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Vaca Muerta, la apuesta de Paolo Rocca para “limpiar” la imagen de Techint

El empresario acusado de pagar coimas, destaca las inversiones en esa zona de Neuquén como la mayor apuesta del grupo industrial en el país
Por Andrés Sanguinetti
13.12.2018 13.48hs Insider

Vaca Muerta es para Techint, el principal proyecto de inversión de cara a los planes de negocios que el mayor grupo industrial de la Argentina encarará en los próximos años.

Un proyecto con el cual buscará convencer a sus accionistas de que, más allá de las acusaciones que pesan sobre su máximo ejecutivo, el holding “goza de buena salud” y no se verá afectado por el futuro judicial de Paolo Rocca.

El presidente y CEO del principal conglomerado empresario local está procesado por el juez Claudio Bonadío en la causa de los cuadernos que investiga millonarios pagos de coimas a durante el anterior gobierno kirchnerista. De hecho, es el procesado Nº 48, entre ex funcionarios y empresarios involucrados en el caso que también tiene a cargo el fiscal Carlos Stornelli.

El hombre más rico de la Argentina, con una fortuna cercana a los u$s4.700 millones, está acusado por ambos funcionarios de la Justicia como parte del grupo de hombres de negocios que pagaron coimas a ex miembros del gobierno kirchnerista para favorecerse en licitaciones o negocios vinculados a obras públicas llevadas a cabo durante las presidencias de Néstor Kirchner y Cristina Kirchner.

En el caso de Rocca y Techint, entregaron dinero ilegal para poder resolver la expropiación de una de sus empresas por parte del gobierno venezolano en el 2008 cuando el entonces presidente Hugo Chávez decidió nacionalizar Sidor de manera intempestiva y violenta.

Según consta en la causa, desde Techint partieron varios bolsos con dinero que recibió Claudio Uberti, un ex funcionario K que también formó parte de Planificación Federal y comandó la llamada aduana paralela en Venezuela.

En la causa también está procesado otro alto ejecutivo del holding como es Luis Betnaza, director de Tecnint, acusado del mismo delito que Rocca.
A partir de este escenario, en el mundo corporativo se sospechó que Rocca podía dar un paso al costado en sus actividades como CEO del Grupo Techint. Más que nada, porque otros importantes como Aldo Roggio, Gerardo Ferreyra, Armando Losón, Manuel Santos Uliberarrea, también procesados en la misma causa, optaron por renunciar a sus puestos para evitar mayores daños a las finanzas y acciones de sus respectivas empresas.

Sin embargo, no fue el caso de Rocca, quien se mantiene en sus cargos y hasta logró el respaldo del directorio de las mayores empresas del grupo como Tenaris y Ternium para continuar al frente de uno de los mayores productores de acero del mundo.

En un principio, la decisión y la acusación judicial no fueron bien vistas por los mercados si se tiene en cuenta que las acciones de Techint fueron castigadas con fuertes bajas en las bolsas de Nueva York, Milan y en la local. En esos días, el valor bursátil del grupo se redujo en hasta u$s2.500 millones producto de la incertidumbre que pesa sobre el daño que la causa judicial puede hacerle al futuro comercial del grupo.

Y también porque desde el Gobierno aclaran que solamente seguirán haciendo negocios con las empresas y no con los empresarios involucrados en la causa de los cuadernos.

Hasta se emitió una resolución oficial en octubre pasado que, en líneas generales, permite a las compañías no perder contratos vigentes de obra pública y seguir formando parte del listado de proveedores del Estado. Pero como condición, deben separar a los ejecutivos imputados en el caso de los cuadernos, a los condenados y a los que se acogieron a la figura del arrepentido o imputado colaborador.

También están obligadas a cumplir con programas de "integridad", con códigos de buena conducta y medios de denuncia internos para mostrar una fuerte señal de transparencia.

Rocca y Techint optaron por no hacer caso a esta medida judicial y a apostar a Vaca Muerta como señal para los inversores internacionales y como una demostración doméstica orientada a congratularse con el Gobierno en donde se considera al yacimiento hidrocarburífero como la “joya” de la gestión de Mauricio Macri.

Y desde Cambiemos saben que una eventual caída en desgracia de Techint no sería gratuita para la economía del país. Y por ende, para las aspiraciones de tener un 2019 más ordenado en el frente interno y de cara a la posible reelección de Macri por un segundo mandato.

Es que el peso del holding es enorme. Solamente en la Argentina tiene a más de 900 empresas pymes como clientes y proveedoras que le dan trabajo directo a 22.000 personas. Además, el propio Grupo Techint tiene en Argentina 21.000 puestos de trabajo. Es decir, dependen de su día a día alrededor de 50.000 familias.

Y en el plano local, dirige sus esfuerzos inversores hacia la energía, si bien mantiene sus proyectos en otros sectores en los cuales también actúa y en los cuales este año desembolsó cerca de u$s1.400 millones.

Pero la apuesta a Vaca Muerta es diferente. De hecho, plantea inversiones por u$s2.300 millones en la zona solamente el año próximo, además de otros u$s1.000 millones en nuevos proyectos energéticos que, de todos modos, se encuentra atado a la capacidad del país de recuperar credibilidad y acceso al crédito.

Por lo menos así lo adelantó el propio Rocca durante un seminario sobre pymes que se llevó a cabo en la jornada del miércoles pasado en un hotel de la Ciudad de Buenos Aires.

En ese escenario y además de haber hecho públicos sus reclamos sobre la política económica actual del Gobierno, el empresario se enfocó en destacar el rol que en Techint tendrá Vaca Muerta.

“Su desarrollo futuro ofrece oportunidades extraordinarias para Argentina. Es el desarrollo no sólo de capacidad de producción de gas, es toda la articulación de la cadena de valor, que va desde el polietileno, los fertilizantes, el aprovechamiento de la exportación de energía, energía limpia, energía de transición”, sostuvo Rocca.

También calificó al gas como una energía muy importante para el mundo, sobre la cual se va a apoyar una reducción de la utilización del carbón. Y pidió que la Argentina entienda est cambio transformando su matriz productiva.

“La industria que se forma para sostener la explotación de Vaca Muerta va a poder competir internacionalmente, va a abrir puertas para poder abastecer después, la misma industria de desarrollo de shale (no convencionales) en otros lugares del mundo”, se entusiasma el empresario.

De hecho, los ejecutivos de su petrolera Tecpetrol también creen que Vaca Muerta puede cambiar la matriz energética del país y derramar hacia toda la economía nacional al punto de llegar a convertirse en en inversiones, sólo de las operadoras, que representane entre uno y dos puntos del PBI por año.

La empresa lleva a cabo un megaproyecto en la zona de Fortín de Piedra -cerca de Añelo-, que promete sumar el 17% del gas que produce Neuquén, en apenas 18 meses.

El plan contempla etapas de inversiones por u$s70 millones para revertir el escenario de importación por el de abastecimiento propio y de exportaciones hacia el resto de la región con la producción de gas no convencional de Vaca Muerta.

Para lograrlo también está llevando a cabo inversiones en infraestructura con trabajos como la construcción de una planta de procesamiento de gas con la instalación del primer módulo, que estaría en funciones a mediados del año próximo. También avanzan en el sistema de captación y tratamiento de agua.

Pero la principal obra es un gasoducto de 70 km para llegar a las cabeceras de TGN y TGS que actualmente utiliza un caño de YPF que va desde Rincón del Mangrullo hasta Loma La Lata.

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