Con la recesión a la vuelta de la esquina, por qué el crédito puede ser clave para sostener a familias y empresas

La inflación sin freno, la escasez de dólares en las arcas oficiales y el apretón monetario configuran un escenario complejo para la actividad económica
Por Ricardo Delgado
30/08/2022 - 15,48hs
Con la recesión a la vuelta de la esquina, por qué el crédito puede ser clave para sostener a familias y empresas

La "agenda Massa", a un mes de enunciada, ya empieza a caminar. La señal fiscal, a través de la quita de subsidios a la energía y el recorte de gasto público, aportará alrededor del 40% del ajuste necesario para llegar al déficit comprometido con el FMI (de 2,5% del PIB). Cumplir con el Fondo -hay que recordarlo- fue el primer objetivo planteado por el ministro en su conferencia inaugural.

El apretón monetario, la otra pata del ajuste, se inició incluso días antes de asumir, cuando el Banco Central implementó la mayor suba de tasas de interés de esta administración y continuó inmediatamente con la significativa reprogramación de los vencimientos de la deuda del Tesoro, que alivió un muy pesado mercado de pesos en agosto y setiembre. Todos estos eventos contribuyeron a descomprimir las presiones sobre los dólares financieros, dando cierto respiro a los inversores y al propio Gobierno.

Sin embargo, la brecha cambiaria se instaló en niveles muy elevados para estabilizar de manera más firme las expectativas privadas. Massa lo sabe, y entonces su mayor desafío es recomponer la caja en dólares del BCRA para desactivar los temores de una devaluación. Todavía no surgen novedades relevantes de los ingresos de dólares prometidos, y la distribución de las escasas divisas se hará más tensa con el correr de los días. El mercado cambiario vive sobre el filo de la navaja permanentemente, lo que dificulta las decisiones de inversión y de precios en la economía.

En este sentido, de acuerdo con un reciente informe de Analytica, cada vez más precios abandonan al dólar oficial y empiezan a seguir la evolución de los dólares financieros. Estimamos que ya más de 40% de las empresas y comercios miran más al CCL o al MEP que al "dólar 3500" cuando toman decisiones de precios. Ese es uno de los flancos más graves de una brecha que supera el 100%: más allá del clásico ajuste fiscal y monetario, la dinámica inflacionaria se vuelve más compleja de desarmar si las expectativas de devaluación no logran domesticarse.

"El mercado cambiario vive sobre el filo de la navaja permanentemente, lo que dificulta las decisiones de inversión y de precios"

Recesión y la necesidad del crédito

Con una inflación resistente, dólares que no alcanzan para todos y menos pesos en la calle, la recesión, incluso sin un salto cambiario, está a la vuelta de la esquina. Es, digamos así, la mejor opción disponible. Devaluar en un contexto como el actual haría la recesión aún peor.

El ajuste
El ajuste de Massa avanza y la recesión asoma.

En esta búsqueda silenciosa de enfriar la actividad, el equipo económico podría apelar al crédito bancario para sostener, parcialmente, los ingresos de las familias y las empresas. Sin embargo, la realidad es otra. Información reciente del BCRA es elocuente: desde el piso de la pandemia (segundo trimestre de 2020), el PIB creció 25% y el crédito cayó 13%, ambos en términos reales.

Esto sorprende ya que una de las características del control de cambios es una tasa de interés real negativa, que estimula la demanda de crédito. Ni siquiera las líneas de crédito dirigido (LICIP), que hoy representan el 13% del crédito al sector privado, logran revertir este proceso.

"El equipo económico podría apelar al crédito bancario para sostener, parcialmente, los ingresos de las familias y las empresas"

Por qué cayó el crédito durante el gobierno de Fernández

¿Qué explica el desplome del crédito durante esta gestión? Básicamente, tres factores: 

  1. La fuerte caída del financiamiento en dólares y del tipo de cambio real. Con expectativas devaluatorias siempre vigentes, el racional fue salir de la deuda en dólares entre 2020 y 2022.
  2. Las familias abandonaron fuertemente el crédito bancario, tanto en pesos como en dólares.
  3. Entre las empresas aparecen las que se financian con utilidades no distribuidas (la industria y la construcción), las que sustituyen drásticamente crédito en dólares por crédito en pesos (el agro) y las que utilizan el financiamiento disponible (el comercio).

Si la gestión Massa quisiera aprovechar el crédito como herramienta contra la probable recesión en gestación, es claro que las estrategias deberían cambiar, considerando las características de cada actor relevante.

Crédito
El crédito, una herramienta para sostener a familias y empresas ante una posible recesión.

Las familias requieren más flexibilidad, dado que son las únicas que sufren caídas reales de ingresos y las tasas que enfrentan son fuertemente positivas, mucho más que las empresas. Por su parte, el agro debería retomar el crédito en dólares (y menos en pesos), en tanto la industria y la construcción, con sus hojas de balance limpias de deuda, podrían ser estimuladas para volver a él.

Una nueva arquitectura de crédito para suavizar la recesión que se acerca no sólo es imprescindible, sino también viable.

Por Ricardo Delgado, economista y presidente de Analytica Consultora

Temas relacionados