Economía

Joseph Stiglitz, sobre la economía argentina: "Se necesita un cambio de política monetaria"

11-07-2018 Según el Premio Nobel, el Gobierno debería haber buscado reducir la inflación y el déficit fiscal primario a velocidades similares para no sufrir las vulnerabilidades del país. Y enumeró una serie de medidas para ingresar en un sendero de crecimiento sostenido y viable
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El Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz señaló que el Gobierno "hizo una serie de apuestas arriesgadas que aumentaron la vulnerabilidad del país" y la que la Argentina "no superó el examen" cuando fue sometida a prueba.

El economista destacó que Cambiemos intentó paliar los desequilibrios macroeconómicos con la eliminación del cepo, la reducción de retenciones al campo, la apertura a los mercados tras el acuerdo con los "fondos buitre".

En este sentido, la estrategia del gobierno del presidente Mauricio Macri fue la reducción gradual del déficit fiscal primario y un ambicioso régimen de metas de inflación para llevar el aumento de precios a un dígito el primer año.

Pero Stiglitz afirmó que tales medidas no originaron un flujo de inversión extrajera directa, sino que sufrió estanflación en 2016 y una recuperación basada en endeudamiento.

"Eso llevó a un veloz aumento de las importaciones que no fue de la mano de un incremento proporcional de las exportaciones, lo que acrecentó el déficit de cuenta corriente al 4,6% del PIB y sembró dudas sobre las virtudes de la nueva estrategia", consideró.

El rol del Central
El economista señaló que a fin de abril, las reformas de Cambiemos "atrajeron más que nada capital de cartera a corto plazo e inversiones en bonos, en moneda extranjera y nacional, en lugar de inversión extranjera directa".

Pero también apuntó contra las metas de inflación del Banco Central, lo cual "esterilizó una parte importante del crecimiento de la base monetaria vendiendo LEBAC".

"El sector público viene financiando con emisión de deuda a corto plazo del Banco Central la mayor parte del considerable déficit fiscal primario (4,2% y 3,83% del PBI en 2016 y 2017, respectivamente). El volumen emitido de LEBAC es inmenso, y creció un 345% desde diciembre de 2015", consideró.

Para el Premio Nobel, "hubiera sido más prudente tratar de reducir la inflación y el déficit fiscal a velocidades similares", por lo que la crisis cambiaria terminó revelando las vulnerabilidades de la Argentina.

"A futuro, el país estará expuesto a diversas fuentes de riesgo. En primer lugar, el stock remanente de LEBAC sigue siendo grande y, cada vez que venza una fracción significativa de esa deuda, la Argentina estará a merced del humor de los mercados financieros. En segundo lugar, como la deuda en moneda extranjera del sector público es mucho mayor que hace dos años, el incremento del riesgo cambiario también pondrá en duda la sostenibilidad de la deuda pública", destacó.

El futuro
Stiglitz se animó también a delinear hacia dónde va la Argentina luego de la crisis cambiaria, señalando para ello varios elementos destacados:

"En primer lugar, el Banco Central perdió en sólo un mes el 10% del total de reservas de moneda extranjera. En segundo lugar, subió la tasa nominal anual que se paga por las LEBAC a 40% (la mayor del mundo). En tercer lugar, Macri anunció el retorno al Fondo Monetario Internacional. Lo más preocupante es que se reafirmó la estrategia de metas de inflación que agravó los desequilibrios externos de Argentina. No sería raro que en 2019 comience un nuevo ciclo de apreciación del tipo de cambio real, lo cual sería buena noticia para Macri, pero traería malos presagios para el futuro de la Argentina", destacó.

En la visión del Premio Nobel, Cambiemos "todavía enfrenta el desafío de evitar una crisis de deuda", por lo que recomienda continuar con la estrategia de reducción gradual del déficit fiscal primario "para proteger la actividad económica y rectificar las vulnerabilidades".

Sin embargo, postuló que "se necesita un cambio de política monetaria para salvar a la Argentina de un aumento de desequilibrios externos que afectan la sostenibilidad de la deuda externa pública".

Para ello, el Gobierno deberá "reconocer finalmente que intentar reducir la inflación mucho más rápido que el déficit fiscal conlleva altos riesgos". En este sentido, pide prudencia para también bajar gradualmente el stock de LEBAC, al tiempo que deberá "reconocer que una mayor presión inflacionaria en el corto plazo es el precio de minimizar el riesgo de más desequilibrios externos y mayores devaluaciones en el futuro".

Por último, Stiglitz advierte que un cambio en las políticas macroeconómicas "no es condición suficiente pero sí necesaria" para ingresar "a un sendero de desarrollo económico inclusivo y sostenido".

Y si bien señala que la estrategia de Macri al comienzo de su mandato era muy arriesgada, destaca que sus recomendación también es falible, pero "ofrece un camino viable y más prudente".

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