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Fausto Spotorno: "Si la gente vota populismo, lo pagará con poco crecimiento"

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Por Mariano Jaimovich
18.01.2019 14.23hs Economía

“Hubo una lluvia de inversiones, el problema es que se la llevó el Estado”,

Fundamentalmente, el profundo problema que observa es que la sociedad debecambiar de mentalidadpara que el país pueda realizar unareforma en seriode diversas cuestiones inherentes que generan las actuales bajas tasas de crecimiento de la economía.

Según sostiene, el aspecto positivo que tuvo la crisis del año pasado fue que el Gobierno sereenfocó en sus problemas iniciales”  y que el 2019 será un año positivo, en el que se registrará un rebote de la actividad.

-¿Cómo ve la economía hoy?

-Hoy la veo mejor a lo que estaba hace tres meses, lo que no que claro es si esta mejoría es porque peor no se podía estar o por si realmente estamos saliendo de los problemas que se revelaron el año pasado. El Gobierno cuando asumió eligió un programa gradualista, su inconveniente es que esto no resuelve los problemas instantáneamente, y necesita que alguien lo financie.

Es decir, lo que sucedió con la crisis del 2018 es que se cortó el financiamiento y salieron a la luz todos los problemas, sumado a todo lo que no se hizo y lo que se generó por el mismo gradualismo. Todo eso se tradujo en una crisis en la balanza de pagos, que significa que el país estaba gastando más dólares de los que generaba.

-Más allá de esta mejora, ¿cómo visualiza el rumbo del país?

-En ese proceso de ingreso de divisas luego del acuerdo con el Fondo Monetario, ya el Estado no está tan preocupado en que le sigan prestando plata, sino que lo que más empieza a preocuparle es que le saquen lo ya prestado. Es decir, que los acreedores le pidan que devuelva la deuda que tiene, dólar sobre dólar, porque no hay donde sacar ese dinero. Por eso, durante el 2019, el Gobierno tiene el préstamo del FMI para pagarle a los tenedores de bonos y otros prestamistas, en el 2020 veremos qué ocurre, pero ese es el problema hacia adelante.

En resumen, el problema de la balanza de pagos parecería haberse acabado, estamos yendo a un superávit comercial muy grande y una contracción amplia del déficit en la balanza de servicios (turismo, principalmente). También hay un déficit muy grande en la balanza de rentas, que son los intereses que se pagan a aquellos que les prestaron dinero desde el exterior a la Argentina, que se va a tener que seguir pagando y es el déficit más grande.

-¿Cuál de todos estos problemas le preocupa más?

-El único déficit muy grande que va a quedar es el de rentas, debido a que representa unos u$s15.000 millones anuales. El tema es que ahora el Estado vuelve a encontrarse con el resto de los problemas que tenía antes de la crisis del año pasado: déficit fiscal, inflación, presión tributaria muy alta, algo que da muy poco dinamismo al crecimiento económico. En resumen, resolvió las dificultades que generó el propio Gobierno, pero no solucionó los otros inconvenientes de antes.

La crisis ayudó a que el Gobierno se reenfocara en sus problemas iniciales. El principal de ellos es el enorme déficit fiscal, pensó que podía subsistir con esto utilizando financiamiento más tiempo, pero tuvo la crisis y no pudo hacerlo más. Cambiemos no entendió que ese problema era fundamental y se ocupó de otras cuestiones. Ni siquiera el kirchnerismo sufrió esto.

Y hay un segundo problema mucho más importante al déficit fiscal, que es el gasto público, porque es netamente económico y frena el crecimiento. De hecho, es uno de los más importantes de la historia.

-¿Cómo afecta esto en concreto a la economía real?

-El gasto es un problema económico porque el PBI hoy es de u$s500.000 millones y el estado gasta u$s230.000 millones, quiere decir que al sector privado apenas se le deja alrededor de 55% del PBI. Y para que la economía crezca, éste debe invirtir 23% del Producto Bruto Interno. Es decir, es imposible que destine la mitad de lo que recibe en inversión. Entonces el margen es menor, porque con este tamaño de gasto público no se le brinda espacio a los privados. ¿Te imaginás si los u$s40.000 millones que entraron en 2017 para financiar al estado fuesen a la inversión? Crecería el país mucho.

