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Santangelo: "La batalla de sostener al dólar en elecciones es ganable, pero en escenarios esquizofrénicos nadie lo sabe"

Santangelo: "La batalla de sostener al dólar en elecciones es ganable, pero en escenarios esquizofrénicos nadie lo sabe"
El economista Rodolfo Santangelo, presidente de MacroView y socio de Carlos Melconian, dialogó con iProfesional sobre la influencia del escenario político
Por Mariano Jaimovich
22.05.2019 06.15hs Economía

"Ahora es aguantar y apechugar hasta ver qué dice la sociedad en las elecciones", retrata este momento incierto del país el economista Rodolfo Santangelo, presidente de MacroView y socio de Carlos Melconian, a iProfesional.

En una entrevista profunda, el influyente economista -ex funcionario del Banco Central y ganador del premio anual ADEBA en 1986-, habló sobre cuál debería ser la salida a la crisis actual y la influencia de la política en la economía en estos momentos del país.

"Cuanto más se vea obligado a vender dólares el Banco Central, más astringencia monetaria va a haber" y "la tasa de interés va a seguir subiendo", advierte a este medio.

A continuación la charla que tuvo Santangelo con iProfesional.

-¿Qué radiografía realiza del momento actual?

-La economía todavía será más influyente que la política hasta junio o julio, cuando empecemos a ver el escenario político electoral. En cuanto a la economía pura, este plan durísimo acordado con el Fondo Monetario que nos da mucha plata, está funcionando relativamente bien para los objetivos modestos pero fundamentales que se impusieron, que es tener el mercado cambiario más o menos estable y pagar la deuda con el FMI. Sí viene rezagado en cuanto a un tercer objetivo implícito, que es bajar la inflación.

En resumen, básicamente está funcionando bien, obviamente a un costo fenomenal de actividad económica, porque no hay ninguna chance de recuperación de nada, una paralización total del crédito y tasas de interés astronómicas.

-Viendo este alto costo social que trae el programa con el FMI a tan poco tiempo de las elecciones, ¿le sirve al Gobierno haberlo hecho?

-Era lo único que tenía si se lo piensa al primero de octubre del año pasado, era llamar a los bomberos, tirar agua para apagar el incendio y después ver cómo se arreglaban los muebles. El Fondo es la única institución del mundo que pone plata en estas situaciones, pero lo hace a cambio de implementar estos programas. No existe un fondo ponedor de plata sin eso. El que ponía plata sin exigir nada era Wall Street y un día se rajó. Éste es el programa que tenemos de bajísima intervención en el mercado cambiario, de emisión monetaria cercana a cero y de déficit primario lo más próximo a cero.

-El último dato de inflación marcó una baja mayor a la estimada, ¿lo sorprendió?

-Más allá que la inflación dio sorprendentemente alta en marzo y sorprendentemente "baja" en abril, diría que desde noviembre hasta ahora estamos en un promedio de más de tres puntos. O sea, más que bajar, estamos manteniendo los niveles de los últimos meses, lo que sorprendió fue el dato tan grande de marzo. En los últimos meses se ven temas puntuales y ocasionales, como las subas de precios de la carne, lácteos, transporte, electricidad, colegios, entre otros, pero todo esto es una inflación de índole macroeconómica y que tiene que ver con esta inercia y resistencia a quebrar, sobre todo, con la fenomenal devaluación del año pasado. Es un "pass through" (un traslado a los precios) en cuotas del salto del tipo de cambio a precios. Está dosificado en el tiempo porque el mercado no lo podía permitir antes.

A corto plazo, estamos viendo si mayo da más cerca de 3% y junio arroja un dato más cerca de 2,5%, ese es el modelito. Hablar de año calendario 2019 es hablar de un siglo en otro país. Si no fuera por la incertidumbre política, y este año sólo tuviéramos el acuerdo con el Fondo, la tasa de inflación podría dar 35% en el año, que para muchos que esperan 40% sería una noticia positiva. Igual 35% es un desastre y en el medio está metido el escenario electoral, donde está claro que una de las alternativas políticas, que es la que representa el kirchnerismo, a los mercados financieros les produce mucha incertidumbre y temor. Por lo cual, va a haber un momento, que no se si va a ser julio, agosto o septiembre, donde vamos a mirar las encuestas y las perspectivas electorales. Sobre todo lo que tiene que ver con dos termómetros fundamentales, que van a ser el tipo de cambio y su hermano la inflación, y el riesgo país.

-¿Qué puede ocurrir en este escenario con el dólar e inflación?

-Si la elección está cabeza a cabeza, y hasta noviembre va a haber incertidumbre, imagino que habrá tensiones en el tipo de cambio y riesgo país. Ahí se podrá gatillar la autorización a vender divisas, y va a ser muy importante entender que cuanto más se vea obligado a vender dólares el Banco Central, más astringencia monetaria va a haber. Cuando se venden dólares se retiran pesos, es decir, te destapás la cabeza y te tapás los pies. Se tranquiliza y hace más fluida la oferta de dólares y se intranquiliza y hace menos fluida la oferta de pesos.

-¿Pero así se logra calmar la situación?

