Dólar: "Las posibilidades de intervención del Gobierno se achicaron", advierte economista

Dólar: "Las posibilidades de intervención del Gobierno se achicaron", advierte economista
Para analizar qué puede pasar con el dólar y la inflación, iProfesional habló con Lorena Giorgio, economista jefe de la consultora Equilibra
Por Mariano Jaimovich
31.07.2021 07.32hs Finanzas

En un panorama que luce con dólar e inflación controlados hasta las elecciones, algunos "ruidos" suman más interrogantes al mercado.

Para analizar el momento actual, iProfesional dialogó con Lorena Giorgio, economista jefe de Equilibra, la consultora creada por el ex director del CIPPEC, Martín Rapetti.

En la misma se aborda qué puede suceder con el precio del tipo de cambio, sobre todo, afirma que el Gobierno perdió parte del control del dólar financiero, que ya se encuentra a precios por encima del "solidario". Por lo que estima que generará más demanda de dólar oficial y salida de reservas.

-¿Cuál es su opinión sobre la situación económica?

-La situación económica es más o menos certera hasta las elecciones y de gran incertidumbre para "el día después". La política económica actual gira en torno a llegar a las elecciones de la "mejor forma posible".

Esto es, con un mercado cambiario que no se descontrole, una inflación por debajo del techo del 3% mensual y una economía que comience a ganar dinamismo de la mano de diversos incentivos al consumo privado. Es decir, a través de bonos extraordinarios, transferencias al sector privado, programas de financiamiento a tasas subsidiadas, entre otros.

-¿También las variables muestran que ese objetivo oficial se va a lograr?

-El camino está bastante allanado para que esto ocurra: el dólar oficial avanza a un ritmo anualizado apenas por encima del 12%, las tarifas de servicios públicos prácticamente no se movieron, el Banco Central acumuló reservas netas por más de u$s4.500 millones y el déficit primario del primer semestre fue de sólo 0,5% del PBI, dejando margen para la política fiscal expansiva prevista para la segunda mitad del año.

El único problema que aparece en el panorama económico actual viene por el lado de la brecha cambiaria, para la cual el BCRA perdió poder de intervención tras las recientes regulaciones que realizó con la CNV. Seguramente, tendremos alguna novedad en esta línea, si la distancia entre la cotización "intervenida" y las "libres" se siguen ampliando.

-El problema es después de las elecciones…   

-Una vez pasadas las elecciones, se habrán acumulado una serie de desbalances de precios relativos que, en algún momento, tendrán que ajustarse. Un acuerdo con el FMI podría ser una buena hoja de ruta para dar certezas acerca de cómo se irán corrigiendo esos desbalances, generar algo de confianza y previsibilidad en el mediano plazo. 

Para Giorgio, "las posibilidades de intervención del Gobierno se achicaron"

-¿Qué puede ocurrir con el precio del dólar?

-El Gobierno está siguiendo la receta de los años electorales de apreciar el tipo de cambio oficial y utilizarlo como ancla cambiaria, junto con el atraso tarifario, para moderar la inflación. Esta tendencia, sin dudas, continuará hasta las elecciones.

De hecho, así se refleja en el mercado, con un breakeven de inflación, que es la diferencia entre rendimientos nominales y reales para un mismo plazo de vencimiento, que se desaceleró desde 60% a mediados de mayo hasta 45% en julio y un avance del tipo de cambio en torno al 30% en todo el año, mientras que un mes atrás esperaba 35%.

Pero si bien las expectativas del mercado están alineadas con los objetivos del Gobierno de corto plazo, anticipan un cambio de tendencia para después de las elecciones. Algo que no necesariamente implicará un salto cambiario, pero sí un ritmo de avance mensual similar o por encima de la inflación.

En resumen, es muy probable que el tipo de cambio oficial recorte, al menos, parte de la apreciación cambiaria acumulada hasta las elecciones.

-¿Y en el mercado cambiario libre?

-Respecto a los mercados de los dólares paralelos, es muy difícil predecir qué ocurrirá con las cotizaciones porque tras las nuevas regulaciones de la CNV y el BCRA de principios de julio, que restringieron la operatoria en el mercado del contado con liquidación, la demanda se direccionó hacia otros segmentos en los cuales el Banco Central no participa, como ADRs, Cedears y SENEBI.

Por lo tanto, la entidad monetaria no puede marcar precios de referencia.

Hasta ahora, era común ver jornadas en las que la cotización del informal se despegaba del MEP y del contado con liquidación, y durante los días posteriores volvía a converger. Pero como el "conta con liqui" vía bonos dejó de ser un precio de referencia para este mercado, la cotización informal se está volviendo mucho más volátil y no converge al "CCL regulado", sino que se está alineando más bien al "CCL libre".