Por eso el tamaño del estado es un problema económico, porque frena el crecimiento económico y eso explica porqué Argentina sale de una crisis y no vuelve a crecer. En la crisis de los ´90 la Argentina crecía al año siguiente un 6% y pasó también durante el kirchnerismo. Ahora no se puede.

-¿Cómo se achica al Estado sin que haya crisis?

-Es la parte más difícil y es la parte donde el Gobierno quiere ahora que los ingresos de capitales los pueda captar el sector privado. Es que la macroeconomía le chocó con la microeconomía porque hubo una lluvia de inversiones de u$s45.000 millones en 2017, pero el Estado lastaclkeó” a todas al captarlos para financiar la deuda pública. A lo que voy es que entró plata a la Argentina, el problema es que se lo llevó el Estado para solventar el déficit fiscal. El mundo no va a invertir una infinita cantidad de plata. La idea original de que iban a llover inversiones y que iba a haber crecimiento económico choca en que se necesita ese dinero para financiar el déficit.

-¿Qué debería haber hecho el Gobierno?

-Creo que el 2016 era el momento para hacer un ajuste fiscal mucho más grande, algo que se tuvo que hacer todo ahora con la crisis. Se está reseteando la idea inicial y hay más consistencia macroeconómica. El Estado ahora está tratando de nochuparlos dólares que ingresan.

-¿Cómo ve el 2019 en un contexto donde el tamaño del Estado es grande y el déficit también?

-Teniendo esta estructura se sabe que no se va a crecer rápido, no hay forma de salir de esta situación en lo inmediato porque el Estado al ser grande gasta mucho e impone muchas regulaciones e impuestos al sector privado. Esto impone una carga administrativa pesada y hace que la economía no crezca. Por ahora no tiene otra salida, entonces para el 2019 podemos esperar como bueno que haya una recuperación y que volvamos a donde estábamos antes, a los niveles de 2017. Se espera un rebote: alcanzar un nivel de producción de hace dos años atrás. Crecer más de eso no, porque nos chocamos contra las cargas tributaria y regulatoria, el peso del estado, el costo laboral, juicios, etcétera, etcétera.

-¿Esto tiene que ver con el pedido de varios economistas a que haya una reforma profunda del Estado?

-Estoy completamente de acuerdo a que haya una reforma en serio del Estado. Tarde o temprano se tiene que decidir qué se hace con la economía. La idea original del Gobierno era ir gradualmente, pero la posibilidad de un éxito de este plan es cada vez menor. Por otro lado, queda claro que la sociedad argentina tiene que hacer un cambio de mentalidad. Si se pide populismo, se va a pagar con bajas tasas de crecimiento porque no tenemos una economía dinámica, por eso hay bajas inversiones y baja productividad.

El camino que queda para transitar por ahora es achicar el gasto público todo lo que se pueda y, al mismo tiempo, tratar de simplificar todo lo posible los trámites e impuestos.

-Empezó el año con subas de tarifas en transporte, servicios públicos, peajes, entre otros, ¿eso no puede atentar contra el plan de recuperación de la economía?

-Se le pone un piso alto a la inflación, pero no creo que fagocite mucho a la no recuperación porque se están trasladando recursos del consumo a la inversión. Por otra parte, creo que los salarios igual van a terminar ganándole a la inflación en 2019 en la medición efectiva. En los años electorales, en general son impares, se recuperaron los salarios. Estoy viendo una inflación de 28% para 2019, pero el promedio puede llegar a 36% por el arrastre.

El salario real está asociado al crecimiento económico y tiene que ver a cuánto cobra cada trabajador, y eso se vincula a cuánto produce cada trabajador. El PBI está estancado desde 2011 y la cantidad de habitantes fue creciendo, entonces por cada uno de ellos el producto bruto fue cayendo. Por lo tanto, cae el salario real y va a caer el consumo por habitante.

-¿Qué puede ocurrir con el dólar este año por la incertidumbre política?

-Podría haber un salto adicional del dólar en el año por lo polí