Tenía una pizzería condenada a cerrar: con una simple idea generó un boom de ventas

Tenía una pizzería condenada a cerrar: con una simple idea generó un boom de ventas
Tenía una pizzería sin delivery y casi colapsa por la pandemia. Una idea simple pero innovadora generó un impacto fuerte en las ventas y fue todo un éxito
Por Gonzalo Otálora
25.05.2021 15.59hs Actualidad

Juan Pablo Campuzano tenía una pizzería que solo atendía por mostrador. Sin delivery. Su modelo de negocio cumplía todos los requisitos para desaparecer de inmediato en 2020. Pero no pasó. Sino, todo lo contrario, creció y se volvió un boom.

¿Qué hizo? Lo mismo que tenés que hacer vos si hoy, en 2021, estás con tu negocio cerrado y sin facturar. Pensar en el cliente. Qué necesita hoy el cliente. Cómo puedo hacer para que mi producto o servicio tenga un valor diferente, emocional y poderoso.

¿Saben cuál fue la simple y genial idea de Juan? Le agregó mensajes a las pizzas.

Primero fue en la parte de adentro de las cajas, luego en la pizza misma.

Él transformó su negocio de venta de comida en venta de emociones, de cercanías.

Las personas que no podían juntarse, compraban la pizza de Juan Pablo, le dictaban el mensaje y enviaban el producto. Cuando los amigos, parejas y familiares abrían la caja se sorprendían con el mensaje personalizado.

¿Cómo apareció la idea? De casualidad, como la mayoría de las grandes innovaciones. Lo cuenta Juan: "Por esos días mi hermano y su novia estaban por celebrar una fecha especial y justamente yo estaba promoviendo pizzas con la masa en forma de corazón. Lo había hecho en alguna oportunidad, pero no me había dedicado totalmente. Es ahora que se me ocurrió la idea". 

"Por ejemplo, hicimos una pizza con la forma de la pata de un perrito, publiqué una foto, quedó bonita y a partir de eso muchas familias comenzaron a pedirla. Mi hermana quería mandarle un mensaje especial a su novio. Y además de enviarle la pizza con forma de corazón tuvo la idea de escribirle 'te amo' dentro de la caja. Compré marcadores, lo escribimos y le dibujamos unos corazoncitos", explica. 

"Entonces se me vino a la cabeza la idea de promover esto", agrega. 

¿Cuánto invirtió para difundirla? "Tenía poco dinero para invertir. Me quedaban 25 dólares en la tarjeta de crédito. Los invertimos en Facebook e Instagram. Publicamos esa foto y algunas otras que habían salido con mensajes. No esperé que fuera a tener tanta fuerza en ese momento. Ese primer día, yo estaba haciendo el domicilio. Yo atendía por el celular, hacía la orden y hacía las entregas. Era la única manera de sobrevivir en medio del encierro total que había dictado el gobierno", cuenta. 

"El teléfono me estalló de pedidos. Muchas personas diciéndome que querían determinado mensaje con esta pizza o la otra. Estábamos solos la pizzera y yo con todo ese trabajo. Así comenzamos. A algunas personas les quedamos un poquito mal porque la pizza llegó tarde. En la primera publicación recibimos algunas críticas porque le faltaba tinta al marcador, luego de eso mejoramos. Compramos unos buenos marcadores para que se viera mejor", detalla.

La gran reinvención de Juan Pablo nació por experimentar. Hacer lo que hasta el momento nadie había hecho, pero siempre pensando en el cliente.

Animate a probar, a microfrasar, ajustar y volver a probar. Tu gran reinvención no estará en la primera acción, sino en la segunda, tercera o la cuarta. Si todos los días experimentas algo distinto, seguro la encontrarás. Pero hacelo rápido, como hizo Juan.

Una simple idea que se hizo viral y logró que su negocio en la ciudad de Cali, Colombia, One Way Pizzería San Antonio sea un boom.  

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