Por inflación y demora en las prepagas, los laboratorios de análisis clínicos amenazan con dejar de atender a pacientes

La Confederación Unificada Bioquímica emitió un comunicado. La decisión se concretará "si no se corrigen los desajustes y los retrasos en los pagos"
18/09/2023 - 18:15hs
Por inflación y demora en las prepagas, los laboratorios de análisis clínicos amenazan con dejar de atender a pacientes

Los laboratorios de análisis clínicos dejarían de atender a pacientes de obras sociales y prepagas "si no se corrigen los desajustes causados por la inflación y los retrasos en los pagos", advirtió la Confederación Unificada Bioquímica de la República Argentina (CUBRA) .

Según la entidad, la medida podría efectivizarse dentro de 20 días, ya que "la devaluación del peso, los aumentos indiscriminados de los insumos médicos que llegan valor dólar (entre el 225 y 30% solo en los últimos 15 días), la desactualización del valor de la Unidad Bioquímica y la demora excesiva en el pago por parte de las obras sociales y prepagas (entre 60 y 90 días de realizada la prestación) ponen a la actividad en una situación de enorme inestabilidad y precariedad", enfatizó.

Por inflación, laboratorios dejarían de hacer análisis a pacientes

La presidenta de CUBRA, María Cecilia López, alertó que "la mayor parte" de los laboratorios bioquímicos sufren "grandes riesgos de continuar con su trabajo, dado que en breve no podrán hacer frente a sus obligaciones, como los aumentos de salarios, bonos, aguinaldos, si desde el Gobierno no colaboran en acordar un aumento en las Unidades Bioquímicas".

"Nuestros insumos han aumentado entre un 50 y un 400%. Los que más impacto han tenido son las jeringas, agujas y descartables que se necesitan día a día para continuar atendiendo a los pacientes", alertó la dirigente.

Además, López se quejó por la carga impositiva y reclamó al Gobierno que "tome las medidas necesarias que encarrilen esta situación desesperante en la que se está poniendo a los pacientes".

Inflación: el Gobierno ya decidió qué hará con el dólar oficial

La inflación erosiona no sólo los bolsillos y los nervios de los argentinos, sino que también hace ingresar en un túnel cada vez más oscuro los deseos de Sergio Massa de convertirse en presidente.

A pesar de que sabía en la que se metía, el ambicioso ministro de Economía nunca imaginó que la doble función de funcionario y candidato le depararía tantos sinsabores. Sus canas cada vez más notorias reflejan en parte esos padecimientos.

Su equipo recalcula semanalmente como darle batalla a la escalada de precios, que avanza inmune a las medidas que se tomen. Al contrario, esas decisiones contribuyen a empujar las remarcaciones, porque significan más emisión monetaria. Es una carrera desigual típica, donde los ingresos de la población corren de atrás a las subas de la mercadería.

El último "invento" del ministro candidato está dirigido a tratar de torcer las expectativas de alza de precios que tiene en la cabeza y sufre en los bolsillos el consumidor. Decidió lanzar un índice de precios semanal, bautizado "IPC Massa" por el mercado, que será elaborado por el Palacio de Hacienda, no por el INDEC, y trae los malos recuerdos del intervencionismo estatal sobre las estadísticas aplicada durante gran parte del kirchnerismo.

Ahora, el ministerio de Economía informará semanalmente los números de la inflación.

La iniciativa, capitaneada por el viceministro de Economía, Gabriel Rubinstein, ya tuvo su primer reporte, optimista por supuesto. Igual el resultado tuvo gusto a poco, porque lo que la política a veces no entiende es que por más informes que se difundan, quedan disueltos cuando la gente observa las góndolas de los supermercados. Lo que se debe bajar es la fiebre, no cambiar el termómetro.

Y esa fiebre será difícil de modificar si Massa insiste con seguir emitiendo billetes para atender el "Plan Platita" que a diario suma nuevas capas. La última fue resignar un billón de pesos anual de recaudación para que los empleados de mayores salarios dejen de tributar Ganancias.