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Los argentinos huyen del peso y hay menos dólares en reservas: ¿el FMI financia la "fuga"?

Los argentinos huyen del peso y hay menos dólares en reservas: ¿el FMI financia la "fuga"?
El Banco Central hoy presenta u$s58.100 millones en sus arcas, y enciende una luz de alerta la velocidad en que cae este nivel de dólares
Por Mariano Jaimovich
30.07.2018 11.00hs Finanzas

Fue hace apenas un año, pero parece que hubiesen pasado siglos desde que el ex presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, anunciara un plan para llevar las reservas a más de u$s75.000 millones, a partir de compras genuinas en el mercado local.

Claro, en ese entonces los dólares fluían. Y si había una inquietud entre los funcionarios era cómo hacer para que la abundancia no tirara demasiado abajo la cotización.

Hoy, muy lejos de aquel escenario, las reservas muestran un ritmo de disminución que empieza a preocupar a analistas y empresarios.

Esto, con el agravante de que esta merma ocurre a pesar de que el BCRA contó con la inyección de u$s15.000 millones por parte del FMI.

Los números de la "sangría" son elocuentes: desde fines de junio, cuando empezó a regir el acuerdo con el Fondo, cayeron unos u$s5.200 millones, lo que deja el total en torno a los u$s58.000 millones.

Esto ocurre pese a que la fuerte devaluación redujo la compra de billetes por parte del público.

Si bien en junio la demanda disminuyó respecto del récord histórico de mayo, la "fuga" se ubicó en un nivel muy alto: u$s3.074 millones.

En este marco, varios economistas comienzan a preguntarse si el nivel actual que tiene el país como respaldo es suficiente para sortear cualquier eventualidad.

El Gobierno apela a una gran batería de medidas para extender la paz cambiaria: altas tasas de interés, suba de encajes, emisión de títulos para desalentar la compra de billetes verdes y subastas diarias de divisas para abastecer la plaza. Aun así, la sangría no se detiene.

¿En qué se van los dólares?

Desde el 22 de junio, cuando se contabilizaron los u$s15.000 millones del FMI, las reservas cayeron alrededor de u$s5.200 millones.

De total, la mitad (u$s2.600 millones) se debió a las subastas, a razón de u$s100 millones por día, realizadas por el Banco Central por orden del Ministerio de Hacienda.

Desde un inicio, el plan oficial ha sido inyectar al mercado vía licitaciones u$s7.500 millones del préstamo del FMI.

Ese monto sería distribuido a lo largo de 75 ruedas (dos meses y medio), para así tener mayor control sobre el precio del billete.

El problema es que el ritmo de pérdida viene siendo más acelerado de lo previsto: en sólo un mes se ha consumido casi el 65% de ese total.

El dato cobra más relevancia al ver la cantidad de reservas "sacrificadas" desde principios de año: alrededor de u$s25.500 millones.

A simple vista, tal sangría no queda reflejada en los cerca de u$s58.000 millones que consigna actualmente el BCRA. Esto es así ya que la entidad recibió varias "ayudas" que permitieron compensar esa baja.

Por ejemplo:

- Los u$s15.000 M del FMI

- Los casi u$s9.000 M que entraron por nueva deuda (bonos)

- Los u$s4.000 M recibidos de otros organismos y de otras colocaciones

Sólo sin contar el crédito del Fondo Monetario, se registrarían apenas u$s43.000 millones, la cantidad más baja desde enero 2017.

Otro enfoque para analizar la situación es el siguiente: si el mercado –oferta y demanda- hubiese estado equilibrado en 2018, las tenencias del BCRA rondarían la friolera de u$s82.000 millones (contando créditos y emisiones).

