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Las 4 condiciones del FMI para un acuerdo: esto piden sobre las reservas, emisión de pesos, déficit y tasas

Autoridades del FMI buscan avanzar con un tipo de "Programa Conservador Consistente". Guzmán adelantó a su equipo que el acuerdo se firma antes de Navidad
Por Carlos Arbía
01/12/2021 - 11,00hs
Las 4 condiciones del FMI para un acuerdo: esto piden sobre las reservas, emisión de pesos, déficit y tasas

El Gobierno puso en marcha desde la semana pasada el último tramo de negociaciones técnicas con el staff de técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI) para tratar de llegar en los próximos días a un entendimiento que pueda ser discutido durante diciembre en el Congreso de la Nación. En ese sentido, el ministro de Economía, Martín Guzmán, ya le informó a sus colaboradores que el acuerdo se firmará antes de navidad.

Así, el Gobierno espera poder enmarcar ese consenso con el staff del organismo sobre las proyecciones económicas plurianuales con un apoyo parlamentario de la oposición y también de empresarios y gremios.

En ese aspecto hay que destacar que el ministro de Economía, Martín Guzmán, será recibido este miércoles por la conducción de la CGT en un encuentro en el cual se analizará el "plan plurianual" que el Gobierno nacional presentará en el Congreso y la negociación con el FMI.

La reunión entre el titular del Palacio de Hacienda y la dirigencia sindical encabezada por los secretarios generales Héctor Daer (Sanidad), Pablo Moyano (Camioneros) y Carlos Acuña (Estaciones de Servicios) se desarrollará a partir de las 18, en el emblemático salón Felipe Vallese, de la sede cegetista, ubicada en Azopardo 802.

Desde la consultora MS plantean que luego de las elecciones legislativas, la política y la economía entraron en zona de definiciones. Vienen meses donde:

  • 1- El oficialismo tendrá que reorganizarse para gobernar los dos años que le quedan de mandato.
  • 2- El Gobierno tendrá que llegar a un acuerdo por la deuda con el FMI o, caso contrario, entrar en incumplimiento de los pagos.
  • 3- El Ministerio de Economía y el BCRA deberán ajustar el esquema cambiario (cómo mínimo cuantitativamente el crawling peg) porque el actual no es prolongable por mucho más tiempo.Con respecto a lo cambiario, se empiezan a percibir definiciones.
La reacción de los mercados financieros ha sido muy negativa con respecto a la tercera Carta de la vicepresidenta

Hay que destacar que esta semana la reacción de los mercados financieros ha sido muy negativa con respecto a la lectura de la tercera Carta de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Con un riesgo país que subió esta semana y ya supera los 1.900 puntos básicos y con los bonos de la deuda reestructurada que siguen cayendo y se encuentran en valores de paridad promedio entre los 25 a 30 dólares, la respuesta de los mercados locales y de Wall Street ha sido muy categórica hasta ahora.

"La nueva carta de la Vicepresidente reafirma la incertidumbre. Por un lado, la carta formaliza que ella se corre de la escena, que 'la lapicera la tiene el Presidente'. Pero, por otro lado, deja entrever que mantiene el poder de veto, explícitamente en la cuestión económica y particularmente ante un eventual acuerdo con el FMI. Sería algo así como: '…vayan y acuerden, pero ojo, no firmen cualquier cosa, no se comprometan a los ajustes típicos del Fondo…'. Otro test político para la coalición gobernante son las definiciones cambiarias por venir: ¿habrá un respaldo contundente cuando 'se toquen algunos botones' de la política cambiaria?", explica el economista Carlos Melconian.

El gran problema que observan la mayoría de los economistas consultados por iProfesional es la falta de unidad y de criterio dentro del equipo ministerial. Un ejemplo es lo que ocurrió con la medida que elimina las cuotas con tarjetas de crédito para realizar pagos al exterior. La gran duda es si el directorio del BCRA la aprobó a solas sin consultar al equipo económico por el escasísimo nivel de reservas netas.

La vocera presidencial Gabriela Cerruti salió a minimizar la medida y dijo que era "puntual y momentánea", el Ministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas la apoyó al manifestar "que viajen los ricos con sus propios dólares"; otro ministro, el de Seguridad, Aníbal Fernández, dijo que se iba a corregir, mientras que Guzmán y su par de Turismo y Deportes, Matías Lamens, no emitieron siquiera una opinión.

