Jueves negro: debutó Marcó del Pont en medio de un explosivo cóctel de noticias
La amplia y luminosa sonrisa que exhibió el miércoles Mercedes Marcó del Pont frente a los flashes de los fotógrafos, que la esperaban a la salida del Banco Nación, tuvo su más absoluto contraste, horas más tarde, con el oscurísimo panorama de los mercados.
Es que el primer día en su nuevo puesto fue, para la flamante presidenta del Banco Central (BCRA), un verdadero "jueves negro" en el que se combinó un cóctel de indicadores negativos no sólo en el plano local sino a nivel internacional.
Una caída de 3,8% en el Merval, bonos que nuevamente se desplomaron hasta niveles de 5%, bajas de todas las acciones argentinas que cotizan en Wall Street, suba abrupta del riesgo país y un marcado clima de pesimismo en los mercados, fueron el marco con el que, seguramente, la nueva titular del BCRA no soñó ni siquiera en sus peores pesadillas.
Claro que semejante recibimiento no puede ser enteramente atribuido a cuestiones domésticas, porque este jueves fue un mal día para los inversores de todo el mundo, como consecuencia de las malas noticias económicas provenientes de Estados Unidos y Europa.
Lo único que subió fue el riesgo país, que se encuentra en el nivel más alto del año, con 779 puntos en el índice que elabora el banco de inversión JP Morgan. Con respecto al miércoles, día en que Marcó del Pont fue designada, la suba de este indicador fue de 3,7% en una sola jornada.
"Se mezclaron cuestiones locales con el comportamiento netamente negativo de los mercados externos, y ambos exacerbaron la caída", analiza Javier Salvucci, jefe de research de la Silver Cloud Advisors, para quien "la baja habría sido menor si sólo uno de los dos factores hubiera aparecido en la escena financiera".
Un mar de dudas
En este contexto, las palabras "incertidumbre" y "riesgo" fueron este jueves las más mencionadas por todos los analistas y actores del mercado. Y volvieron al tapete las dudas sobre si el canje de la deuda en default continuará su marcha o si la misma se verá afectada.
"Hay un cambio de humor, en parte por la situación internacional, y en parte por la situación doméstica, y eso va a tener una implicancia en las tasas. Los mercados son volátiles por naturaleza y en países como Argentina, que tienen un spread tan alto, resulta aún mayor", explica Sebastián Briozzo, analista de la calificadora de riesgo Standard & Poor’s.
Briozzo agrega que, si bien se considera que los fundamentals de la economía argentina no son tan malos como para merecer un castigo de tal magnitud, la interferencia política está influyendo sobre los operadores financieros.
"En medio de un proceso de canje, que es un momento en el que el país tendría que mostrar certidumbre y previsibilidad, se dio todo este escenario que es difícil de entender desde fuera", indica el analista.
A esta altura, por otra parte, los expertos dicen que la importancia que pueda tener la figura que dirige el Central pasó a ser un tema secundario, en comparación con las definiciones políticas e institucionales.
Por ello, incluso cuando Mario Blejer (el candidato "pro mercado" que impulsaba Amado Boudou) era el nombre que rankeaba en el primer lugar, las calificadoras de riesgo ya manifestaban su preocupación por el hecho de que el BCRA pudiera financiar sistemáticamente el desequilibrio fiscal.
En tanto, el economista -y dos veces presidente del Banco Central- Javier González Fraga, en diálogo con iProfesional.com, consideró que "es un momento de mucho nerviosismo en el mercado, donde se observa una alta volatilidad y cuesta analizar hasta dónde las caídas tienen influencia doméstica".
Respecto de las versiones en el sentido de que el cambio en la cúpula del BCRA podría llevar a una mayor injerencia gubernamental en el sistema bancario, González Fraga no lo consideró una posibilidad inminente.
"Se pueden hacer muchas cosas sin tocar el sistema financiero. Me cuesta creer que en estos meses que faltan hasta septiembre, que es cuando vence el mandato de las autoridades del Central, se embarquen en algo tan profundo como una reforma del sistema", asegura.
Otros economistas no tienen dudas respecto de qué es lo que viene ahora en el mercado: basándose en los antecedentes de Marcó del Pont, auguran que muchas cosas que antes se daban por supuestas, ahora vuelven a estar en duda, como por ejemplo la voluntad de acercamiento a los mercados. Mientras, otras que eran dudosas ahora se confirman, como el hecho de que el Central pasará a cumplir un rol de asistencia al Gobierno en su financiamiento del gasto público.
