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Gastronómicos: "Cerrar a las 22 sería el principio del fin" para el rubro

Gastronómicos: "Cerrar a las 22 sería el principio del fin" para el rubro
Para los empresarios del sector, "volver a caer en una restricción" o no tener movilidad ambulatoria les va a complicar el futuro de sus negocios
Por iProfesional
07.04.2021 14.46hs Economía

Mientras el gobierno avanza en establecer nuevas medidas para restringir la circulación de personas en horarios nocturnos, como una de las medidas para aplacar la fuerte curva de casos positivos de COVID-19 que se vive en los últimos días, para ciertos rubros como el de los gastronómicos, esto podría operar como un golpe de gracia.

Preocupación

El vicepresidente de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina, Fernando Desbots, habló con María Laura Santillán en su programa "La mañana de CNN" y aseguró que "si restringen a las 22 horas ya no podremos subsistir".

Para el empresario gastronómico la medida se atenuaría si pudieran dejar un par de horas más de libre circulación. "Sería mucho más atenuado cerrar a las 00 que a las 22", manifestó en la entrevista y aprovechó para refrendar que no son los causantes de la fuerte proliferación de contagios de la segunda ola: "No es nuestra actividad la que genera el conflicto, son las fiestas clandestinas", explicó en diálogo con Santillán. Y recordó que, pese a haber estado mucho tiempo cerrados, los locales gastronómicos y bares se adecuaron a las protocolos y exigencias. "La gente, los trabajadores la están pasando mal, no sólo los empresarios", manifestó.

Mientras la provincia de Buenos Aires insiste para que la Ciudad de Buenos Aires en que el horario de cierre sea a las 22 horas, y Desbost fue más que claro. "Para nosotros sería el principio del fin", manifestó, al tiempo que aclaró que los locales ya vienen de un año de restricciones.

"Los salones están restringidos en su capacidad desde que empezó todo esto, mas allá de la merma en la productividad que generó el cierre de muchos bares y restaurantes porque lamentablemente ya no pueden subsistir".

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Para el empresario gastronómico la medida se atenuaría si pudieran dejar un par de horas más de libre circulación

Trabajadores suspendidos

Para el empresario, volver a caer en una restricción o no tener movilidad ambulatoria les va a complicar el futuro de sus negocios. "Va a ser muy complicado seguir sosteniendo la actividad", adelantó y recordó que ya "hay muchos trabajadores suspendidos porque las empresas no los pueden sostener".

Desbosts expresó que el sector del turismo ha sido uno de los más afectados por la pandemia.  "Nosotros somos rehenes de toda esta situación", indicó y agregó que desde el Gobierno les dicen que están analizando si vuelven los ATP.

Y volvió a recordar que la situación es lamentable, incluso con muchas empresas que presentan procedimientos preventivos de crisis "Lamentablemente hay muchas que han cerrado, y otras se han concursado", dijo y volvió a insistir en que el gobierno debería controlar más la nocturnidad y las fiestas clandestinas. "Lo que quiero es que los controles sean donde tienen que ser", indicó.

No a un nuevo cierre

"No lo vamos a poder aguantar", resumió Ariel Amoroso, presidente de la AHRCC, la asociación que integra a la gastronomía y los hoteles de la Ciudad. "No podríamos soportar un nuevo cierre. Así cierren sólo dos semanas, para el sector será un nuevo desastre. Peor que el del año anterior, porque ahora ni siquiera tenemos el beneficio de los ATP", dijo a iProfesional.

El directivo sostuvo que la implementación de restricciones podría terminar con la vida comercial de buena parte de los 8.000 emprendimientos que siguen en pie. La cuarentena del año pasado originó la pérdida de 2.000 establecimientos gastronómicos.

"Hace un año sumábamos 10.000 locales en funcionamiento y un nivel de empleo que llegaba a las 60.000 personas. Hoy siguen en pie unos 8.000 restaurantes y los puestos de trabajo se redujeron a 50.000. Si se achica el horario de atención vamos a hablar de cifras negativas muy superiores a las que ya conocemos", afirmó.

Respecto de la opción de cerrar la actividad comercial en la Ciudad a partir de las 22, Amoroso sostuvo que una medida así volvería inviables a la mayoría de los emprendimientos.

"Una restricción así nos termina de liquidar. Porque la gente no va a salir a cenar a la tarde, además de que nos quitaría la posibilidad de brindar más de un servicio por mesa. Ya estamos viendo una menor cantidad de gente circulando, yendo a los restaurantes. Si se avanza con el cierre perderemos casi toda la clientela", sostuvo.

Amoroso comentó que el sector le solicitará al Gobierno de la Ciudad un límite de horario en torno a la 1 de la mañana. Pero que, si avanza la idea de cerrar a partir de las 22, los gastronómicos solicitarán algún tipo de compensación económica.

"Es lo mínimo que debería recibir por las complicaciones que enfrentaríamos. Ya tenemos la situación del 30 por ciento de aforo, la falta del ATP para cubrir parte de los sueldos, y ahora llega el invierno por lo cual perdemos la opción de trabajar afuera. Si vamos a cerrar antes de las 2 de la mañana, bueno, entonces necesitaremos ayuda para no terminar de desaparecer", dijo.

El tradicional Pippo fue uno de los emprendimientos que cerró con la consolidación de la cuarentena.
El tradicional Pippo fue uno de los emprendimientos que cerró con la consolidación de la cuarentena.

El directivo señaló que "restaurante que se cierra es difícil que vuelva a abrir", por lo que los esfuerzos del Gobierno, más allá de la lógica decisión sanitaria, también deberían orientarse a salvaguardar la continuidad de los comercios de la Ciudad.

"Los que cierran, por el endeudamiento que enfrentan, luego no tienen recursos para volver a abrir. No hay fondos para restablecer el stock de alimentos. Lo ideal sería no restringir como se está diciendo. Pero la situación de contagios en alza pone en suspenso cualquier plan o pretensión", concluyó.

Medidas en danza

Tras la suba de casos de coronavirus en el Gran Buenos Aires y con la detección de nuevas cepas, las autoridades provinciales y algunos integrantes del Gobierno analizan la posibilidad de sumar más restricciones para hacerle frente a la segunda ola.

El escenario de pandemia redundó en la pérdida de al menos 10.000 puestos de trabajo en la Ciudad.
El escenario de pandemia redundó en la pérdida de al menos 10.000 puestos de trabajo en la gastronomía porteña.

Una de las medidas, sería volver a la Fase 3 del ASPO en la Ciudad y el conurbano. De materializarse esta posibilidad, la movilidad se vería reducida en un 50 por ciento.

También se evalúa concluir la actividad de los comercios desde las 22.

La reunión cara a cara entre el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y el gobernador, Axel Kicillof, aún está pendiente, pero sus equipos sanitarios, liderados por los ministros Fernán Quirós y Daniel Gollán, trabajan manejando distintas hipótesis, en base al estado de situación, e intercambian propuestas sobre tres ejes.

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