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Pulseada en el Gobierno: el kirchnerismo retoma el control sobre el futuro de las tarifas de luz y gas

Los aumentos anunciados forman parte de un operativo K para ponerle un cepo al plan del sector albertista de realizar retoques mayores
Por Andrés Sanguinetti
29/12/2021 - 18,15hs
Pulseada en el Gobierno: el kirchnerismo retoma el control sobre el futuro de las tarifas de luz y gas

Como viene sucediendo desde que se concretó el matrimonio electoral entre Cristina Kirchner y Alberto Fernández, otra vez el sector político que lidera la vicepresidenta le ganó a sus socios de la Casa Rosada la pulseada por las tarifas de los servicios públicos.

Es decir, serán los funcionarios kirchneristas los que durante el 2022 decidirán la política de aumentos para la electricidad y el gas, además de continuar controlando los lineamientos de la evolución del precio de los combustibles.

En las últimas horas, desde las usinas K salieron a instalar el marco mediante el cual se impondrán ajustes a las facturas que reciben millones de usuarios de las principales distribuidoras de electricidad y gas en el ámbito nacional y del AMBA como son Edesur; Edenor y Metrogas.

El vocero "desde las sombras" de esta movida fue el subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo, uno de los principales referentes de CFK en el sector y a quien el propio ministro de Economía, Martín Guzmán, intentó echar de su cargo sin éxito, destapando una feroz interna entre los funcionarios vinculados al sector energético.

El 30 de abril pasado, el funcionario sobrevivió al intento de desplazamiento que lideraron distintos sectores del gobierno de Alberto Fernández para cumplir con un pedido del propio Guzmán que contaba con el visto bueno de Santiago Cafiero y de las máximas autoridades de la Secretaría de Energía.

Ese día, las fuentes oficiales que impulsaban su despido lo calificaron de "incompetente" en su gestión vinculada a la segmentación de tarifas, proyecto que ganó terreno y que ahora el Gobierno intentará imponer el año próximo, más allá de los aumentos que el kirchnerismo impulsa para reducir la dependencia de subsidios del sector eléctrico y, de esta forma, reducir el peso para el Tesoro de mantener a la energía barata.

A pesar de la avanzada en su contra, Basualdo resistió en su cargo y ahora se puso al frente del esquema que las autoridades nacionales piensan desarrollar para terminar con el congelamiento tarifario; achicar los subsidios y segmentar las facturas entre tres grupos sociales para que los de mayores ingresos paguen más por la luz y el gas que los de clase media, mientras se sostiene la tarifa social para los segmentos pobres.

De hecho, fue quien habló en off the record  con un grupo de medios seleccionados por el cristinismo para instalar las subas del 17% al 20% para la electricidad y gas para el 2022 que abarcará al 80% de los hogares, mientras que el 20% de mayor poder adquisitivo debería enfrentar mayores aumentos, según una nota publicada en el sitio especializado ecojournal.com 

De hecho, la nota va más allá y asegura que con el anuncio los sectores del Frente de Todos enfrentados a Guzmán buscaron anticparse al Ministro de Economía ante la opinión pública para ponerle un cepo a los deseos del funcionario de analizar retoques mucho mayores.

Suba de tarifas: el cristinismo buscó ganarle de mano al albertismo.
Suba de tarifas: el cristinismo buscó ganarle de mano al albertismo para, así, definir el nivel de los aumentos.

Por eso, un día antes, para el caso del gas se había filtrado la posibilidad de que el incremento podría llegar al 30%, según lo habían hecho saber a las empresas desde algunos despachos oficiales no kirchneristas.

Ahora, con el tope anunciado será difícil que ese porcentaje pueda cumplirse, más allá de que las distribuidoras reclaman ajustes mayores teniendo en cuenta que este año sólo recibieron un 6% para el gas y un 9% para la luz con una inflación que finalizará el 2021 encima del 54% y que para el 2022 se proyecta en un 50%.

En ese caso y si el Gobierno cede a la orden kirchnerista, otra vez el nivel de subsidios para equilibrar los ingresos de las distribuidoras será millonario, al punto que algunos analistas lo proyectan en el orden de los $15.000 millones más, un monto que genera molestias en las negociaciones con el FMI por estar lejos de las recomendaciones del organismo.

De hecho, el Poder Ejecutivo terminará el año destinando más de un billón de pesos en subsidios energéticos. 