Tendremos que acostumbrarnos a una mayor volatilidad en estos mercados y brechas por encima al 75%, que estábamos acostumbrados a ver.  Que el ajuste sea gradual o en forma de shock podría depender de si se llega a un acuerdo con el FMI a principios del año próximo.

-¿Cómo se podría controlar al precio del dólar sin apelar a tantas regulaciones?

-En primer lugar, menos intervención es mejor que seguir interviniendo. Sumar más trabas no es un camino viable. El mercado viene dando muestras suficientes de que, ante mayores controles, seguirá encontrando nuevas vías de escape. Aunque suene obvio y trillado, el camino a seguir debe ser el de comprimir el riesgo país. Pero, además, si el Gobierno no logra mantenerlo en sus nuevos niveles, cualquier estrategia para mantener la calma cambiaria y financiera será insostenible en el mediano plazo.

Para eso, el país debe apuntar a mostrar disciplina monetaria y fiscal, asegurar la estabilidad institucional y aportar previsibilidad macroeconómica. En esta línea, un acuerdo con el FMI podría asegurar estas tres condiciones y abrir las puertas a una reducción de las primas de riesgo.

El precio del dólar preocupa por la incidencia que tiene en los precios de la economía.
La cotización del dólar preocupa al Gobierno por la incidencia que tiene en los precios de la economía.

-El Banco Central compró dólares en los meses de cosecha, ¿alcanzan las reservas hasta las elecciones?

-El Central ya utilizó mil millones de dólares de las reservas internacionales para intervenir en la brecha, y a un ritmo promedio de u$s20 millones diarios de acá a fin de año. Por lo que sumaría ventas por unos u$s3.500 millones en todo 2021. Este monto no sería un problema para el BCRA, porque ya acumuló más de u$s4.500 millones de reservas netas en el año.

Sí es un problema que a pesar de tener "poder de fuego" suficiente para intervenir, se le está dificultando la operatoria de fijación de un precio de referencia para el contado de liquidación, porque ahora las miradas apuntan a segmentos en los cuales no participa. Otro problema es que el dólar informal y el "conta con liqui libre" ya se ubican por encima del "dólar solidario" (oficial más impuestos), y esto podría significar una mayor demanda de dólares al mercado oficial, más allá del cupo de u$s200 mensuales por persona, para arbitraje y una salida adicional de más de u$s150 millones por mes vía el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC).

En síntesis, hay dólares en las arcas del Banco Central, pero las posibilidades de intervención se achicaron porque los mercados han encontrado la forma de sortear las mayores restricciones

-Respecto a la inflación, ¿cuál es el rumbo que puede tener?

-Muy probablemente la inflación perforará en julio el piso de 3%, y se mantendrá en esos niveles, al menos, hasta diciembre. De esta manera, el año cerraría con una suba de precios acumulada de 47,5%.

Un tema a tener en cuenta es que este año el atraso tarifario llevará a que el peso de los subsidios trepe al 3% del PBI, casi duplicándose respecto de 2019, y anticipando una suba de tarifas en 2022. De la magnitud y el timing de este ajuste dependerá, en gran medida, la evolución de la inflación el año próximo y el traspaso al tipo de cambio.

El Gobierno está enfocado en controlar las tarifas de los servicios públicos para que la inflación desacelere su alza.
El Gobierno está enfocado en controlar las tarifas de los servicios públicos para que la inflación desacelere su alza.

-¿Qué salidas le quedan al Gobierno para controlar esta situación tan compleja?

-Las mayores dificultades actualmente vienen por el lado de la brecha, y la imposibilidad del Banco Central de intervenir en los segmentos hacia donde se ha direccionado la mayor parte de la demanda.

Entonces, si el BCRA quiere volver a tener algo de poder sobre la diferencia entre el billete oficial y el blue, una de las salidas que podría tomar es la de relajar parte de los controles para operar en el mercado de contado con liquidación. Pero, como contrapartida, tendría que resignar gran parte de las reservas netas que vino acumulando en el año, porque tendría que intervenir a un mayor ritmo que el actual, para bajar la brecha.

Ahí sí podría volver a fijar un precio de referencia a partir de sus operaciones con los bonos de deuda AL30, pero a un costo más alto.

-¿Y usted qué opina que puede ocurrir realmente con la economía?

-El Gobierno va a seguir con su "cronograma" de medidas tal como lo tiene previsto. El tipo de cambio oficial cerraría diciembre en un promedio de $105, la inflación promedio del segundo semestre se ubicaría por debajo del 3% mensual y el déficit primario sumaría 3 puntos del PBI en la segunda mitad del año.

Esto último liderado, principalmente, por la batería de medidas que se vienen tomando para dinamizar la economía antes de las elecciones. En particular, el "push electoral" rondaría el 1,2% del PBI en el segundo semestre.-

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