El gobierno español afirma que "la Argentina se dio un tiro en el pie" al expropiar acciones de Repsol-YPF
El canciller español José Manuel García-Margallo cuestionó la decisión de Cristina Fernández de Kirchner de de nacionalizar la participación de la compañía ibérica en YPF al señalar que "la Argentina se ha pegado un tiro en el pie".El funcionario español advirtió también que esa decisión tendrá consecuencias en la confianza que los inversores extranjeros tienen sobre la Argentina.Luego subrayó que "el perjuicio para Argentina puede ser irreparable", porque "puede que vea cortado el acceso al crédito internacional"."La presidencia argentina tendrá que explicar las consecuencias de haber perdido la confianza", afirmó y confirmó que el próximo viernes se conocerán las medidas que la administración de Mariano Rajoy tomará contra el país.En tanto, el embajador argentino en la península ibérica, Carlos Bettini, se retiró de la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores sin realizar declaraciones. El funcionario argentino apenas deslizó que transcurrió "muy bien" el cónclave con García-Margallo.El ministro ya había convocado al embajador argentino el pasado viernes para expresarle su queja ante los planes gubernamentales para tomar el control de la compañía a través de la expropiación de acciones.La convocatoria del embajador se puede considerar la primera medida adoptada por el Ejecutivo español tras el anuncio de la presidente argentina Cristina Kirchner para expropiar el 51% de YPF, después de que García-Margallo y el ministro de Industria, José Manuel Soria, hayan informado que irán anunciando medidas "claras y contundentes" en defensa de los intereses de Repsol.Tales medidas fueron anticipadas por el gobierno español y se aguarda que sean anunciadas dentro de los próximos días en respuesta a la "arbitraria decisión" de las autoridades argentinas de expropiar las acciones de Repsol en la petrolera YPF, por lo cual se pidió a la Unión Europea que trate la situación esta semana.El Ejecutivo español afirmó que la decisión argentina "rompe el clima de cordialidad y amistad" que tradicionalmente hubo entre los dos países.El gobierno español adoptará "todas las medidas que considere convenientes en defensa de los intereses legítimos de Repsol y de todas las empresas e intereses españoles en el exterior", se señala en una declaración.Además, se puso en contacto con la Comisión Europea y las instituciones de la Unión Europea (UE) para dar cuenta "de esta arbitraria decisión" y para pedir que el Parlamento Europeo trate la expropiación en el pleno que celebra esta semana.