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Automotrices presentan el plan para "sobrevivir" a la próxima década

Automotrices presentan el plan para "sobrevivir" a la próxima década
Mientras el mundo avanza hacia las nuevas tecnologías, las 12 terminales locales buscan la forma de mantenerse competitivas en mercados emergentes
Por Guillermina Fossati
12.06.2019 14.47hs Autos

La industria automotriz atraviesa uno de los cambios más importantes del último siglo. Tanto la movilidad como el tipo de vehículos que demandarán las sociedades serán diferentes, y es necesario que los países que tienen gran parte de su industria enfocada en las automotrices, estén a tono.

En el caso de la Argentina, son 12 las marcas que producen en el mercado local, las cuales llegarán este año a las 466.000 unidades aproximadamente.

Para la economía, es un sector importante aunque no atraviesa el mejor momento, con una caída en ventas que es de 50% en el año, situación que dejó atrás el plan de producción de 1 millón de vehículos con el cual soñaban las automotrices a comienzos de 2018.

En este contexto, desde la Asociación de Fábrica de Automotrices -ADEFA- se plantearon los desafíos para lograr mejoras en la competitividad y adaptarse a los cambios globales. Para ello, desarrollaron una agenda a partir de una investigación realizada por la consultora ABECEB donde se centran en las ventajas que le permitirán sobrevivir en los próximos 10 años.

"Es necesario un nuevo posicionamiento que se adapte a la visión propuesta por ADEFA y en línea con los cambios globales", advierten.

El trabajo –denominado "ADEFA: visión estratégica 2020/2030" – se plantea que mientras las inversiones y la demanda de vehículos eléctricos o híbridos, en los próximos años se concentrarán en las potencias automotrices, incluyendo China, la Argentina puede hacerse fuerte en la producción de vehículos con motorización tradicional, para abastecer a mercados emergentes.

La visión es "Ser una industria de clase mundial sustentable y competitiva, produciendo vehículos, componentes y soluciones de movilidad y desarrollando e incorporando nuevas tecnologías para Argentina, la Región y el Mundo", concluyen en el informe.

 

Con esta mirada, se plantea como objetivo capturar la demanda de países emergentes con tecnología ICE (Internal Combustion Engine) o motores de combustión interna. Esto teniendo en cuenta que las inversiones de las marcas en vehículos con nuevas tecnologías se dirigirán a los países centrales.

Sólo para Latinoamérica, el informe estima un mercado de 6,6 millones de vehículos en los próximos año, lo que equivale a 85.000 millones de dólares.

Para África y Oceanía, el volumen de operaciones será de alrededor de 2,5 millones de 0km por un monto de u$s33.000 millones. Esto hace un mercado potencial de 9,1 millones de unidades por 118.000 millones de dólares.

El argumento que se sostiene en el estudio se basa en que, por el atraso en infraestructura y costos, mercados como Latinoamérica, África y, en menor medida, Oceanía, seguirán consumiendo vehículos con motores a combustión. También, un factor a tener en cuenta, son las mayores superficies a cubrir en los que la propulsión eléctrica es limitada.

Los cambios van en dos sentidos, siempre contemplando que el libre comercio con la UE y Brasil serán una realidad en el mediano plazo:

- En el caso de los productos, se necesita una especialización. Y en este caso aparece otra recomendación importante, que consideran como la más indicada la de pick ups, donde ya se producen cuatro modelos (Toyota Hilux, Ford Ranger, Volkswagen Amarok, Nissan Frontier).

 

- En el caso de los servicios, la importancia está centrada en el capital humano, la competitividad en costos y las empresas de softwares.

En este escenario, para poder retomar el plan 1 millón, se plantea una agenda con 15 oportunidades y 7 programas. Se deberá trabajar en aspectos industriales, comerciales y en la movilidad, con un plan de innovación que los atraviese a todos.

Los pasos planteados por ABECEB son los siguientes:

1. Producto de estándar y escala global: Se debe capturar la demanda de ICE (motores de combustión) de países emergentes, mientras que Brasil se concentrará en el Etanol. También se deben explotar las capacidades en gas para pesados; explotar la complementariedad entre pick-up y motorizaciones híbridas; y el agregado de valor en batería de litio para pesados.

Otra oportunidad es explotar las capacidades en gas para pesados, ampliando la red de infraestructura. 

Por otro lado, desde ABECEB recomiendan explotar la complementariedad pick-up-motorización híbridas, considerando que hay una infraestructura eléctrica limitada en los ámbitos de operación en LATAM (campos y minas por ejemplo) como para pensar en vehículos 100% eléctricos. También hay un agregado de valor en batería de litio para pesados.

2. Leading case de Industria 4.0 en Argentina: para ello se debe desarrollar un programa de industria 4.0 para aplicar a toda la cadena de valor.

3. Reorganización de la cadena: Es importante la reconversión autopartista, un sector clave para el abastecimiento de la industria local.

4. Reconversión del canal: Implica la readecuación de la red de concesionarios y la captura de nuevos canales de comercialización, con un consumidor híper-informado, colaborativo; y que busca experiencias de movilidad. Así llegarán más ingresos provenientes de after-market.

"El negocio de la movilidad continuará creciendo y será una fuente determinante de demanda. Los canales digitales ganarán share a nivel global en todos los segmentos del consumo", explican.

5. Desarrollo de nuevos negocios de movilidad: En este punto se proponen servicios de big data para LATAM y la creación de centro de testeo de pilotos.

6. Ecosistema de innovación con la creación de un centro transversal de innovación.

7. Regulación del comercio: Indica la adaptación de la regulación para expansión.

La disrupción

El análisis de ABECEB parte de los cambios que se produjeron en los últimos años.

La demanda y la tecnología cambiaron, generando una cambio a nivel global para la industria automotriz como no la tuvo en los últimos 100 años.

"El auto dejó de ser un auto para convertirse en un "computadora con ruedas" donde el software toma preponderancia por sobre el hardware, mientras que la movilidad es un negocio más amplio que el automotriz, al cual engloba. La información se convirtió en la fuente de valor", analizan los expertos.

La disrupción cambió la lógica de la cadena de valor y la gobernanza de las terminales está amenazada por nuevos jugadores en todos los ámbitos.

"La celeridad del cambio varía según la regulación, infraestructura, la demanda y la estrategia de los actores, generando muchos mundos en un mundo. Por primera vez en 100 años el auto enfrenta una disrupción significativa, donde el vehículo deja de ser el único valor para el cliente y el software es la fuente de valor", agregar.

Como consecuencia de la disrupción, el auto del futuro conlleva cambios significativos en términos de motorización, conectividad y seguridad/autonomía

Por un lado aparece el auto eléctrico. El avance hacia la electrificación es irreversible, pese a ser aún sostenida en incentivos públicos.

Aparece un consumidor conectado, y el auto debe adaptarse: El auto del futuro estará conectado y "dialogará" permanentemente con su entorno. 

Por último, se sumará el vehículo autónomo.

El nuevo consumidor + el software permitirá el crecimiento acelerado de nuevos servicios que irán remodelando la configuración del sector automotriz. Aparecerán nuevos servicios y cambios en la venta de vehículos.

La disrupción desafía a todos los jugadores de la cadena que toman acciones para poder adaptarse de la mejor forma. De esta manera la pregunta es: ¿En dónde cambió la forma de jugar el juego?.

"Hoy fabricar un auto de calidad es necesario pero no suficiente, el uso se complejiza y los servicios son cada vez más necesarios", explican.









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