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Salud de la mujer

Además de los populares “calores”, otros 7 síntomas poco conocidos de la menopausia

Además de los populares “calores”, otros 7 síntomas poco conocidos de la menopausia
Es un proceso inevitable en el cuerpo de las mujeres cuando llegan a una edad determinada y tiene manifestaciones comunes a todas ellas
14.09.2018 17.31hs Health & Tech

La menopausia es el momento de la vida de toda mujer en que la menstruación desaparece de forma definitiva. Esto significa que representa el fin de la etapa fértil de la vida, a partir del cual ya no existirá la posibilidad de un embarazo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) la define como "cese permanente de la menstruación, determinado de manera retrospectiva, después de 12 meses consecutivos de amenorrea, sin causas patológicas". Los especialistas clasifican la menopausia en diferentes fases que se suceden unas a otras: la premenopausia -el período de 2 a 7 años antes de la menopausia en que la mujer tiene algunas manifestaciones leves-, la menopausia propiamente dicha -la última menstruación controlada por los ovarios, después de la cual ya no se produce sangrado-, la postmenopausia -período siguiente a la menopausia, que dura hasta la entrada a la senectud- y la perimenopausia -un término que denomina a los dos o tres años antes y después de la menopausia-.

Se caracteriza, en general, por ser una etapa de cambios para la mujer. La disminución en las hormonas y la interrupción en la menstruación producen síntomas, manifestaciones y signos específicos que la mayoría de las mujeres sienten. El síntoma característico es el aumento de la sensación de calor corporal, es decir, la sensación de sentir calor en forma repentina. Sin embargo, existen otras manifestaciones que aparecen como consecuencia de la menopausia que se mencionan con menor frecuencia pero que afectan también a la mayoría de las mujeres.

Desequilibrio y mareos
Es probable que durante el período perimenopáusico la mujer experimente episodios repentinos de mareo y pérdida del equilibrio, que pueden variar en frecuencia e intensidad. Las causas no siempre son claras, ya que en la mayoría de los casos no se trata de factores orgánicos. Sin embargo, es posible afirmar que, al igual que otros síntomas de la menopausia, hay un componente importante de la falta de estrógenos.

Debilidad en las uñas
Así como la piel y el cabello, la salud de las uñas también sufre con la reducción de los niveles de estrógeno en el organismo. En la perimenopausia, las uñas comienzan a quedarse más secas y débiles, lo cual puede provocar que se quiebren con mayor frecuencia. En general, una buena alimentación y el cuidado particular puede contribuir a mejorar el estado de las uñas.

Sequedad en la piel
La reducción de los niveles de estrógeno también está relacionada con una caída en la producción de colágeno, que es la sustancia que mantiene la firmeza de la piel y su buena apariencia.
Por lo tanto, cuando se cambia la producción de colágeno, la piel se vuelve más delgada, más seca, más escamosa y con apariencia menos joven. La sequedad de la piel puede causar picazón, e incluso llegar a lastimar la piel, por lo que resulta importante el cuidado, la nutrición y la hidratación de todo el cuerpo.

Sensación de hinchazón en el abdomen
Es común sentir la sensación de vientre hinchado o dilatado en el período de la perimenopausia. Se trata de un síntoma que se manifiesta con mayor frecuencia en mujeres que lo han padecido durante la menstruación.

La manifestación de este síntoma se debe a que reducción del cambio de estrógeno altera la forma en que el cuerpo digiere las grasas de los alimentos. Así, es probable que se desencadene una mayor producción de gases, que sería la responsable de la sensación de hinchazón.

Sequedad vaginal
Es uno de los síntomas más comunes durante todo el período perimenopáusico e incluso postmenopáusico.
El revestimiento de la vagina se compone de tejidos que para correcto funcionamiento dependen de la producción de estrógeno. La deficiencia de esta hormona que se produce durante la menopausia lleva a un debilitamiento del epitelio vaginal. Como consecuencia, se puede desencadenar un proceso de atrofia vaginal -vaginitis atrófica- y síntomas de sequedad en la zona, picazón e incluso dolor durante el acto sexual -dispareunia-.
La sequedad vaginal comienza en la premenopausia, pero se hace muy evidente en el climaterio -período relacionado a la menopausia que comienza antes de la finalización de la menstruación y se extiende por varios años a posteriori-.

Alteración de la líbido
Las alteraciones hormonales típicas de la menopausia suelen impactar también de la reducción de la libido en la mujer, es decir, en su deseo sexual. Además, la mencionada sequedad vaginal puede provocar dolor en el acto sexual, un signo que asociado a una reducción del aporte de sangre para la región vaginal y vulvar como consecuencia de la deficiencia de estrógeno, puede reducir la capacidad de la mujer de tener placer con el sexo.

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