Estudiar en el extranjero: cinco recomendaciones útiles para planificar exitosamente el viaje
Los profesionales argentinos que sueñan con concretar una maestría o un posgrado en una universidad extranjera atraviesan actualmente un momento ideal para emprender esta iniciativa.
Sucede que las escuelas de negocios y universidades de Canadá, Estados Unidos, Australia y el Reino Unido son algunas de las que recientemente multiplicaron sus estrategias para atraer estudiantes latinoamericanos.
Y si bien la inversión necesaria para cursar el programa -y el financiamiento que se obtenga para ese fin- determinarán el destino elegido, no es el único factor a tener en cuenta en la decisión.
Al momento de planificar y ahorrar en la salida al extranjero, un informe de la agencia Study Group y Mundo Jóven relevado por el portal CNNExpansión, aconseja tener en cuenta los siguientes puntos:
1. Estadía: generalmente, los programas de estudios en Estados Unidos o Canadá suelen requerir periodos de estancia más breves que en otros países cuyas entidades educativas son de relevancia internacional. Pero si el objetivo es realizar una pasantía profesional, lo más recomendable que el país y la organización elegidos tengan un nexo significativo con el terreno laboral donde el estudiante busca desarrollarse.
2. Apoyo: resulta conveniente investigar las becas que ofrece tanto el Gobierno nacional -a través de la Secretaría de Educación como del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva- como otras entidades locales enfocadas en capacitación. Algunas de ellas son la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Fundación Fulbright.
Las embajadas también entregan beneficios para los estudiantes que son minoría en su región. Por caso, Australia y Brasil son algunos de los países que ofrecen programas especiales para estudiantes argentinos.
No se deben descartar tampoco las facilidades que, por convenio, puedan ofrecer las universidades y casas de estudio locales con empresas e instituciones educativas de otros países.
3. Orientación: existen agencias especializadas que ayudan a los postulantes tanto en la elección del programa como en el proceso de aplicación y admisión. Estas suelen tener contactos con universidades del país en el que se especializan, conocen los mecanismos para ahorrar tiempos y costos, y además pueden colaborar con la obtención de la visa de estudio, para los casos en los que es necesario.
4. Ahorro: comprar el pasaje con anticipación permite aprovechar promociones que disminuyan uno de los costos centrales de iniciar un estudio en el exterior.
5. Mente abierta: es necesario tener en claro que parte de la riqueza que puede brindar la experiencia de estudiar en el extranjero se tratará del intercambio que pueda generarse con una nueva cultura. En este punto, la recomendación es iniciar el viaje con el objetivo de no vivir sólo con personas de la misma nacionalidad. Elegir el destino porque ahí habrá más compatriotas no colaborará tampoco en el estudio de un nuevo idioma.