-Tranquilizar no, se puede mantener y llegar como se puede, porque si se siguen retirando pesos en esta economía ilíquida la tasa de interés va a seguir subiendo. El año pasado era distinta la situación porque se vendían dólares pero la economía era muy liquida y llena de pesos, sobraban por todos lados. Hoy es ilíquida y encima el Fondo Monetario va a querer que si se venden divisas no se reinserten en la economía los pesos obtenidos.

-¿Puede mantenerse equilibrado al dólar en este contexto político?

-Creo que la batalla del tipo de cambio en escenarios políticos electorales es ganable, pero en escenarios esquizofrénicos nadie lo sabe. Es decir, si fuera por los flujos futuros de oferta y demanda de dólares, debería estar controlado porque la economía tiene superávit comercial, viaja menos gente al exterior, el atesoramiento está controlado porque no hay pesos, el Gobierno vende menos divisas. En resumen, si los stocks de pesos en plazos fijos, Lecap o lo que sea se asustan y se escapan contra eso no hay antídoto.

-¿Ve que pueda haber una corrida complicada que desestabilice al Gobierno?

-No sé si la palabra correcta es "corrida", pero puede haber un cambio de portafolio de los stocks, sin duda, y contra la esquizofrenia de la política no hay antídoto. Esto no quiere decir que el único problema que tiene Argentina sea político. Si se resuelve esto, después queda lo económico, pero hoy están ambos temas en simultáneo.

-¿Qué aspecto político le otorga más incertidumbre a la economía?

-En la elección presidencial no están compitiendo Piñeira contra Bachelet, como sucede en Chile, sino que estamos hablando de escenarios mucho más rupturistas.

-¿Cuál sería el plan económico para poder salir de la crisis?

-Hoy no hay alternativa, es ver el resultado electoral, qué poder y diagnóstico se tienen, y el 10 de diciembre empezar otro partido. Ahora es aguantar y apechugar hasta ver qué dice la sociedad en las elecciones. Evidentemente, la economía no es un activo político del Gobierno, porque los resultados económicos de estos últimos cuatro años en crecimiento e inflación son peores a la gestión anterior.

-¿Cómo puede revertir esta situación Cambiemos?

-No lo sé, quizás por el temor al otro, o quizás no lo revierte.

-Gane quien gane las elecciones, ¿qué cosas debería empezar a hacer para poder crecer sostenidamente?

-Primero, se debería hacer un plan económico, cosa que Argentina no tiene hace mucho tiempo, donde se debería perfeccionar el acuerdo con el Fondo Monetario, que fue un programa de emergencia, y simultáneamente hay que encarar los problemas estructurales que tiene nuestro sistema previsional, mercado laboral, relación con las provincias, sistema tributario, subsidios a la energía y financiamiento al sector publico en una consistencia macroeconómica. Es decir, poner a disposición instrumentos que sean consistentes con los objetivos a buscar, porque no se puede poner como objetivo bajar 5 kilos y después comerse 5 milanesas con papas fritas, se debe ser consistente. Eso hay que prepararlo y diseñarlo, no se hace en dos minutos, sino que requiere gente trabajando. Es que hoy veo a los posibles candidatos políticos preocupados en un 99,9% en saber qué van a hacer para ganar y 0,1% en ver qué van a hacer si ganan.

-Más allá de las reformas necesarias a realizar, ¿en qué sectores considera que debe enfocarse Argentina para poder crecer?

-Los sectores los determina el mercado, el Gobierno no debe decir qué sectores crecen y cuáles no. Hay rubros con ciertas ventajas naturales, como el agrícola, que dio muestras de recuperación, pero tiene la incertidumbre de las cuestiones climáticas. También se está avanzando mucho en materia energética y para recuperar inversiones en transporte. Argentina necesita tener una economía libre de competencia pero con estabilidad macroeconómica, sino no vamos a ningún lado.

-Puntualmente, ¿qué haría con el acuerdo que tenemos con el Fondo Monetario que limitará el margen de maniobra del Gobierno de turno?

-Hay que modernizarlo, era un programa pensado para la emergencia pero hay que hacer un programa integral pensado a cuatro años de Gobierno. En realidad, el Fondo acepta cualquier cosa lógica y uno tiene que saber cómo es el flujo de fondos y necesidades de financiamiento, las metas fiscales y monetarias. Cuanto más profundas sean las reformas, más lógico va a ser el Fondo.

-Si Macri sale reelecto, ¿puede volver a tener la confianza suficiente de los empresarios?

-Eso se gana en la cancha, obviamente para eso se precisa tener un plan económico consistente e integral, pero después se debe tener muñeca, habilidad y fortaleza política para sacarlo adelante ante los actores que deben aprobar este plan: Congreso, gobernadores, justicia, sindicatos, empresarios, todos los actores de la economía. El que gana tiene un mandato que le da la sociedad, no es un dictador, tiene que lograr estos consensos donde sea pero a partir de un programa lógico, sino no sirve para nada.

-Hablaba de llegar a un consenso, algo muy escuchado en las últimas semanas, ¿ve posible que se logre esto en Argentina?

-Si se mira lo que se dice en la campaña electoral parece que no, porque uno dice blanco y el otro negro, pero quiero tener esperanza que, aunque sea por el terror al vacío, se puedan lograr consensos básicos. Pero no es fácil, la grieta, sin duda, está ahí. Salir adelante en economía va relacionado a tener un programa económico consistente apoyado políticamente.-

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