Economía

Se acentúa la "grieta" en el Gabinete: Dujovne niega un impuesto al turismo, Dietrich y Peña salen a contradecirlo

03-07-2018 Horas después de que el titular de Hacienda negara enfáticamente ante inversores internacionales la posibilidad de encarecer viajes al exterior y gastos con tarjeta, el jefe de Gabinete y el ministro de Transporte admitieron que la medida "está sobre la mesa". Dujovne ya amenazó con renunciar
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La obsesión oficial por achicar la abultada salida de dólares y el holgado déficit de cuenta corriente -que viene de tocar la friolera de u$s31.300 millones- está dividiendo las aguas en el Gobierno.

Por estas horas, el macrismo está siendo testigo de cómo se ha generado una grieta en el seno propio del equipo de Gobierno y que separa al ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, de su par de Transporte, Guillermo Dietrich, y del propio jefe de Gabinete, Marcos Peña.

Sucede que, luego de que Dujovne negara fehacientemente ante inversores extranjeros la posibilidad de que se establezcan restricciones al turismo y a las compras con tarjeta en moneda extranjera -que en 2017 generaron un rojo de más de u$s10.600 millones-, Dietrich y Peña lo contradijeron, poniendo en duda que la decisión esté definitivamente tomada.

"Es algo que está sobre la mesa", dijo contundente el jefe de ministros este martes cuando le consultaron sobre los rumores de que se incorporarían impuestos a los pasajes al exterior.

"Es una de las cosas que se analizará, pero se analizará en una decisión más amplia que es cómo llegar al equilibrio fiscal", intentó minimizar luego en en radio La Red.

Antes que Peña quien habló del tema fue el titular de la cartera de Transporte, pero pateó la decisión para más adelante. "Se trata de distintas alternativas que evalúa el Gobierno y que, si se aprueban, estarán dentro del presupuesto del año que viene", remarcó el lunes por la tarde cuando presentaba el plan para eliminar la banda inferior en los pasajes de cabotaje.

"Todo esto forma parte de las conversiones que tenemos con el Ministerio de Hacienda para cerrar el presupuesto del año que viene y se van a evaluar todas las posibilidadesNada tiene cero por ciento de posibilidades de que suceda", amplió el funcionario.

Al igual que Peña, Dietrich se apuró por aclarar que "lo que se prioriza es la baja del gasto público y reducción del déficit fiscal y no la creación de nuevos impuestos". Pero la grieta ya estaba abierta. 

Básicamente porque los comentarios de Dietrich tuvieron lugar apenas unas horas después de que su par de Hacienda mantuviera un conference call con un grupo de inversores internacionales para intentar llevar calma. 

Durante la exposición del funcionario, se trató de mostrar que el Gobierno estaba tomando las medidas necesarias para surfear esta crisis global y de credibilidad que azota al país, y despejar algunos rumores.

Uno de ellos tenía que ver, justamente, con volver a poner límites a los capitales e incluso el gravamen al turismo argentino en el exterior debido al alto déficit de cuenta corriente.

"No estamos ni cerca de poner controles de capitales y tampoco consideramos ponerle un impuesto al turismo en el exterior", afirmó de manera tajante Dujovne, algo que luego terminara relativizando Dietrich. 

Según trascendió, el plan que impulsa un ala del Gobierno es el de aumentar el impuesto a los pasajes aéreos al exterior, del actual 7% a un 15%. 

En paralelo, se analizó la posibilidad de aplicar una tasa de hasta el 15% -como la que aplica Brasil- a las compras con plásticos fuera del país.

Estas iniciativas son avaladas por el presidente del Banco Central, Luis "Toto" Caputo, y también por un sector del Gabinete, encabezado por el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.

Los comentarios de Dietrich y Peña, dejando abierta la puerta para imponer restricciones a la salida de dólares por esta vía cobran más significado cuando el propio Dujovne amenazó incluso con presentar su renuncia si Mauricio Macri toma la decisión de avanzar con algún tipo de gravamen al turismo.

Para Dujovne, un impuesto de ese tipo es su límite a permanecer en el Gobierno. Interpreta que sería una pésima señal hacia el mercado, justo en momentos en que el Gobierno precisa imperiosamente recomponer la confianza perdida.

Cambiemos está "tomando decisiones para corregir la situación, para acelerar el camino hacia el equilibrio fiscal", señaló Peña esta mañana y consideró que si este país sigue teniendo posibilidades de desarrollo "es por la confianza que en la figura de Mauricio Macri y en el cambio que ha propuesto".

E intentó desdramatizar la interna dentro de la Casa Rosada descartando nuevos cambios en el Gabinete, como lo hizo hace poco tiempo con la incorporación de Dante Sica en Producción y Javier Iguacel  en Energía.

Un déficit difícil de controlar

La preocupación del Gobierno por el turismo emisivo obedece a que se convirtió en una canilla que no ha parado de agrandarse. 

Cabe destacar que el año 2010 fue el último período en el que el país gozó de un balance positivo en su cuenta de viajes. 

A partir de allí, tras las restricciones cambiarias impuestas durante la época kirchnerista y el crónico problema del atraso cambiario –que terminó haciendo cara a la Argentina en términos de billetes verdes-, dicha canilla nunca más pudo cerrarse. 

A punto tal que el déficit en 2017 fue récord, al trepar por encima de los u$s10.650 millones.

En tanto que la salida bruta de divisas -es decir, sin contar los ingresos- totalizó u$s12.660 millones, una cifra que fue casi tres veces superior a la facturación declarada ese año por los 40 shoppings que operan en Capital y el Gran Buenos Aires. 

Para lo que resta del 2018, se prevé un achicamiento del déficit, dado que operadores turísticos vienen advirtiendo que las ventas de tickets para volar fuera del país caen más del 20% tras la devaluación de junio. 

Incluso, el propio Dietrich destacó que "la suba del dólar de los últimos días redujo la demanda de pasajes al exterior y se incrementó el ingreso de extranjeros".  

Sin embargo, la realidad es que el rojo acumulado en lo que va del año es muy elevado: 

-En los cinco primeros meses, la salida de argentinos provocó una "fuga" de u$s5.871 millones, marcando así un nivel récord desde el fin del 1 a 1 para ese período. 

-Como contrapartida, la entrada de visitantes extranjeros dejó u$s915 millones, apenas 7% más que entre enero y mayo de 2017. 

-Esto terminó generando un déficit récord en casi dos décadas para los cinco primeros meses, cercano a los u$s5.000 millones. 

Es decir que se parte de un rojo muy elevado, que en apenas cinco meses se acercó, por ejemplo, a los niveles de todo 2014. Un rojo que, por estas horas, genera más ansiedad entre los funcionarios y divide al Gabinete.  

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