Segmentación con cambios

Pero mientras el acuerdo con el ente internacional sigue en veremos, el sector K anticipa que las subas de las tarifas se concretarán en los primeros meses del año próximo y anticipan que desde marzo se avanzará en la quita de los subsidios a sectores de mayores ingresos para luego avanzar con la clase media.

Por otro lado, el mecanismo de segmentación que dejó trascender Basualdo en su charla informal difiere del que otros sectores oficiales vienen promoviendo. Mientras el funcionario habla de usar como parámetro las valuaciones de las viviendas donde se prestan los servicios, otros hacen referencia al cruce de datos con entes oficiales para conocer la capacidad de ingreso de los usuarios.

Por eso, las distribuidoras vienen llevando a cabo una campaña para reempadronar a los usuarios, tal como se les reclamó desde los entes de control de los sectores de gas y luz como el ENARGAS y el ENRE.

De hecho, hace unos días el primero de los dos organismos salió a recordar la necesidad de actualizar la titularidad del servicio y de ese modo regularizar la información sobre la correcta titularidad de los suministros para que los sectores que seguirán con la tarifa congelada puedan acceder más rápido y sencillo a los beneficios normados que pudiesen corresponderles, tales como la Tarifa Social o el Registro Especial de Zona Fría (Ley N° 27.637).

Fue el interventor Federico Bernal quien explicó que la iniciativa se inscribe en el marco de la política de segmentación de subsidios lanzada por el gobierno nacional.

Para intentar cumplir con el objetivo, el ENARGAS puso a disposición una nueva sección en su web oficial, en la que cada usuario puede seleccionar la prestadora que le brinda el servicio para acceder a la información necesaria e iniciar el trámite gratuito de actualización de la titularidad.

Ya comenzó el reempadronamiento para segmentar las subas en las tarifas de gas.
Ya comenzó el reempadronamiento para segmentar las subas en las tarifas de gas.

En este sentido, Bernal admitió que se identificaron 9,24 millones de usuarios residenciales de gas por redes, informados por las prestadoras a octubre pasado de los cuales el 18% (1,65 millones) corresponden a registros que no se confirmar por tener el Cuit o el DNI incorrecto. Además, hay otro 10% (960.000 usuarios) que corresponde a personas fallecidas. 

Para esta segunda etapa, el funcionario aseguró que buscarán identificar correctamente a cada titular del servicio, ya que pueden existir casos cuya titularidad no esté a nombre del actual usuario ("usuario no titular del servicio"), como pueden quienes alquilan una propiedad o sean propietarios que no han formalizado el cambio de titularidad, y que no están en el universo de los titulares identificados con CUIT o DNI incorrectos o hayan fallecido.

"Este tipo de inconsistencias, que arrastramos desde hace décadas, dificultan no solo la identificación de los atributos de los usuarios de los suministros al momento de asignar beneficios como los de la Tarifa Social o el Registro Especial de Zona Fría (Ley N° 27.637), entre otros, sino también no permiten la implementación de política de segmentación de subsidios eficiente y masiva, como la que venimos trabajando con el Ministerio de Economía, la Secretaría de Energía y el ENRE", advirtió Bernal.

De manera adicional, el ente reclamó a las distribuidoras que difundan a través de sus respectivos sitios web y redes sociales la información sobre el lanzamiento de estas acciones que, según las fuentes oficiales, propenden a una mejor trazabilidad del servicio y coadyuvan con la identificación de atributos que resultan necesarios al momento de la solicitud de los beneficios que pudieran corresponder.

Sin embargo, Basualdo dejó ahora trascender que el objetivo sería diferente ya que se van a definir "polígonos geográficos" en los que se irán removiendo los subsidios teniendo en cuenta las valuaciones reales de los inmuebles y del metro cuadrado, así como el valor fiscal de los terrenos. 

En el caso de la Ciudad de Buenos Aires, Basualdo les dijo a los periodistas que la primera poda de subsidios será a viviendas cuyo metro cuadrado tenga un valor inmobiliario de u$s3.700, mientras que en el conurbano, será a partir de una valuación de las tierras que todavía no fue explicada, en tanto que los barrios cerrados perderán los subsidios, al igual que domicilios donde se desarrolle actividad financiera, juegos de casino y loterías. Luego, en una segunda etapa, habrá aumentos para la clase media.

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