20.11.2014 Buenos Aires, Argentina.
Finanzas
Viernes 15 de Enero de 2010 15:35:00
Cuáles son los bancos que pagan mayores tasas de interés por un plazo fijo
15-01-2010 Lejos del promedio del mercado, que actualmente ofrece tasas de un dígito, hay un grupo de entidades medianas que, a partir de una estrategia de negocios agresiva, permiten hacer colocaciones con un interés de hasta 17,5 por ciento. Acceda al relevamiento y conozca las alternativas más convenientes
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No todas son malas noticias para aquellos que buscan alta rentabilidad en una opción conservadora como son los plazos fijos.

Porque si bien los intereses que pagan los bancos vienen cayendo en forma continua desde el último trimestre de 2009, cabe recordar que no es lo mismo hablar de tasas promedio de mercado que de tasas líderes.

Es así como hay una categoría de entidades que se caracteriza por basar su marketing en un alto "premio" como forma de captar clientes. Suelen ser bancos medianos, que ofrecen hasta cerca de nueve puntos por encima de lo que se obtiene en las grandes instituciones.

Cuando el mercado está en un momento en que la tasa promedio ya cayó hasta niveles de 9% anual para plazos de 90 días, hablar de una diferencia de esa magnitud, es decir que lleve el rendimiento a casi el doble, no es un dato menor. Y puede significar la diferencia entre empatarle a la inflación o terminar el año con una rentabilidad real negativa y pérdida de capital.

Las tasas no han tenido modificaciones a pesar del ruido político generado en los últimos días en torno a las reservas del Banco Central. Los ejecutivos del sistema financiero creen que no habrá incidencia política en el corto plazo, al menos mientras el Gobierno consiga mantener la calma en el plano cambiario.

El grupo que lidera la carrera por las tasas de dos dígitos está conformado por los bancos Columbia, Privado de Inversiones, Meridian, Finansur, CMF, Patagonia, Macro, Itaú e Industrial de Azul.


 
El líder del relevamiento es Columbia, que para quienes se animan a mantener su dinero a seis meses da un "premio" del 17,5% (tasa nominal anual), casi el único tipo de interés del sistema que eventualmente puede emparejarse con el nivel de inflación que prevén los economistas privados.

"La gente todavía tiene un poco de miedo para hacer colocaciones de un año, pero nuestras estimaciones indican que el dólar no se va a mover mucho. Calculamos que va a estar en torno a $3,80 y, por lo tanto, los plazos fijos siguen siendo una opción atractiva", afirma Carlos Lanús, gerente de Inversiones del Columbia.

El directivo agrega que un elemento diferencial en el marketing del banco es el de no trasladar de manera abrupta los vaivenes de las tasas hacia aquellas colocaciones donde se ubican los ahorristas pequeños. "Hacemos esto para que no sientan un impacto tan fuerte; mientras que para los clientes institucionales nos regimos por la tasa Badlar", señala -es decir, aquella que se paga por los depósitos superiores al millón de pesos-.

Entre las movidas estratégicas que se preparan para los próximos meses se incluyen promociones que apuntan a los inversores de $25.000, un segmento en el cual el Columbia aspira a morder en el market share de los bancos más grandes.

Una estrategia similar es la que desde hace tiempo caracteriza al Banco Privado de Invesiones, que apuesta fuerte con varios planes promocionales. Fue uno de los pioneros en el otorgamiento de presentes o descuentos para compras. Y en este momento, tiene como gran arma de marketing el "regalo" de tres o más puntos adicionales sobre la tasa promedio del sistema, para el caso de las personas que abren un plazo fijo por primera vez.

Las facilidades para transferir colocaciones desde otras instituciones, sin que ello implique un perjuicio administrativo para el cliente, habla a las claras sobre la intención de crecer en participación de mercado en base a una agresiva comparación de tipos de interés.

Para "acceder al premio de esos tres o más puntitos" hay que depositar un mínimo de $20.000 y un máximo de $200.000. Y el beneficio sólo se mantiene para los montos inferiores a 120 días. Es decir, la tasa máxima posible con este banco es de 16,5%, nominal anual, en un plazo de 90 días.

Si bien hoy los planes promocionales son menos frecuentes que antes, hay entidades que mantienen beneficios de bienvenida, como es el caso de Itaú, que ofrece un reloj, por citar algún ejemplo.

¿Pueden mejorarse estas tasas en una negociación personal? Los ejecutivos consultados dicen que es tradicional que los inversores con amplias espaldas estén en condiciones de lograr algún beneficio adicional, pero que éste no es un momento particularmente propicio para negociar, debido a la alta liquidez de las entidades bancarias.