"Desde el Banco Nación, Marcó del Pont formó un mini think tank que le acercó ideas al Ejecutivo. Entre ellas la de cómo financiar al Tesoro sin tener que pasar por el Congreso", dice Abel Viglione, economista de FIEL.
Otras opiniones apuntan a la posibilidad de una mayor inflación, por presuponer que la nueva titular del Central es partidaria de una política monetaria más laxa.
En este sentido, el economista Miguel Angel Broda indica que si con el objetivo único de preservar el valor de la moneda "tuvimos una inflación de 25% en 2008 y de 16% en 2009 y ahora creciendo, cuando ampliemos estos objetivos existen serias dudas sobre si la tasa de inflación no será aún mayor".
Y José Luis Espert fue contundente sobre lo que consideró la verdadera motivación política que hay en la llegada de la flamante funcionaria: "La idea es no tener a nadie que le haga contrapeso al Gobierno en su intención de avanzar sin límite en el uso de las reservas", dijo en declaraciones radiales.
Pero la opinión que más llamó la atención ayer vino desde el exterior, más concretamente desde las oficinas del Fondo Monetario Internacional. Al respecto, la portavoz del organismo, Caroline Atkinson, hizo énfasis en la independencia que debe tener el Banco Central al formular la política monetaria, en respuesta a una pregunta sobre la situación del país.
¿Qué pasó en la Argentina?
A los indicadores negativos recibidos desde otras latitudes (ver más abajo) se sumó la reacción del mercado local ante la designación de Mercedes Marcó del Pont, que no fue la ideal.
El Merval cayó 3,81%, destacándose la baja de las acciones de los bancos y de Petrobras.
Así, mientras que la petrolera cayó 5,4%, Macro bajó 6,5%, el Francés perdió 5,9% y el Hipotecario el 4,8%. Se registraron 63 bajas, 2 papeles sin cambios y apenas 3 subas.

En el mercado de bonos, las pérdidas superaron en muchos casos el 4%, destacándose las bajas de los PR7 (-5,47%), PR9 (-4,88%), Boden 2014 (-4,4%) y cupón del PBI en euros, que disminuyó el 4,38 por ciento.

Para fuentes del mercado era un secreto a voces que la reacción de los inversores ante la designación de la nueva titular del BCRA iba a ser negativa y es por ello que vaticinaban una ola vendedora, que podría afectar a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.
Es que los inversores locales consideran que la funcionaria es una economista de poca afinidad con el mercado, que acrecentó temores sobre la independencia de la entidad y una aceleración de la inflación.
Ya desde temprano las acciones y los bonos comenzaron a dar señales contundentes al respecto. El desembarco de una persona del riñón ideológico del Gobierno, cuyo proyecto más conocido fue el de la reformulación de la Carta Orgánica del BCRA no cayó bien y esto se trasladó a las cotizaciones, en particular las bancarias.
En Buenos Aires "los papeles bancarios son los que muestran un mayor proceso de corrección por el efecto de la baja de bonos", explica Diego Zabaleta operador de la sociedad de bolsa Besfamille.
Zabaleta agrega que "es razonable que los mercados reaccionen mal porque la designación de Marcó del Pont en el Banco Central incrementa el temor a una avanzada del Gobierno sobre la entidad, teniendo en cuenta que la funcionaria está muy alineada con el pensamiento del oficialismo".
¿Qué pasó en el mundo?
La inquietud de los inversores no dominó exclusivamente a la plaza local.
Por el contrario, las preocupaciones sobre las economías de Europa y Estados Unidos sacudieron a los mercados financieros de todas las latitudes.
En EE.UU. el indicador que generó suma preocupación fue el dato de las peticiones semanales de subsidios por desempleo que, lejos de descender -tal como preveían los analistas-, se incrementó hasta alcanzar las 480.000 personas, su nivel más elevado desde mediados de diciembre.
Pero las malas noticias no se limitaron sólo a la principal potencia mundial.
Europa también se vio fuertemente sacudida por la grave situación de España, Portugal y Grecia.
