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Miguel Kiguel anticipa que en el corto plazo no hay margen para que las tasas bajen

Miguel Kiguel anticipa que en el corto plazo no hay margen para que las tasas bajen
Una medida clave para lograr tranquilidad cambiaria es subir la tasa de interés, lo que el BCRA viene haciendo. Recientemente llevó la tasa al 60% anual
23.09.2018 08.25hs Economía

¿Cuán altas son las tasas de interés en la Argentina? Una buena respuesta de economista es: ¡depende! Si uno habla con una pyme, la respuesta es que tasas de descuentos de cheques de 75% —o aún más altas—, son altísimas.

"Si uno habla con un ahorrista al que le pagan con suerte por un plazo fijo 40%, le va a decir que la tasa de interés no le parece atractiva, que no cubre la inflación y que prefiere comprar dólares. Todo depende del cristal con que se mira", señala el economista Miguel Kiguel.

La gran pregunta entonces es cuál debería ser la tasa de interés de esta economía.

"La respuesta no es sencilla porque la Argentina sufre estanflación y corrida cambiaria, situaciones que requieren recetas diferentes. Desde principios de año venimos sufriendo una suba del dólar que ha sido difícil de domar. Cada vez que pensábamos que habíamos llegado a un techo (al principio de $22, después $25, $30, $35 y más recientemente de $40 por dólar), se corría el arco", explica Kiguel.

El Banco Central en estas circunstancias lo primero y principal que debe y trata de hacer es frenar la escalada del dólar y evitar que siga dando saltos bruscos. Con la depreciación continua que está ocurriendo desde enero, la inflación seguirá subiendo y la recesión se profundizará.

Una medida clave para lograr tranquilidad cambiaria es subir la tasa de interés, lo que el Banco Central viene haciendo. Recientemente llevó la tasa al 60% anual. Si bien es un número nominalmente alto, tasas de interés más bajas no lograron frenar la escalada del dólar.

¿Cómo se frena una crisis cambiaria? La experiencia muestra que hay que esperar a que primero llegue a un nivel alto. Y hoy $40 parece alto. Segundo, el Central utiliza dos instrumentos de política monetaria: intervención cambiaria mediante reservas (que hoy está restringido por el programa con el FMI) y tasas de interés elevadas (que hoy está utilizando).

"Es muy probable que esta coyuntura de dólar alto acompañado por tasas elevadas e intervención logre tranquilizar al tipo de cambio, aunque la idea no es fijarlo porque existe un segundo problema: la inflación", advierte Kiguel.

Uno de los objetivos que se fijó el Banco Central durante la gestión de Federico Sturzenegger fue que las tasas de interés sean positivas en términos reales, o sea que sean más altas que la inflación. Lo que se busca con este tipo de política es que la gente no vea que sus ahorros en pesos se licúen con la inflación, recordó a Clarín.

Pero hoy las tasas de interés que recibe un ahorrista están nuevamente por debajo de la inflación, con lo cual desde esa perspectiva, las tasas de interés no son particularmente altas.

En estas circunstancias, el Banco Central tiene la difícil tarea de equilibrar los objetivos de estabilizar el tipo de cambio, bajar la inflación y que esas tasas les lleguen a los ahorristas para que no se vayan al dólar.

"En ese contexto no hay espacio para que las tasas de interés bajen en el corto plazo. Sin embargo, en la medida que se calme el dólar y empiece a bajar en forma importante la inflación— lo que debería observarse en los próximos meses— las tasas de interés pueden bajar rápidamente a niveles más razonables", concluye Kiguel.

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