Esta semana en un evento organizado por el CIPEC se observó conversar al ministro del Interior Eduardo "Wado" de Pedro con el economista del FMI residente en la Argentina. El jamaiquino Trevor Alleyne, quien de todas formas está a punto de abandonar sus funciones, ya que será reemplazado a fin de año por el inglés Ben Kelmanson, quien fue uno de los hombres más consultados por empresarios presentes, aunque su involucramiento en la negociación en marcha es menor.

La preocupación principal de los empresarios es cómo hará el Gobierno para poder reestructurar un calendario de vencimientos de deuda por unos u$s45.000 millones hasta el 2024 previsto en el acuerdo firmado en 2018.

Lo concreto es que el BCRA termina siendo una especie de víctima de la descoordinación del oficialismo y la situación se agrava al enviar ayer un comunicado descartando la posibilidad de un corralito a los depósitos en dólares para desmentir un fake news salida de un estudio jurídico con fuertes lazos con la oposición.

El cierre de un nuevo acuerdo con el FMI y la solución al problema cambiario necesitan no solo de una modificación de varios aspectos de una macroeconomía muy desbalanceada sino también de una especie de paraguas político para poder amortiguar el efecto de un futuro ajuste de la economía que tendrá que llegar no más allá del 31 de marzo próximo. En esa fecha se acabarán los aproximadamente 5.000 millones de dólares de reservas liquidas que tiene el BCRA en la actualidad.

Desde la semana pasada se percibe por primera vez una decisión de las autoridades económicas de comenzar a avanzar y en ese camino está la aprobación de pagar el próximo 22 de diciembre el vencimiento de la cuota con el FMI de unos u$s1.900 millones. El mismo se pagará con lo que resta de los DEGs que la Argentina recibió del FMI por el aumento de la cuota a los países por la pandemia.

El total fue el equivalente en DEGs a unos 650.000 millones de dólares y la Argentina recibió unos u$s4.300 millones y ya se usaron unos u$s1.900 millones para pagar el vencimiento del 22 de noviembre pasado.

El calendario de pagos con el FMI apura y la crisis cambiaria sigue en ebullición. Por ahora no se observa una corrida de depósitos en pesos que suman el equivalente de unos u$s35.000 millones al tipo de cambio paralelo y solo una pequeña salida de los depósitos en dólares que totalizan unos u$s15.000 millones.

Las autoridades del FMI buscarán lo que llaman desde Washington una suerte de "Programa Conservador Consistente" 

Los pedidos del FMI

Es muy probable que, sin un acuerdo rápido con el FMI, la situación económica tienda a ser muy inestable y los depósitos puedan comenzar a caer más rápidamente, tanto los nominados en pesos como los nominados en dólares. La intención del Gobierno es dar pasos rápidos, pero en diciembre el Congreso debería aprobar el nuevo Presupuesto Plurianual 2022 que presentara el ministro Martin Guzmán.

Esa es la gran duda, en particular porque la composición de fuerzas mostrará un cambio muy importante en el senado donde el oficialismo perdió la mayoría mientras que en diputados la situación no es tan difícil para poder aprobarlo.

El problema es que diciembre es un mes de poca actividad en el FMI por las vacaciones de invierno y las fiestas. Por lo que pudo saber iProfesional, el FMI pedirá una especie de programa macroeconómico en particular sostenible pero no solicitará un fuerte ajuste fiscal ya que no ve un escenario apto como para poder realizarlo. La inflación anual supera el 50 por ciento y la pobreza está por encima del 40 por ciento.

Las autoridades del FMI buscarán lo que llaman desde Washington una especie de "Programa Conservador Consistente" que pueda cerrar. Desde el FMI sostienen que hay una condición necesaria que es cerrar un acuerdo lo más rápido posible pero lo más relevante será acordar e instrumentar un programa macro que mínima y gradualmente comience a reducir los desequilibrios fiscales, monetarios y cambiarios para a la larga converger en una estrategia desinflacionaria pero que llevará varios meses.

Habrá que pasar un verano tal vez muy pesificado con mucha gente viajando por todas las provincias y sacándose rápidamente todos los pesos de encima en la medida que la inflación siga subiendo. Con el peligro que una cuarta ola de Covid 19 aparezca en el horizonte mundial y local.