Tasas en el tobogán
Según la consultora especializada Chi Square, el camino descendente de las tasas de interés promedio sigue firme, y en diciembre pasado se ubicó entre un piso de 8,3% para los plazos tradicionales a 30 días y un techo del 11% para los clientes de las líneas premium (es decir, con un alto volumen de ahorro) que se animen a dejar inmóvil su dinero durante un año entero.

La comparación con noviembre permite ver cómo en el breve período de un mes hubo grandes caídas en la tasa nominal, de hasta 14,9% entre un momento y otro. Y todo agravado por el hecho de que hacia fin de año se consolidó la percepción de que durante 2010 la inflación se ubicará cerca del 20 por ciento.

"La verdad es que ya no nos animamos a decir cuál es el piso de las tasas, porque cuando estaba en 15 decíamos que iba a frenar en 11, y luego llegó a 11 y siguió bajando", confiesa, off the record, un gerente de inversiones de uno de los bancos líderes.


La visión generalizada de los economistas y ejecutivos del sistema financiero es que la caída libre de los tipos de interés continuará mientras haya una elevada liquidez y en la medida en que el dólar siga mostrando la calma actual.

La primera consecuencia de esta situación es que se nota un freno en el pasaje masivo de ahorristas que estaban en dólares y se volcaban a los plazos fijos en pesos.

Esa había sido una tendencia muy fuerte del último trimestre, pero desde los últimos días de noviembre se verificó un cambio, cuando el volumen de depósitos, que venía subiendo en forma consistente, pasó de $64.765 millones a $64.658 millones.

Con un ojo en el precio del dólar
Mientras duró el aluvión de fondos hacia los plazos fijos, la tónica dominante del mercado era la de una búsqueda de preservación de los patrimonios, medidos en dólares.

Esto hacía que cualquier tasa de interés por encima de la devaluación esperada (es decir, entre 8% y 10%) fuera aceptable.

De modo que el plazo fijo fue la opción preferida para aquellos que, al no temer una suba abrupta del billete verde, preferían pesificar su cartera para ganar una renta real en moneda extranjera.

La correlación entre los dos fenómenos (el aumento de los plazos fijos y el desinterés por mantener dólares) se vio reflejada claramente en los números.

En este sentido, un informe de la consultora Bein marcaba que a partir de junio, la fuga de dólares del sistema empezó a bajar prácticamente a la mitad, mes tras mes. Pasó de un pico de u$s2.500 millones en junio a u$s1.100 millones en julio, u$s600 millones en agosto y, finalmente, a una reversión de la tendencia en septiembre.

En el sistema financiero existía la percepción clara de que quienes estaban acercando sus depósitos eran los mismos que se refugiaron en el dólar a mediados de año, durante el momento de mayor incertidumbre política.

En aquel momento, así describía la situación del mercado Carlos Raunich, ejecutivo del área financiera del Banco Privado de Inversiones: "El perfil de inversor que se acercó en las últimas semanas fue diferente al habitual. Son montos más altos, de entre $100.000 y $300.000, y se trata de ahorristas que se habían pasado a dólares y ahora vienen en busca de rentabilidad".

¿Qué hará ahora el ahorrista, cuando el mercado siga mostrando una tendencia descendente en las tasas? Los ejecutivos de los bancos ven un freno en el pasaje masivo a los plazos fijos, pero no esperan una salida de fondos.

"La gente que entró se va a quedar, al menos mientras el dólar esté quieto. En el caso de que haya movimiento en el mercado de cambios, entonces podremos volver a observar un traspaso hacia las carteras dolarizadas. Pero no es lo que se espera en el corto plazo", indica Raunich.

En todo caso, lo que no se ve es un marketing tan agresivo como en otros momentos por parte de los bancos para captar depósitos. Los ejecutivos consultados creen que hay dos motivos fundamentales: el primero es la gran liquidez existente en el sistema, el segundo es que las entidades no están tan interesadas en captar nuevas colocaciones habida cuenta que luego ese dinero no lo pueden prestar dado que la demanda de créditos actualmente está retraída.

"Es algo típico del mercado: cuando la tasa va para arriba o cuando está activo el segmento de préstamos, hay mayor pelea por captar los depósitos y ahí se ven las campañas publicitarias más intensas", señala un gerente de uno de los bancos que pagan mejores "premios" por las colocaciones, y que no se muestra extrañado de ver cómo las mayores entidades en términos de volumen están en una etapa de ceder la iniciativa en la competencia por las tasas.

Fernando Gutiérrez y Paola Quain
(c) iProfesional.com

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