Rubro por rubro

En el último balance del Banco Central, con fecha 23 de julio, las reservas totalizaban u$s59.500 millones, y su composición era la siguiente:

-Colocaciones (por ejemplo swaps): u$s31.320 millones

-Dólares líquidos: u$s25.640 millones

-Oro: u$s2.430 millones

-Instrumentos derivados: u$s53 millones

En concepto de reservas, "se computan los recursos externos que gozan de liquidez y pueden ser invertidos en instrumentos financieros líquidos o en instituciones de reconocida solvencia", reza la Carta Orgánica del Central.

"Los fondos que figuran como activos disponibles (reservas netas de pasivos) rondan los u$s33.500 millones", indica a iProfesional Gabriel Caamaño Gómez, economista de la consultora Ledesma.

"No me preocupa el nivel actual porque, en caso de una corrida, se puede recurrir a otras herramientas, como la tasa de interés", añade.

Aunque, claro, el caudal de dólares del BCRA para un país como Argentina siempre marca algo más que una mera cifra para los balances. Más bien, es visto como el "poder de fuego" para batallar contra el mercado.

¿Cuánto es un nivel adecuado?

De acuerdo con el economista Federico Muñoz, el nivel actual medido en términos de PBI es "bajo".

Un relevamiento de Bloomberg da cuenta de que, para países emergentes, el nivel de reservas promedio equivale al 15% del PBI. Es decir, un nivel similar al pretendido en su entonces por Sturzenegger.

Para lograr ese porcentual, el Banco Central debería tener en sus arcas unos u$s75.000 millones, pero solo tiene 11% del producto bruto.

"En comparación con los emergentes, la economía argentina se presenta vulnerable, ya que el país se ubica entre los que tienen la menor cantidad de reservas en términos de PBI", resume Muñoz.

"Antes del ingreso de los dólares del Fondo, Argentina mostraba uno de los dos coeficientes más bajos (8%), y esa fue una de las causas que nos expuso a la tormenta financiera de mayo, iniciada por la desconfianza", completa.

En su visión, si bien no existe un nivel que pueda catalogarse de ideal, se debería aspirar a una cifra similar a la del promedio de emergentes. Es decir, al 15% del PBI.

¿Cómo sigue?

Los analistas consultados por iProfesional tienen sus serias dudas sobre si el Gobierno podrá tapar al "agujero verde".

En otras palabras, a si podrá lograr un equilibrio entre oferta y demanda, en el marco de una alta inflación que lleva a la población a deshacerse de los pesos.

"Una oferta significativa haría que el nivel de reservas no decaiga tanto, en el marco de las subastas diarias del Central", resume a iProfesional Elisabeth Bacigalupo, economista de ABECEB

Para Pablo Salvador, economista de la Universidad Nacional de Cuyo, es "fundamental que el Gobierno vaya restableciendo la confianza en el peso, para no tener que seguir vendiendo reservas más allá de los u$s7.500 millones que puso el FMI".

Sería un problema que, en lo inmediato el Banco Central, sacrifique más que ese caudal, ya que debería recurrir a nuevos fondos pagando tasas cada vez más altas -por el incremento del riesgo país- para mantener el nivel.

O bien, "debería convalidar un escenario de stock de reservas en caída, lo que elevaría la incertidumbre", acota Salvador.

Además, buena parte de las tenencias actuales son producto de préstamos que en algún momento habrá que devolver.

"Para ello tendremos que salir a buscar más dólares y eso significará más endeudamiento", advierte Salvador.

Caamaño Gómez agrega: "Cuando se tiene que empezar a usar reservas de forma intensiva, se está dando una mala señal al mercado".

"Para intervenciones puntuales diarias, un país no necesita tener muchas reservas. Lo digo en otras palabras: me preocupa que nos preocupe su nivel", indica.

Para los expertos consultados por iProfesional, el gran problema es la crisis de confianza, ya que termina motorizando la caída del volumen de dólares en manos del Central.

"Si hay incertidumbre sobre el programa macroeconómico y el Gobierno da indicios de que no puede lidiar con los desafíos, la volatilidad se mantendrá", concluye Bacigalupo.

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