Al respecto, los analistas temen que este último país sea sólo la punta de un iceberg que encierra un acuciante problema fiscal que afecta a varias naciones.
"El foco de atención está desplazándose ahora hacia España y Portugal, donde los planes para reducir el déficit público han sido menos ambiciosos que en Grecia", explicó un analista de UniCredit a la agencia Bloomberg.
"Lo que molesta a la gente sobre Europa y Grecia es el hecho de que varios Gobiernos han estado gastando en exceso y se teme que Grecia sea sólo el principio", dijo Thompson S. Phillips Jr., presidente de FaithShares.
El efecto dominó que temen los inversores es tal que el euro llegó a caer hasta el nivel de los u$s1,3728, el cambio más bajo contra el billete verde desde finales de mayo de 2009.
Todo este mar de dudas se reflejó en el derrumbe de los principales indicadores bursátiles: el español se hundió un 5,9%, su mayor caída desde el 6 de noviembre de 2008; el londinense casi un 5%; el brasileño, 4,7%; el alemán un 2,45%; mientras que Wall Street se contrajo un 2,6 por ciento.

El descalabro de la bolsa española fue mucho mayor que la del resto de las plazas europeas o de Wall Street, hasta el punto de que se registraron momentos de auténtico pánico.
Tal es así que los dos grandes bancos de ese país, el Santander y el BBVA se hundieron un 9,4% y un 7,54%, respectivamente.
Operación tranquilidad
Con semejante recibimiento, la primera intervención periodística de Marcó del Pont tuvo un objetivo evidente: despejar temores sobre cambios abruptos.
Y, conocedora de que el dólar es el termómetro por excelencia del humor social, dijo explícitamente que no se producirá "ningún cimbronazo" en la cotización de la divisa.
"Vamos a llevar adelante políticas cambiarias absolutamente razonables de profundizacion de este modelo. Lo que hemos logrado en materia de reservas es justamente consecuencia de toda la política macroeconómica. Las reservas son consecuencia, no causa", afirmó ante los periodistas ansiosos por sus primeras declaraciones.
Puede inferirse de sus palabras que la "flotación administrada" manejada por Redrado seguirá siendo la tónica, y que el Central continuará interviniendo con decisión, ante cualquier síntoma de volatilidad en la cotización.
Fue evidente, también, la intención de Marcó del Pont por ahuyentar la imagen de que el Central pasará a ser una dependencia del Poder Ejecutivo.
"Quiero llevar tranquilidad. Vamos a trabajar con mucha rigurosidad. Debe haber una autonomía operativa del Banco Central, que no puede ser independiente de las políticas económicas", agregó.
Este jueves, la funcionaria acertó su primer pronóstico/promesa: el mercado cambiario no tuvo sobresaltos y el dólar cerró a $3,86, exactamente la misma cotización del día anterior.
Claro que, para ello la autoridad monetaria debió, una vez más, mostrar sus dientes en el mercado de futuros, donde jugó más fuerte que en los últimos días para mantener a raya cualquier expectativa devaluatoria.
Un mercado a la defensiva
El desafío de la nueva presidenta del Central para los próximos días es despejar la incertidumbre sobre otros temas que son objeto de nerviosismo.
El reflejo más claro de esta situación es la volatilidad de los bonos, un mercado en el que hace dos días la expectativa era la de un posible rebote fuerte de los precios.
Mientras la indefinición y las especulaciones a nivel político continúen, los operadores prevén un mercado con una actitud defensiva.
"Acá hay un cambio de posicionamiento en el Central, ya que según dijo la nueva presidenta, seguramente va a buscar políticas mas activas", observa Dionisio Corneille, de la casa de bolsa que lleva su nombre.
Y Salvucci, de Silver Cloud, cree que "todo lo relacionado con la independencia de la institución y el uso de reservas, en el corto plazo trae ruido e incertidumbre y eso se traduce en recorte de posiciones".
También Sabrina Corujo, jefa de research de Portfolio Personal, opina que en los próximos días, la incertidumbre continuará: "La situación está lejos de ser positiva, pues hay una estrategia del oficialismo para el Central que implica un cambio de funciones y es lo que interpreta el mercado".
Además, existe una presunción de que las entidades financieras locales serán el próximo objeto de la voracidad fiscal del Gobierno argentino.
Rubén Ramallo - Fernando Gutiérrez
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