Finanzas

Para que el peso retome la competitividad previa al cepo cambiario, hoy el dólar debería valer casi $25

08-03-2018 Un informe privado dice que una devaluación de 8% en sólo dos meses, desafía enormemente la meta de inflación del 15%. Costos de la mejora cambiaria en un contexto donde el Gobierno tiene que anclar el dólar ante las paritarias y el incremente de precios por la actualización de las tarifas
Recibí nuestro newsletter diario SUSCRIBIRME
A-
A+

Desde comienzos de año el Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM) subió 8,1%, tocó el nivel más alto de los últimos 30 meses y se ubica 33% por encima del nivel vigente al asumir la administración Cambiemos.

Sin embargo, el reclamo de los industriales por un lado y demanda persistente de dólares para turismo y atesoramiento por otro, hacen presumir que todavía está atrasado. De hecho, según la consultora LCG (que que fundara Martín Lousteau), retomar los niveles de competitividad pre cepo cambiario, cuando el tipo de cambio ya se consideraba atrasado, demandaría un dólar 24% más caro. O lo que es lo mismo, que llegue a $24,9.

Esta reciente mejora real obedece, según explican, a dos motivos que se dan en forma paralela: una depreciación más acelerada del peso, aceptada (al menos inicialmente) por el Gobierno luego del cambio en la meta de inflación y un contexto internacional más incierto; y al fortalecimiento de las monedas de nuestros principales socios comerciales respecto al dólar.

-En lo que va del año el peso perdió 8% nominal contra el dólar (2,7% en las últimas dos semanas). Desde fines de noviembre pasado, cuando comenzaron las presiones en el mercado de cambios, el peso acumula una devaluación del 17%.

-Ambos registros superan la variación de precios estimadas para dichos períodos (5,1% esperado para el primer bimestre del año y 8,4% para el trimestre diciembre-febrero), lo que a priori equivale a una mejora del tipo de cambio real.

-Que el peso pierda valor respeto a una moneda (dólar) que también pierde valor respecto a la de nuestros socios comerciales, agrega una mejora adicional del TCRM.

-Comparando con el valor del cierre de 2017, el real brasileño y el Yuan se apreciaron 3% contra el dólar y el euro 4% (7% desde mediados de noviembre de 2017). Conjuntamente, estas tres monedas y el dólar participan en el 75% del comercio argentino.

-En total este segundo efecto habría explicado 15% de la mejora real agregada en lo que va del año. Pero en la comparación bilateral con Brasil, explica un tercio de la suba del Tipo de Cambio Real y con la zona del euro 40%

"Vale decir que la depreciación mundial del peso más que compensa la todavía creciente brecha de inflación entre Argentina y nuestros socios comerciales. En efecto, los dos primeros meses del año la inflación doméstica fue del 5,1% y la esperada para estos países promediaría 0,6%. En términos anualizados equivale a una brecha de nada menos que 30 punto de inflación anual (que hacia finales de año podría reducirse si se cumple el sendero de desinflación oficial)", afirma LCG.

Según la consultora, la esperada intervención del BCRA en el mercado de cambios puede tomarse como que por ahora primaría la decisión de frenar nuevos deslizamientos del tipo de cambio, para no sumar otro factor de presión al cierre de las paritarias, máxime cuando los anuncios de los ajustes de las tarifas de los servicios públicos ya dieron un nuevo impulso a la inflación.

En este sentido el Gobierno podría apelar momentáneamente al ancla del tipo de cambio. "Si fuera el caso, con el sendero de precios que esperamos para el primer semestre del año (12% acumulado), mantener el tipo de cambio en los niveles actuales implicaría llegar a fines de junio con un tipo de cambio real multilateral 8% más bajo que en la actualidad y 1% inferior al cierre de 2017", acotan.

Así, en sólo 6 meses se habría licuado toda “ganancia” de competitividad alcanzada en estos meses. Sólo el segundo efecto podría seguir jugando a favor moderando la pérdida de competitividad.

"Más allá del timing esperamos que el Gobierno apunte a reducir gradualmente el atraso cambiario de manera de dinamizar al sector externo y dar impulso a la inversión. Pero para ello será clave el poder de convencimiento del BCRA (y para nosotros, de todo el Gobierno como coordinador), logrando anclar las expectativas de inflación y reduciendo el traslado del ajuste del tipo de cambio a los precios; en última instancia ir hacia una mayor la flexibilidad de precios relativos", señalan. 

Pero advierten que por lo pronto, una devaluación de 8% en sólo dos meses, desafía enormemente la meta de inflación del 15% en todo el año.

SECCIÓN Finanzas
NOTAS RELACIONADAS
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR