EN OLAVARRÍA

Así se construye el parque eólico con los aerogeneradores más potentes de la Argentina

PCR y Acindar montan los aerogeneradores más potentes de la Argentina. El proyecto de US$ 275 millones es el primero de renovables aprobado bajo el RIGI.
Por Ignacio Ortiz
ENERGÍA - 09 de Junio, 2026

El Parque Eólico Olavarría se convertirá en el nuevo foco tecnológico de las energías limpias en la Argentina al albergar las turbinas más grandes y de mayor evolución instaladas en el territorio nacional. La compañía PCR, en sociedad con la siderúrgica ArcelorMittal Acindar, avanza con el montaje de estos gigantes que redefinirán la escala de la generación eólica en el país.

El emprendimiento contempla el despliegue y puesta en marcha de 29 aerogeneradores de la marca danesa Vestas, con una potencia individual de 6,4 Mw. Esta escala marca un nuevo hito para la industria energética local, donde los parques operativos promedian potencias por turbina menores, y configura un verdadero desafío logístico ya que las torres de fabricación nacional alcanzan una altura de 110 metros y un diámetro de rotor de 162 metros.

Con este montaje de última generación, la firma busca maximizar la eficiencia de generación de un portafolio de renovables que hoy opera 540 Mw en el país, pero que proyecta alcanzar los 760 Mw hacia fines de este año. La energía limpia generada por las nuevas turbinas bonaerenses equivaldrá al consumo anual de aproximadamente 230.000 hogares y permitirá reducir cerca de 320.000 toneladas de emisiones de dióxido de carbono por año.

La viabilidad regulatoria y económica del Parque Eólico Olavarría quedó sellada al ser aprobado bajo el esquema del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), demandando una inversión total de u$s275 millones. Se trata de la primera iniciativa de generación renovable en el país bajo este marco normativo que incorpora, además, una ambiciosa obra de infraestructura de transmisión financiada por el sector privado para resolver los cuellos de botella del sistema eléctrico general.

Con esta escala, el proyecto bonaerense superará la marca tecnológica que ostentaba hasta el momento el Parque Eólico General Levalle, inaugurado por YPF Luz en el sur de la provincia de Córdoba. Aquel complejo mantenía el récord en el territorio continental con equipos Vestas de 6,2 MW de potencia nominal individual; un hito que ahora queda desplazado por los 6,4 MW de las nuevas unidades pampeanas, consolidando el salto hacia turbinas de mayor eficiencia para optimizar la captura del recurso eólico.

Una obra técnica integral

Para respaldar la ingeniería financiera de este proyecto de gran escala, PCR obtuvo un fondeo de la Corporación Financiera Internacional (IFC), miembro del Grupo Banco Mundial. El acuerdo contempla un préstamo corporativo senior por u$s110 millones estructurado para su filial de Generación Eléctrica Argentina Renovable I (GEAR I), con plazos de repago a largo plazo que oscilan entre los siete y los nueve años.

El esquema crediticio cuenta con un tramo de u$s30 millones aportado de forma directa por la IFC y otros u$s80 millones que serán movilizados a través de un consorcio de bancos de desarrollo y entidades comerciales asociadas. Además del desembolso de las divisas, el organismo internacional brindará asesoramiento técnico continuo para asegurar que la construcción de la planta cumpla con los estándares internacionales ambientales y sociales más exigentes del mercado global.

La electricidad generada por los potentes molinos se destinará a abastecer con fuentes limpias parte de las operaciones industriales de Acindar, contribuyendo de forma directa al proceso de descarbonización de la producción local de acero. Sin embargo, para que semejante volumen de energía pueda ser inyectado con éxito, la UTE conformada por ambas compañías debió ejecutar una ampliación del crítico corredor eléctrico que une Bahía Blanca y Olavarría con las estaciones transformadoras de Ezeiza y Abasto.

La solución técnica consistió en la instalación de sistemas de compensación de energía reactiva en dos puntos neurálgicos de la red de alta tensión operada por Transener: la Estación Transformadora (ET) Olavarría y la ET Ezeiza, esta última inaugurada recientemente. Esta incorporación de tecnología estratégica estabiliza el perfil de tensiones, mitiga las caídas de energía y robustece la confiabilidad del nodo que recibe el flujo eléctrico proveniente de la región del Comahue hacia el Gran Buenos Aires, abriendo un cupo adicional de 440 MW en el corredor bonaerense.

Inyección al sistema e impacto en el mercado

Con las obras de compensación reactiva ya operativas en los nodos de Ezeiza y Olavarría, la inversión privada absorbe un costo de infraestructura de transporte que tradicionalmente correspondía al Estado, sorteando así las restricciones técnicas que mantenían paralizados a los nuevos proyectos en la región pampeana. Esta ampliación no solo viabiliza la inyección de la potencia generada por las nuevas turbinas de PCR, sino que deja un remanente de capacidad de transporte disponible para futuros desarrollos de terceros en el mismo corredor.

Para conectar de forma definitiva los 29 aerogeneradores al Sistema Argentino de Interconexión (SADI), el proyecto ejecutivo se completa con la construcción de una estación transformadora interna dentro del predio del parque eólico. Desde estas instalaciones, la electricidad recolectada de cada molino será transportada a través de un nuevo tendido de una línea de alta tensión de 25 kilómetros de extensión en 132 kV, cuya traza civil ya se encuentra en ejecución.

Esta línea de alta tensión vinculará el parque directamente con la ET Olavarría de Transener, donde la energía se sumará al sistema interconectado general mediante la transformación de 132 a 500 kV. De esta manera, el complejo industrial no solo marcará un hito por la envergadura de sus equipos Vestas, sino que consolidará el plan estratégico de PCR para consolidarse como uno de los principales jugadores privados del Mercado a Término de Energías Renovables (MATER) en la Argentina.

Te puede interesar

Secciones