Recreo

Las 5 cosas que quizás no sepas sobre la comida de avión

11-07-2018   Pese a los esfuerzos de las aerolíneas, el catering tiene mala fama. Pero ¿se altera el gusto al comer en el aire? Claves para un vuelo placentero  
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A pesar de que las aerolíneas se esfuerzan en conseguir menús cada vez más sabrosos, la comida de avión sigue teniendo muy mala fama.

 

No obstante, y a favor de las líneas aéreas, hay que resaltar que preparar comida a más de 8.000 metros de altura, y para tantos pasajeros, no es una tarea fácil.

Por eso, antes de criticarlo todo, cuando se acerque la azafata con la oferta del menú es necesario que el pasajero repare en algunas cosas que pueden cambiar su humor.

A continuación, 5 cosas que no quizá no sepas sobre la comida de avión y publicó La Vanguardia.

¿Por qué los menú son tan poco variados?
Muchos estudios confirman que el sentido del gusto se altera en situaciones de vuelo, ya que a medida que el avión va ganando altura se produce un cambio en la presión del aire que adormece un tercio de las papilas gustativas.

 

Por esta razón, la sal nos suele parecer menos salada y el azúcar menos dulce.

Para ser exactos, según los datos de una investigación realizada por expertos del Instituto Fraunhofer de Física de la Construcción IBP, “la sal se percibe entre un 20% y un 30% menos intensa y el azúcar entre un 15% y un 20%”.

Este cambio de sabor obliga a las aerolíneas a modificar la cantidad de aderezos usados en la comida, lo que repercute en la elección del menú, que al poder ceñirse solo a unas pocas recetas, a ojos de muchos pasajeros puede resultar poco variado.

Se puede repetir
Muchos se habrán preguntado alguna vez si puede repetir el menú. Posiblemente por timidez o vergüenza, una buena parte se habrá quedado con la duda al no querer molestar a la azafata, pero lo cierto es que sí, se puede repetir, al menos en algunas aerolíneas.

 

Tal y como argumentan desde British Airlines, Virgin Atlantic y Aeroflot, la intención de su servicio de catering es que el pasajero pueda disfrutar de cuantos platos extra crea necesarios.

Es por ello que, antes de despegar, sus responsables calculan la cantidad de comida que puede ser demandada, dando la posibilidad al viajero de repetir alguna de las raciones que ofrecen en sus respectivas cartas. Eso sí, solo en los vuelos que incluyen alimentación en el precio del billete y con la condición de que el pasajero haya terminado el plato anterior.

Todo está precalentado por una razón
Para asegurar que se cumplen con exactitud las normas de seguridad alimentaria, la regla es que la comida llegue al avión refrigerada.

Así las empresas de catering que se ocupan de los menús que ofrecen las aerolíneas pueden asegurar que su trabajo llega en condiciones óptimas a la aeronave y las compañías aéreas se evitan los errores que puedan acontecer después.

 

Cuando las comidas preparadas y refrigeradas llegan a bordo, se almacenan a baja temperaturas hasta el momento de servir. Justo antes de que lleguen al asiento del pasajero, se calienta en hornos de calor seco a altas temperaturas (los fogones en el avión están prohibidos por razones de seguridad).

¿Jugo de tomate?
Sólo en Lufthansa, por poner un ejemplo, se consumen más de 1,7 millones de litros anuales. Y es que, al parecer, el jugo de tomate tiene mejor gusto en el aire, dentro de una cabina presurizada.

Así lo demuestra una investigación del Instituto de Física Fraunhofer, en Baviera (sur de Alemania). “El sabor del jugo de tomate es más intenso cuando la presión atmosférica es más baja, en condiciones normales se le llega a percibir como enmohecido”, afirmó la química Andrea Buirdack-Freitag, del citado instituto, en declaraciones al semanario Die Zeit.

 

Por eso, para saciar la creciente sensación de sed, muchos pasajeros lo piden, aunque nunca lo beban en tierra, porque las bajas presiones que se dan durante el vuelo hacen que el jugo de tomate mejore y sepa más fresco y dulce.

Así es la verdadera cocina de los aviones
Ninguna
de las comidas se prepara a bordo. Todos los alimentos se elaboran en las cocinas de los aeropuertos, que tienen las mismas inspecciones sanitarias que cualquier restaurante, y luego se trasladan en camiones para ser cargados en las bodegas del avión.

 

Gate Gourmet, el mayor proveedor mundial de servicios de catering y aprovisionamiento para aerolíneas, posiblemente sea la compañía responsable de decidir qué comerás en tu próximo vuelo. Trabajan con Iberia, LAN, TAM, British Airways, Aerolíneas Argentinas, Thai, Singapore Airlines, Etihad o Vueling, entre otras; sirviendo unas 25.000 comidas diarias que llegan hasta 30.000 en verano, informó La Vanguardia.

Otras compañías, como Emirates Airways, cuentan con su propia cocina. Emirates Flight Catering, por ejemplo, prepara 180.000 comidas cada día para más de 400 vuelos diarios a 142 destinos.

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