Actualidad

El déficit de la balanza comercial se disparó un 120% en mayo, el último mes sin el "efecto devaluación"

21-06-2018 El saldo entre importaciones y exportaciones alcanzó los u$s1.285 millones, el peor resultado desde noviembre del año pasado. Por efecto de la sequía y la falta de liquidación del agro, las exportaciones registraron la primera caída en lo que va de 2018 
Por Juan Diego Wasilevsky
Recibí nuestro newsletter diario SUSCRIBIRME
A-
A+

Los datos de mayo correspondientes al comercio exterior argentino arrojaron un resultado adverso: se disparó el déficit comercial y las exportaciones registraron la primer caída en lo que va del año. 

Estas estadísticas son clave, dado que mayo se constituye en el último mes en el que todavía no se sintió a pleno el efecto de la devaluación

Es de esperar que el impacto positivo para el comercio exterior recién comience a cristalizarse en los números de junio. 

Pero por ahora mayo deja una performance deslucida: según datos publicados por el INDEC, el mes pasado el déficit de la balanza tocó los u$s1.285 millones, marcando un salto del 120% respecto de igual lapso de 2017, cuando la balanza había tocado los u$s576 millones. 

Así las cosas, la Argentina ya encadena 17 meses consecutivos con un resultado comercial negativo. 

Si se considera el acumulado, la diferencia entre exportaciones e importaciones durante los primeros cinco meses del año trepó hasta los u$s4.700 millones, un 151% por encima del mismo período de 2017. 

Una de las principales razones de esta expansión del rojo comercial está en el flojo dinamismo de las ventas al mundo, que experimentaron una baja interanual del 6%, al alcanzar los u$s5.162 millones. 

Un dato clave es que esta contracción en valores se produjo aun cuando los precios de las exportaciones argentinas aumentaron un 13%.

El problema fue que, como contrapartida, los despachos registraron una caída superior en términos de volumen, con un descenso del 17%. 

El principal responsable de esta caída fueron los productos primarios, en un contexto en el que se sintió de lleno la sequía –que dejó unas 20 millones de toneladas de soja menos que la campaña anterior- y también el "efecto canuto" por parte de productores y grandes traders. 

Sucede que en mayo, el dólar comenzó a escalar con fuerza y muchos productores optaron por especular con un mejor precio y así guardaron mercadería valuada en más de u$s5.000 millones. 

Desde el INDEC indicaron que la suma de las exportaciones de los principales productos del complejo sojero, que incluyen aceite, biodiésel, harina, pellets y porotos, cayó en mayo respecto del mismo mes del año anterior en unos u$s474 millones.

De la mano de este cóctel, las exportaciones de productos primarios anotaron un desplome interanual de casi 27%. 

En el caso de las importaciones se registró un crecimiento en casi todas las categorías. La que más se expandió fue la de los bienes intermedios, con un salto del 21%, un dato positivo considerando que incluye insumos y materias primas para la industria

También se incrementó la entrada de bienes de consumo, con un alza del 7,6%, y autos, con un tenue incremento del 5%. 

Como contrapartida, el rubro que tuvo una performance negativa fue bienes de capital, que experimentó una contracción cercana al 6%. Esto estuvo explicado, en parte, por la menor entrada de camiones y de maquinaria agrícola, debido a la sequía. 

"Palpitando" el efecto devaluación
Desde la consultora Abeceb, fundada por el ahora ministro de Producción, Dante Sica, plantearon que "el salto del tipo de cambio real alterará el tablero del intercambio comercial argentino en el segundo semestre del año".

"Sumado a lo que ya se descuenta será un menor de nivel de actividad, las importaciones difícilmente sostengan la fuerte dinámica de los primeros cuatro meses", indicaron.

Si a esto se suma que la devaluación podrá ayudar al sector exportador, particularmente a las manufacturas industriales, entonces el contexto permitirá contener un poco el déficit, según los analistas. 

En la misma línea se expresó Ecolatina, desde donde plantearon que "en la nueva economía que se viene, marcada por un tipo de cambio real más elevado y un menor nivel de actividad –por lo menos, en términos desestacionalizados- se atenuará el deterioro de la balanza comercial en lo que resta del año".

Sin embargo, advirtieron que esta mejora llegará por el “lado malo” –menor demanda interna que frena las importaciones- y no por el “lado bueno” –boom exportador-.

¿Qué se prevé para el cierre de 2018? Hasta antes del salto del dólar, las proyecciones hablaban de un déficit de la balanza comercial de entre u$s11.000 millones y u$s13.000 millones. 

Ahora, en cambio, desde Ecolatina estimaron que el rojo comercial rondaría los niveles de 2017, en torno a los u$s8.500 millones. 

SECCIÓN Actualidad