Recreo

Detrás de cada gran hombre, hay una gran mujer: Mirka, la guardiana del imperio Federer

06-07-2018 En pareja con el deportista desde hace 18 años, tiene un papel activo en la carrera del suizo, dentro de la cancha, pero también fuera, donde se generó dos tercios de la fortuna de ambos                                        
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A sus 37 años, Roger Federer ya es considerado el mejor tenista de la historia. Pero además de su revés profundo y de su espíritu competitivo, tiene otra arma no tan secreta: su mujer, que sigue de cerca todas sus movidas, dentro y fuera de los courts.

Mirka Vavrinec nació en Eslovaquia hace 40 años, pero emigró a Suiza a la edad de dos. Se enamoró del tenis luego de conocer a la tenista checa (en ese entonces, checoeslovaca) Martina Navratilova, quien le regaló una raqueta y le recomendó empezar en el deporte.

Participó de los cuatro Grand Slam, llegó al número 76 del mundo y representó a Suiza en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000. No ganó medallas, pero en tierras australianas conoció a Federer, quien la besó el último día de la competición. Y desde entonces, no se separaron.

Se casaron el 11 de abril de 2009. El 23 de julio de ese año, nacieron Myla Rose y Charlene Riva, sus dos hijas gemelas. El destino repitió la jugada en 2014: Mirka dio a luz dos hijos gemelos, Leo y Lenny.

Desde su retiro, en 2002 por una lesión en el pie, Mirka se ha convertido en la mano derecha de su esposo. De hecho, se encarga las relaciones del tenista con los medios y de su imagen. Y lo ha ayudado a forjar la fortuna cercana a los €300 millones, de los cuales €200 millones fueron fuera de las canchas.

"Juega un rol inmenso en su carrera", aseguró Paul Annacone, entrenador de Federer, quien agregó: "Tiene una visión de conjunto extraordinaria al conocer este deporte, nos deja trabajar y al mismo tiempo aporta información muy valiosa".

El tenista también opinó sobre el gran pilar que significa Mirka en su carrera. "Trabaja muchísimo, hace todo lo que puede, y yo intento ayudarla en lo que puedo". Y la mujer también parece tener influencia en el espíritu competitivo de su esposo. "Cuando él gana, es como si ganara yo", remarcó.

De hecho, asistió a más de 900 partidos de Federer y también presenciaba los entrenamientos hasta antes de ser madre. También maneja el "look" de su esposo y hasta controla cómo le cortan el cabello. Y hasta de sus incursiones en la moda.

En este sentido, debe haber tenido un rol preponderante para que Federer deje después de 20 años a Nike como su proveedor de indumentaria para los partidos. La nueva marca que utiliza es la japonesa Uniqlo, que desembolsará u$s300 millones para que el suizo sea la cara de la firma nipona por los próximos diez años, aún cuando se retire.

Es que la fecha en la que el suizo cuelgue la raqueta también será decidida por Mirka. "Si mi esposa me dice que pare, lo dejo ya sin ningún problema. Por ella sigo; si no, haría tiempo que lo hubiera dejado", confesó Federer, el mejor tenista de la historia.

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