"Rescatando al soldado Alberto": el kirchnerismo y el dilema de bancarlo o aislarlo tras las PASO

"Rescatando al soldado Alberto": el kirchnerismo y el dilema de bancarlo o aislarlo tras las PASO
Los días posteriores a las PASO serán los más cruciales para el presidente Alberto Fernández y su Gobierno desde que anunció la cuarentena
Por Carlos Arbía
11.09.2021 07.28hs Economía

El lunes, los mercados financieros aquí y en el exterior estarán atentos a la evolución de varios indicadores como el dólar paralelo, el riesgo país, el nivel de la brecha cambiaria, las reservas internacionales liquidas del BCRA, pero también, estarán pendientes sobre el futuro del Presidente.

La gran pregunta que subyace entre empresarios y banqueros es si el kirchnerismo lo rescatará de este mal momento que transita o tratará de aislarlo en los próximos dos años que restan de su mandato. Citan como ejemplo la película "Rescatando al Soldado Ryan" un film emblemático de los '90.

La historia está basada en un soldado estadounidense que sirvió durante la Segunda Guerra Mundial y el Gobierno de los EE.UU. decidió que se lo rescatara del campo de batalla para luego enviarlo de regreso a su hogar porque se habían reportado las muertes de sus tres hermanos en esa guerra. Para los EE.UU. ese rescate fue muy costoso en términos de recursos y vidas. La mayoría de los integrantes del batallón encargado de llevarlo sano y salvo a su casa perdieron la vida.

Lo que se plantea desde el entorno más cercano al Presidente es salvarlo. Pero desde otros sectores más duros del kircnerismo no coinciden con esa idea. Creen que el rescate podría resultar muy caro en términos de votos y de imagen futura en caso que el Gobierno no muestre un buen resultado en las PASO que se celebraran mañana. Las últimas encuestas que tienen en el Gobierno marcan que el oficialismo gana por 6 puntos la Provincia de Buenos Aires, pero pierde en CABA, Santa Fe, Córdoba, y Mendoza.

Alberto, preocupado por el dólar

El dato económico más preocupante antes de las PASO, más allá de la suba de la cotización del dólar paralelo -que por lo general siempre sube antes de las elecciones- es que en lo que va de septiembre, el BCRA sacrificó por sus intervenciones en el mercado mayorista cerca de u$s600 millones. Pero este número se amplía a casi u$s1000 millones desde fines de agosto, cuando el BCRA comenzó a venderen el mercado financiero para evitar una nueva suba del dólar paralelo.

En ese lapso el BCRA se desprendió de más 10 por ciento de los dólares que compró desde que empezó el año. Hasta el 24 de agosto había sumado un saldo neto positivo de compra de unos u$s7.500 millones por su intervención. Por otra parte, el ministro de Hacienda Martin Guzmán tuvo que convalidar por primera vez una suba en la tasa de interés para renovar los vencimientos de deuda de esta semana.

El BCRA no para de vender reservas para quitarle presión al mercado

Guzmán también pierde apoyo interno

Guzmán, tal como se adelantó desde esta columna la semana pasada, podría ser uno de los mayores damnificados en caso que el Gobierno no logre un buen resultado el domingo ya desde algunos sectores del oficialismo se han lanzado los nombres de varios candidatos que suenan para sucederlo.

Se menciona al ex presidente del BCRA, Martin Redrado; al ministro de Desarrollo de PBA, Augusto Costa; a la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca y en los últimos días reapareció en nombre del diputado Sergio Massa quien podría ser el nuevo jefe de campaña del FDT después de las PASO. Una fuerte derrota el próximo domingo se podría llevar consigo a Guzmán y a otros integrantes del equipo económico.

La mayoría de los analistas privados coinciden acerca que las principales variables económicas han mejorado en los últimos meses, pero están peor que en la mayoría de las PASO anteriores como las del 2013 y el 2017. En ese sentido señalan que es muy complicado saber cuál es el factor que influye en el voto de cada uno de los argentinos, pero sostienen que algunos datos económicos, en particular la inflación, el valor del dólar y de los salarios, puedan tener una incidencia preponderante luego de haber vivido dos recesiones como la del 2018, en el Gobierno de Mauricio Macri, y la del 2019 del actual Gobierno.

Es la primera vez que el kirchnerismo enfrenta elecciones con una inflación superior al 50 por ciento anual y con niveles que muestran que el 45 por ciento de la población es pobre (en las elecciones de medio término de 2017 se fue a votar con una inflación de 25 % anual: en las de 2013 de 25,2%, en la de 2009 del 15 % y en ambas el oficialismo perdió en provincia de Buenos Aires). En tanto que en las elecciones de medio término de 2005 se fue a votar con una inflación anual de sólo 10,2% y el oficialismo ganó.

Un reciente informe de la consultora "Consultatio Financial Service" enviado a sus clientes dice que "el resultado de esta elección no va a cambiar nada relevante y lo que define para proyectar si se puede encontrar o no una salida económica o el precio de los activos financieros, es un evento posterior como por ejemplo el cierre de la renegociación del acuerdo con el FMI. Quien busque en el resultado de las elecciones alguna pista de salida o guía para proyectar el precio de los activos financieros en estas elecciones quedará decepcionado ya el verdadero problema es en qué lugar en la comunidad económica y financiera internacional se quiere colocar a la Argentina".

