se descarta que los actuales accionistas del ex Grupo Indalo decidan acercar un socio para capitalizar el banco y no tener que venderlo.

Y si bien algunas versiones dan ya como cerrada la venta al Galicia, en el mercado y en el Gobierno aseguran que todavía no existen ningún acuerdo concreto. Lo mismo sostienen desde el Grupo Ceibo, como se ha rebautizado al ex Grupo Indalo. En el entorno de Ignacio Rosner, dueño del fondo a cargo del holding creado por Cristóbal López, también entienden que hasta marzo no habrá ninguna definición.

Es que mas allá de que la oferta del Galicia pueda ser de las mejores, todavía el Central debe avalarla, lo cual está lejos de concretarse por ahora. También deben dar su opinión los jueces que entienden en las causas que involucran al conglomerado dueño del Finansur. Existe además una causa penal por evasión de impuestos a las Ganancias que directamente involucra a los accionistas del banco. 

Están procesados Evaristo Sánchez Córdova, Juan Manuel Sánchez Córdova y Tomás Sánchez Córdova, todos accionistas minoritarios del Finansur que controlan el 23,54% de la institución. A fines de año, la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal, integrada por Mariano Hernán Borinsky y Juan Carlos Gemignani, rechazó una queja presentada por la defensa de los Sánchez Córdova contra la decisión de la Sala B de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Penal Económico que ya había negado el pedido de extinción de la acción penal en relación a la presunta evasión que habría ocurrido en 2008.

Fuentes del sector bancario aseguraron que el Finansur continuará sin operar por lo menos hasta el 10 de febrero y hasta admitieron que la suspensión podría llegar a extenderse hasta sumar 120 días, el plazo máximo permitido por la Ley de Entidades Financieras.  De todos modos, en la actualidad el banco sigue ofreciendo servicios de extracciones de saldos registrados en las cuentas para el pago de haberes del personal en relación de dependencia y de las prestaciones a cargo de la ANSES, hasta el importe de las acreditaciones que se efectúen por estos conceptos en dichas cuentas, las cobranzas de créditos y las compras con tarjetas de crédito que realicen sus clientes o los pagos a los comercios adheridos.

El Grupo Ceibo heredó de Cristóbal López el 70% del capital del Finansur. Otro 23,54% está en manos de la familia Sánchez Córdoba, fundadora del banco y separada de su administración cuando desembarcó un equipo de ex funcionarios del BCRA capitaneados por Juan Basco y Raúl Planes y coordinados desde afuera por Martín Redrado, quien recibió vía su empresa MR un poder para su venta y transitorio gerenciamiento por 24 meses. En tanto, el ex Exxel Group Jorge Demaría posee el 5,9% restante. De todos modos, en una asamblea de accionistas de la fecha, Planes presentó su renuncia, mientras que fueron desafectados otros dos directores del Finansur.

El empresario kirchnerista, que ahora pasa sus días en una celda de la cárcel de Ezeiza, adquirió el banco en marzo de 2012 y se supone que el dinero para la operación provino de los fondos que no giró su empresa petrolera, Oil Combustibles, a la AFIP en concepto del impuesto a la transferencia de combustibles durante, por lo menos, seis años. Esa maniobra generó la causa por defraudación que llevó a López y a su socio Fabián De Sousa a prisión y el reclamo de la AFIP de una deuda que hoy llega a los $17.000 millones.

En cuanto al Finansur, los nuevos dueños del ex Grupo Indalo no lo consideran como un activo estratégico y le pusieron el cartel de venta.  En la actualidad, atraviesa por una delicada situación. De hecho, el último balance presentado corresponde al período de nueve meses finalizado el 30 de septiembre y arrojó una pérdida de $95 millones. También evidenció una caída del 22% del total de préstamos al sector privado o de $146 millonescon respecto a igual lapso del año pasado, totalizando $516 millones.

Según un informe de la Comisión Fiscalizadora del Finansur, "existe incertidumbre significativa sobre el futuro del banco que puede generar duda sustancial sobre la capacidad de la entidad para continuar como empresa en funcionamiento". El documento agrega que el Finansur sería incapaz de "realizar sus activos y liquidar sus pasivos en el curso normal de los negocios, incluyendo el recupero de la inversión en la sociedad vinculada Nativa Sociedad Gerente de Fondos Comunes de Inversión".

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