Venezuela ya tiene inflación del 60% en alimentos y un hombre muere en pelea por una botella de aceite
El costo de vida en Venezuela aumentó un 45,4% en los últimos doce meses y en alimentos, la escalada es de 62,5%. El problema se complica con el desabastecimiento. Un hombre murió peleando por una botella de aceite en un supermercado.
Por ejemplo, en una ferretería en Puerto La Cruz, en el oriente turístico del país, no hay productos esenciales como hierros para la construcción o cemento. Esos productos están regulados y escasean desde que el gobierno expropió las empresas que los fabricaban, entre ellas, la argentina Techint.
En esa ferretería le explicaron al diario Clarín que a veces se consigue lo que falta, pero clandestinamente y a precios exorbitantes.
Igual situación viven los supermercados y farmacias. Los medicamentos y los productos de la canasta básica están regulados y escasean porque el gobierno debe importarlos, como ocurre con el papel higiénico.
Los que no están regulados, como verduras y frutas, se consiguen a precios que desbordan incluso la enorme tasa de inflación del país.
En los últimos doce meses, la inflación llegó a 45,4%. En agosto trepó a 3%, el mayor índice de toda la era bolivariana, equivalente a lo que la mayoría de sus vecinos acumulan en un año. Es el país con más inflación después de Siria, dicen las agencias. Y el primero en la región seguido por Argentina, agregó el matutino.
Hace unos días, en una tienda estatal Bicentenario, en el Estado de Falcón, un comprador de 52 años falleció asfixiado. Se armó un tumulto de gente que luchaba por conseguir una botella de aceite alimenticio, un bien realmente escaso.
"Podemos afirmar que el país está en el umbral de la hiperinflación", dijo a la prensa el prestigioso economista Alexander Guerrero, un duro crítico del gobierno de Nicolás Maduro.
Si se discrimina la canasta completa de precios, los alimentos muestran una suba de 62,5% en los últimos 12 meses, con una carencia aguda de productos de primera necesidad.
El problema adicional es el mercado negro: hay 400% de sobreprecio en algunos productos que se venden en la calle.
Para intentar aliviar, la presión el gobierno anunció un acuerdo comercial con Colombia para la compra de alimentos por 600 millones de dólares. El mismo esquema que siguió el fallecido presidente Hugo Chávez para reducir el impacto del costo de vida y garantizarse la victoria en las elecciones de octubre pasado. El problema es que ese plan generó un rojo fiscal de dos cifras y aumentó la deuda nacional.
En esa espiral, el dólar paralelo cotiza a 42 bolívares por unidad contra 6,3 bolívares de la paridad oficial. Los economistas afirman que la inflación se debe a un conjunto de causas: falta de inversión, los gastos electorales, la escalada del dólar, expropiaciones y la dependencia de importaciones que agotan las divisas oficiales.
"La hiperinflación en Venezuela es de hecho un peligro real", lo advertía en junio el economista y profesor de la Universidad de Yale, Ed Dolan.
"El impacto de la devaluación del bolívar de febrero sobre los precios (cuando la moneda venezolana se ajustó poco más de 30% a su valor actual), la falta de divisas y la rápida depreciación del bolívar en los mercados no oficiales, elevó agudamente la expectativa sobre el costo de reposición de mercancías importadas. Los precios se han disparado de tal manera, en bienes importados o nacionales con componentes importados, que el poder de compra del venezolano cae rápidamente", explicó el economista Orlando Ochoa.