Los cinco puentes que no se pueden dejar de visitar en algún momento de la vida

Por su belleza, su historia o simplemente porque son íconos de la ingeniería, en la siguiente nota encontrará las estructuras que vale la pena conocer
Por iProfesional
ACTUALIDAD - 31 de Mayo, 2011

Cuando una ciudad es atravesada por un río, un puente se convierte en algo necesario. Pero más allá de su utilidad, muchas localidades supieron sumar diseño, historia o belleza a estas estructuras, convirtiéndolas en atracciones que no se pueden dejar de ver.

Desde el famoso Ponte Vecchio hasta el Tower Bridge, muchas son las expresiones que no pueden dejar de verse en algún momento de la vida.

En este marco, el blog Locura Viajes eligió los cinco puentes más famosos, que también ostentan el título de ser los más fotografiados, sobre todo por estar en algunas de ciudades turísticas más visitadas del planeta.

Pero además de estar bien situados, son imponentes proezas arquitectónicas o de ingeniería, que por sí solos merecen la admiración.

1. Ponte Vecchio El Puente Viejo, como se puede traducir el nombre, es una de las vistas obligadas de Florencia. Se trata de una joya de origen medieval, ubicado sobre el río Arno, que está abarrotado de tiendas (sobre todo joyerías) que, según se cuenta, se situaron en el lugar desde hace siglos por estar exentas de impuestos.

Hoy es un sitio romántico y mil veces retratado, aunque no puede describirse precisamente como un lugar tranquilo, ya que suele estar lleno de turistas.

El puente, que es el más antiguo de Europa construido totalmente en piedra, se sostiene sobre tres arcos, el principal tiene una luz de 30 metros y los otros dos de 27 metros.

Antes de los joyeros, sobre el puente se ubicaban los carniceros, quienes habían monopolizado el sitio desde 1442. Sin embargo, esa situación varió en 1593, cuando se les prohibió seguir trabajando en ese lugar a fines de aumentar el prestigio.

En tanto, en 1565 se construyó el famoso famoso Corredor vasariano sobre el puente, para conectar el Palazzo Vecchio (el palacio municipal de Florencia) con el Palazzo Pitti.

2. Puente de BrooklynSe trata de una de las tantas joyas que ostenta la ciudad de Nueva York. Construido a fines del siglo XIX, une los distritos de Brooklyn con Manhattan.

Cuando se inauguró en 1883, era el puente colgante más grande del mundo (mide 1.825 metros de largo, y la luz entre pilas es de 486,3 metros, récord de luz hasta que en 1889 se construyó el Forth Bridge, con una luz máxima de 521 metros).

Asimismo, fue el primer puente suspendido mediante cables de acero.

Su estilo neogótico y su protagonismo en cualquier postal de la ciudad, hacen que una caminata sobre sus zonas peatonales sean un paseo ineludible al visitar la Gran Manzana.

3. Tower Bridge Su nombre se podría traducir como Puente de la Torre. Y, sin dudas, es el emblema del Támesis al cruzar por la ciudad de Londres.

El diseño del puente levadizo, con su estilo gótico victoriano, con dos torres de 65 metros de altura, fue concretado a fines del siglo XIX y, por supuesto, ha protagonizado infinidad de postales, películas y hasta series de TV.

Su longitud es de 244 metros y la distancia central entre las dos torres es de 61 metros, que se dividen en dos levas. Éstas se pueden elevar hasta un ángulo de 83 grados para permitir pasar el tráfico fluvial.

A pesar de que cada leva pesa más de 1.000 toneladas, están contrapesadas para minimizar la energía requerida para elevarlas durante un minuto.

4. Puente Golden GatePara muchos es el símbolo por excelencia de los puentes famosos. El Golden Gate se sale de las ornamentaciones presuntuosas de los anteriores, para tornarse una proeza de la ingeniería sin mayores ostentaciones que sus dimensiones y elegancia.

Sin dudas, es el puente que todas las personas desean cruzar alguna vez en la vida, entre otras cosas, para disfrutar de las vistas inigualables de San Francisco.

Literalmente se podría traducir como Puente de la Puerta Dorada y su nombre lo recibe tanto del estrecho sobre el que está situado, que se llama del mismo modo, como del estrecho en Constantinopla, nombrado también la Puerta Dorada, ya que comunicaba Europa con Asia.

Está situado en California, Estados Unidos, y une la península de San Francisco por el norte con el sur de Marin.

Catalogado como puente colgante, construido entre 1933 y 1937, con una longitud aproximada de 1.280 metros, está suspendido de dos torres de 227 metros de altura.

Tiene una calzada de seis carriles (tres en cada dirección) y dispone de surcos protegidos accesibles para peatones y bicicletas.

El puente también transporta de un lado a otro del canal gran cantidad de la energía necesaria para el desarrollo de la zona en tendidos eléctricos y conducciones de combustible.

Además, bajo su estructura, deja 67 metros de altura para el paso de los barcos a través de la bahía.

5. Viaducto de MillauSe podría decir que ésta es la prueba de que el conocimiento aplicado puede superar siempre nuevos retos, aunque aún hoy parezcan imposibles.

El Viaducto de Millau, situado en Aveyron, Francia, alcanza una altura de 343 metros, lo que lo convierte en el más alto del mundo.

Fue inaugurado en el 2004 y su gran elevación permite que las postales con las nubes pasando por debajo de la estructura sean una toma usual.

El puente, que se alza sobre el río Tarn, posee una longitud de 2.460 metros, entre el Causse du Larzac y el Causse Rouge.

Tiene 7 pilares de hormigón y la anchura del tablero es de 32 metros. En su construcción, que demandó 400 millones de euros, trabajaron 3.000 personas.

Bonus track argentino: el Puente de la MujerSi bien este puente no aparecía en el ranking de Locura Viajes, Life & Style - iProfesional.com decidió sumarlo porque aporta una cuota de elegancia y significado porteño al lujoso barrio de Puerto Madero.

El diseño de esta obra de ingeniería correspondió al arquitecto español Santiago Calatrava.

Se trata de un puente giratorio, que se encuentra ubicado en el Dique 3 de Puerto Madero, en Pierina Dealessi y Manuela Gorriti.

El emprendimiento costó u$s6 millones y se realizó en España. Fue trasladado a Buenos Aires por partes en varios embarques.

El perfil plástico de la obra es interpretado por el autor como la figura de una pareja que baila tango, donde el mástil blanco representa al hombre y la silueta curva del puente implica a la mujer.

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