Sin embargo, en Wall Street, el banco de inversión Morgan Stanley tiene una visión diferente: informó a sus clientes que las PASO "tienen el potencial de generar movimientos de consideración en los precios de activos argentinos. Y que, junto con las elecciones de noviembre, también van a tener una influencia importante en las políticas económicas de los años por venir. Más allá de eso, superada las PASO, los analistas del banco de inversión sostienen que en 2022 habrá una suba del dólar, ya sea gradual o escalonada".

Por su parte un estudio de la consultora ABCEB, que dirige el economista Dante Sica, destaca que "los salarios, el empleo, la actividad, el consumo y la situación social han quedado más impactados que en las elecciones anteriores y que la economía llega a estas PASO con números algo mejores en el margen, pero muy flojos en perspectiva histórica".

Hay que considerar en el aspecto económico que uno de los factores determinantes a la hora de votar es el nivel de ingresos, que también está condicionado por los niveles de inflación y de pobreza. En los últimos tres años los salarios quedaron por debajo de los precios y la promesa oficial para este 2021 era que eso no se repetiría.

Alberto Fernández está preocupado por la creciente presión sobre el mercado del dólar

En cuanto al nivel de los salarios, hay que considerar que, a pesar de las actualizaciones y reapertura de paritarias, éstos siguen muy golpeados por la suba de la inflación, ya que los sueldos se ajustan con la inflación pasada y no con la presente.

"Considerando la recomposición derivada de las paritarias recientes, que haría que el salario real del sector privado formal llegue al tercer trimestre de este año con una ligera suba interanual estimada del orden de 2%, sus niveles serán bajísimos", dice el informe de Abeceb.

"El poder de compra del salario será similar al nivel del recesivo 2019 y resulta casi 12% inferior al de la elección de medio término de 2017 y casi 13 % menor a las de ocho años atrás (2013). Se trata de un clima salarial muy diferente al de 2005 cuando el salario real crecía 10% anual, o incluso con el incremento del 4,5% en 2009", agrega.

El último dato oficial del INDEC con relación a la tasa de pobreza la ubica en 42%. En un contexto en que la inflación en alimentos ha cedido un poco y se recomponen algunas fuentes de ingresos informales, es difícil que se aleje mucho del umbral de 40% para el segundo semestre. Por lo general, el voto de los segmentos más desfavorecidos en el norte y en la provincia de Buenos Aires, se ha inclinado siempre hacia el kirchnerismo. Pero nunca se fue a votar a una elección de medio término desde el 2003 con niveles de inflación y de pobreza tan elevados.

Hay coincidencia entre los economistas y encuestadores que la legislativa del 2017 marca un punto de comparación que hay que mirarlo más de cerca: se llegaba con la economía creciendo, inflación a la baja, un BCRA con reservas internacionales netas aceptables y un tipo de cambio estabilizado, a pesar de que se estaban generando inconsistencias; pero estas son peores por el impacto de la pandemia en la economía.

El economista Fausto Spotorno, de la consultora Orlando Ferreres, explica a IProfesional que "si bien la actividad parece haber encontrado un techo, y muestra dificultades para superar los niveles que mostraba antes de la pandemia y esperamos para lo que resta del año una leve tendencia positiva impulsada por la mejora esperada en el consumo interno, el impulso propio del año electoral y el avance de la vacunación".

Por su parte la consultora Equilibra calcula en términos de actividad con datos a junio, que el PBI esta alrededor de un 2% por debajo de la última elección y un 4% si se mide en términos per cápita.

También existe el mismo criterio entre los economistas que un factor importante para impulsar la recuperación de la economía después de las PASO, cualquiera fuera el resultado, debería ser el consumo privado, que actualmente se encuentra muy deprimido. "Aun mostrando una suba en torno a 4% o 5% interanual, estará 19% por debajo de los niveles de consumo del segundo semestre de 2017 y 20% por debajo del nivel del segundo semestre de 2013, las dos elecciones de medio término anteriores" explica el estudio de Abeceb.

Con respecto a la evolución de las expectativas, el Centro de Investigaciones en Finanzas (CIF) de la Universidad Di Tella, informó que su Índice de Confianza del Consumidor (ICC) llega a estas elecciones en los niveles más bajos desde 2009. Este dato sirve para saber cuál es la perspectiva de consumo que tienen los argentinos en los próximos meses.

En agosto, el ICC fue de 39,8%, su nivel más bajo para períodos electorales desde mayo de 2009, y muy inferior al 51% registrado en septiembre de 2017, poco antes de las últimas elecciones legislativas que dieron ganador a Juntos por el Cambio.

En los últimos días desde la Casa Rosada se ha tratado de transmitir a los principales empresarios y banqueros que no habrá un giro populista en la economía después de las elecciones.

Por otro lado, el ministro Guzmán asegura en charlas privadas que la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner apoya el cierre de la renegociación del acuerdo con el FMI.

Pero hay muchas dudas en caso que el Gobierno tenga un mal resultado en las PASO y en las elecciones de noviembre. Por eso, lo más relevante parece ser el futuro del presidente. ¿Lo rescatarán del frente de batalla como al soldado Ryan o buscarán aislarlo en los próximos dos años de su mandato?

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