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Sobrecarga del Cuidador: un trastorno olvidado en discapacidad
El entorno familiar puede ser la clave para la adaptación y evolución
Por Martina Stutz Dohmen
11.04.2017 16.50hs Health & Tech
La Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF) define la discapacidad como un término genérico que abarca deficiencias, limitaciones de la actividad y restricciones a la participación.

Se calcula que más de mil millones de personas —es decir, un 15% de la población mundial— están aquejadas por la discapacidad en alguna forma. Tienen dificultades importantes para funcionar entre 110 millones (2,2%) y 190 millones (3,8%) personas mayores de 15 años. Eso no es todo, pues las tasas de discapacidad están aumentando debido en parte al envejecimiento de la población y al aumento de la prevalencia de enfermedades crónicas.

La discapacidad es muy diversa en su presentación. Si bien algunos problemas de salud vinculados con la discapacidad acarrean grandes necesidades de asistencia sanitaria, eso no sucede en todos los casos. Sea como fuere, todas las personas con discapacidad tienen las mismas necesidades de salud que la población en general.

Partiendo de la base de que la familia es el contexto en el que se desarrolla gran parte de la vida de la mayoría de las personas, cuando en una familia nace un niño con una discapacidad, o una discapacidad sobreviene a un miembro de la familia; este acontecimiento obliga a modificar dinámicas de la misma. Este contexto constituye, al menos durante varios años el entorno más influyente.

Más allá de que la aceptación es el primer paso en esta nueva dinámica, la familia debe ser un entorno que potencie las capacidades de la persona con discapacidad y que le apoye en el proceso de integración social. Es fundamental que el entorno cercano sea consciente de que las dificultades de la persona con discapacidad no son un dato inmutable, sino que se pueden incrementar o reducir y que para ello la familia es fundamental. Por otro lado, la generación de una nueva dinámica familiar tiene que permitir que todos los miembros de la misma puedan desarrollar su vida de la forma más independiente posible.

Cuando esto no sucede, es frecuente que el principal cuidador de la personas sufra un trastorno que se denomina, Sobrecarga del Cuidador. La misma, se describe como el conjunto de problemas físicos, mentales y socioeconómicos que experimentan los cuidadores de enfermos crónicos que pueden afectar sus actividades de trabajo, descanso, relaciones sociales, su equilibrio emocional y su libertad.

En relación a esto, el Dr. Raúl Muda, Presidente de Fundación Medihome, destaca: “Desde la Fundación nos interesa fomentar a través de talleres la inclusión de las personas con discapacidad, mejorarles la vida día a día y trabajar, como siempre,  acompañando a sus familias, que constituyen un factor primordial en la contención y el acompañamiento”.

Es muy difícil lograr la integración social de la persona cuando la familia no está correctamente adaptada o cuando el cuidador principal sufre sobrecarga. Para determinar cuál es el estado de sobrecarga que padece el cuidador, existe una evaluación denominada escala de Zarit.

Opciones:

1= Nunca 2 = Rara vez 3 = Algunas veces 4 =Muchas veces 5 = Casi siempre

sobrecarga del cuidador

 
  • < 47 No presenta sobrecarga.
  •  47 - 55 Presenta sobre carga leve
  • > 55 Presenta sobrecarga intensa.

Conocer la situación de la familia y tener estrategias de integración puede ser un camino hacia una mayor autonomía y a la generación de dinámicas familiares positivas.  

 

www.fundacionmedihome.org.
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