Es probable que el FMI no paute metas tan duras de entrada como ocurrió con Grecia en 2018 pero sí una corrección macro convergente y cumplible. El FMI no le pedirá en 2022 a la Argentina un déficit fiscal primario casi cero, emisión monetaria casi cero y que el dólar "valga lo que tenga que valer" y no demandará reformas estructurales profundas de cumplimiento inmediato como pedía en ocasiones anteriores.

Probablemente, de entrada, pedirá dos cosas que están relacionadas con las políticas macro fondomonetaristas históricas e irrenunciables: que el BCRA reduzca la emisión de pesos para que el Tesoro deje de financiar por esa vía el déficit fiscal y que el BCRA empiece a acumular reservas internacionales y deje de vender tantos dólares subsidiados, como por ejemplo el dólar solidario a 175 pesos, mientras el paralelo vale más de 200 pesos.

Entre las premisas más importantes es probable que los técnicos del FMI pidan reducir el déficit fiscal primario 2022 y en particular los subsidios. Una baja de un punto del déficit fiscal se podría lograr eliminado los subsidios a las tarifas de transporte luz y gas, pero estás tendrían que aumentar por lo menos un 100 por ciento.

En este tipo de acuerdos el FMI arma una especie de matriz fiscal que combina subas anuales de ingresos y gastos y seguramente pedirá que los ingresos suban más rápido que el gasto primario en 2022, de forma tal que el déficit primario se reduzca en términos nominales contra los casi 1,5 billones de pesos que mostrara el 2021 y tal vez busque con una especie de zona confortable llegar a un billón de pesos de déficit primario.

Para mejorar los ingresos no se debería descarta que el Gobierno proponga en el 2022 mantener el Impuesto a la Riqueza por el que recaudo este año unos 300.000 millones de pesos.

Pero es probable que el FMI no acepte que un eventual ajuste y el consecuente menor financiamiento monetario del BCRA para el Tesoro quede supeditado exclusivamente a una promesa de mayor recaudación producto de un hipotético crecimiento económico. Los técnicos solicitaran que el déficit fiscal primario no se podrá seguir financiando con emisión monetaria, como en 2020 y 2021.

En este caso se impondría una política monetaria más restrictiva, con una suba de tasas de interés que a larga sean positivas con respecto a la inflación que tendrán consecuencias negativas sobre el crédito y la actividad económica.

"En un escenario de contracción económica, muchos actores del mercado tendrán que vender dólares para pagar los sueldos, aguinaldos y financiar el capital de trabajo de la empresa para poder llevar adelante las ventas de fin de año. Todos los diciembre sucede lo mismo, no es el mejor mes para que suba el dólar blue, en enero y febrero se jugará otro partido", comenta a iProfesional el economista Salvador Di Stéfano.

Y agrega: "Con respecto a la premisa de comenzar a acumular reservas internacionales y no regalarlas a cualquier precio aquí se mezcla la política monetaria con la política cambiaria. Es probable que como en todo programa los técnicos del FMI planteen una especie de piso de reservas internacionales netas del BCRA".

Esto implicara lisa y llanamente que el BCRA tendrá un limitante para vender dólares en el mercado cambiario y esto tiene que ver con el considerable atraso cambiario ya que el staff del FMI les ha confirmado a las autoridades económicas que este programa macroeconómico que se podría instrumentar considera reducir el atraso del dólar oficial como ocurrió en este año donde la tasa de devaluación mensual es del 1 por ciento mientras que la inflación supera el 3 por ciento mensual.

"El BCRA permitió en los últimos días un nivel de depreciación mayor del tipo de cambio mayorista que administra al ritmo que tenía antes de las elecciones legislativas. A lo largo del año el dólar de referencia para el comercio exterior tuvo una actualización menor a la que tuvo la inflación. Según la estimación presupuestaria, el mayorista podría avanzar hasta los $102,4, es decir un peso y medio más en comparación con los niveles actuales. Para algunos analistas, un crawling peg (ritmo de depreciación) por encima de la inflación ayudaría a recortar la brecha "por abajo" sin necesidad de un salto devaluatorio", sostienen desde MS.

Por lo tanto, no será nada sencillo acumular reservas con el actual nivel de importaciones aun con cepo salvo que se produzca un salto exportador como en 2021 por el aumento de las exportaciones de soja y de su precio en el mercado internacional que por ahora no se observa.

Para que las importaciones no suban o bajen, tendrían que acomodarse al alza tipo de cambio oficial y/o a la baja el nivel de actividad. Por consiguiente, acumular reservas en 2022 no sería gratis e implicaría altos costos para la sociedad en su conjunto.

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