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El ABC del Malbec, según el enólogo Daniel Pi: 10 razones por las cuales hoy es la cepa insignia de Argentina

17-04-2018 En el marco de Día Mundial del Malbec, el director de Enología de Bodega Trapiche analiza las claves que convirtieron a esta uva en el emblema nacional
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En la Argentina y alrededor del mundo, cada 17 de abril se festeja el Día Mundial del Malbec.

Las razón por la cual se definió esta fecha es simple: fue ese mismo día pero en 1853 cuando se presentó el proyecto ante la Legislatura de Mendoza para fundar una Quinta Normal y una Escuela de Agricultura, una de las piedras fundamentales de la vitivinicultura nacional.

Si bien es una cepa con muchísima historia, fue en los últimos años cuando se produjo su gran despegue.

Sus características sedujeron fuertemente tanto a los consumidores locales como a los paladares internacionales. Y esto se refleja en los altos puntajes que obtienen cada año y en los incontables premios que reciben los ejemplares alrededor del mundo, así como en el hecho de que casi el 60% de las exportaciones nacionales tienen al Malbec como protagonista.  

En este contexto, Daniel Pi, director de Enología de Bodega Trapiche, dialogó con iProfesional sobre las particularidades de esta cepa, que supo convertirse en la gran embajadora de la Argentina en el mundo: 

-¿Qué representa para vos como profesional y para la industria vitivinícola argentina en general una cepa como el Malbec? 

-El Malbec, personalmente, me cambió la vida profesional desde hace ya más de 20 años. Además, ha sido un impulsor-catalizador crucial en el desarrollo de nuestra industria. No quisiera imaginar cuál hubiera sido el destino de nuestras bodegas sin la presencia del Malbec en nuestro portafolio…

-¿Qué características organolépticas desarrolló, a rasgos generales, esta cepa en la Argentina?

-Estimo que las sucesivas mutaciones o selecciones realizadas por los viticultores a lo largo de más de 140 años han hecho que los individuos de las poblaciones originarias de Francia se hayan adaptado a nuestros climas y suelos otorgando vinos que expresan muy bien la características del sitio donde se cultivan. En general, son vinos que poseen un atractivo visual incomparable, intenso y vívido; en nariz poseen fruta roja o negra, o especias, de acuerdo con el lugar de cultivo; son fáciles de tomar, con taninos siempre agradables. 

-¿Por qué el Malbec se adaptó tan bien en la Argentina y pasó a ser la cepa más exitosa en el país?

-Mucho tiene que ver con que, cuando se introdujo en el país, era la cepa mayoritaria del viñedo bordelés y por ello fue muy difundida. Recordemos que originalmente la población de Buenos Aires tomaba vinos franceses (de Burdeos más precisamente) antes de la llegada del ferrocarril al oeste de Argentina y la llegada de los inmigrantes que desarrollaron la industria. El vino que se trató de hacer era un vino del estilo bordelés. La filoxera hizo su papel en la desaparición del cultivo en Francia, mientras que en Argentina, por el sistema de irrigación por inundación, básicamente las plantas sobrevivieron. Su buena adaptación al medio y la gran aceptación, especialmente por los mercados internacionales en los últimos 20 años, hizo todo lo demás. Antes de eso, el argentino tomaba Cabernet Sauvignon como su tinto fino y en los '70 y ' 80, se consumía más vino blanco. Esto hizo que el 'encepado' cayera mucho en esos años y se perdiera mucho material genético. 

-¿Plantas de qué antigüedad es posible encontrar en la Argentina?

-Según los registros del Instituto Nacional de Vitivinicultura, en el país existen viñedos de más de 100 años.

-¿Cuáles son a tu entender, los mejores terroirs de la Argentina para el desarrollo de esta cepa?

-Valle de Uco y, dentro del mismo, el oeste de San Carlos, que incluye La Consulta, Altamira, El Cepillo y Pareditas. También, Los Arboles, Vista Flores y Chacayes en Tunuyán; Gualtallary y El peral en Tupungato. En San Juan, definitivamente el Valle de Pedernal. También el Valle Calchaquí, fundamentalmente al sur sobre la cota de los 2000 metros sobre el nivel del mar. 

-¿Cómo suele variar el estilo de los Malbec en función de la altura? 

-El Malbec tiene buena adaptación a la mayoría de los climas y suelos de los lugares donde se cultiva uva en Argentina, obviamente con expresiones diferentes en cada uno de ellos. Por ejemplo, se presenta más suave y liviano en los sitios más bajos, cálidos y con suelos más profundos; mientras que en los más altos, frescos y menos profundos, dan vinos más concentrados y densos.

-¿Qué diferencias marcarías respecto de las características que desarrolla el Malbec cultivado y elaborado en Francia?

-Si bien el Malbec cultivado en Cahors ha mejorado enormemente su palatabilidad, es aún un vino rústico y con un potencial tánico quizá exacerbado.

-¿Con qué otras variedades tintas considerás que se lleva muy bien el Malbec y se logran grandes blends?

-Me encanta cómo se acompaña con el Cabernet Sauvignon y en especial con el Cabernet Franc.

-¿Cuál es el maridaje perfecto con Malbec desde tu punto de vista?

-En general, son fáciles de combinar con la mayoría de las comidas preparadas a base de carnes o pastas. Por eso considero que el Malbec va perfecto con casi toda la comida tradicional argentina. Pero sin dudas con empanadas y amigos es un golazo.

-¿Cómo imaginás el futuro de la cepa y los vinos que se lograrán en las próximas décadas en la Argentina?

-En un futuro posiblemente veamos mucha más diversidad de  estilos y lugares de cultivo. También, más identificación del sitio del cual provienen. Ojalá nos convirtamos en la algo así como 'la Borgoña del Malbec'. Yo veo un futuro venturoso para esta variedad así como para los blends basados en esta cepa.

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