Adquirió un producto defectuoso, no se lo cambiaron y ahora deberán indemnizarla por daño moral

Adquirió un producto defectuoso, no se lo cambiaron y ahora deberán indemnizarla por daño moral
El comercio se había negado a entregarle otro, argumentando que la clienta había hecho un uso incorrecto, por lo que no pudo cumplir con sus funciones
Por iProfesional
10.06.2021 11.27hs Legales

La sala 2 de Cámara de Apelaciones Civil, Comercial, Laboral, Minas y Familia de Neuquén hizo lugar a un pedido de una mujer para que le reintegren el dinero de un producto que adquirió y habría resultado defectuoso y además deberán pagarle un monto adicional por daño moral.

En el caso "S., S. M. c/Compuneuquen SA s/sumarísimo ley 2268", la mujer reclamó por entender que el cargador universal de notebook que compró habría resultado defectuoso y que le ocasionó daños en su computadora e invocó que desde el comercio le dijeron que no tenía garantía y que era imposible su reparación.

La sentencia de primera instancia hizo lugar parcialmente a la demanda, condenó al local a la devolución del precio abonado por el cargador universal (producto adquirido) y al pago de indemnización por daño moral.

Rechazó las pretensiones de la reclamante sobre reintegro de los gastos de reparación de la computadora y a la indemnización por privación de uso. El fallo fue apelado por la demandada, quien se quejó de que fue condenada a reparar un daño que no está probado y centró su queja en que no se acreditó que la computadora estuviese quemada y, a partir de allí, la relación causal entre el defecto del cargador y el daño que presentaría la notebook.

Deberán pagarle daño moral por no querer cambiarle un producto que le habrían vendido defectuoso
Deberán pagarle daño moral por no querer cambiarle un producto que le habrían vendido defectuoso

La decisión

El voto de la mayoría, compuesto por las camaristas Paticia Clerici y Cecilia Pamphile, remarcó que la demandada no fue condenada a reparar el daño que habría sufrido la computadora, sino solamente a reintegrar el precio abonado por el cargador universal, con fundamento en el art. 17 inc. b) de la Ley de Defensa del Consumidor, y por entender -la jueza de primera instancia- que medió falta de información respecto a los efectos que tenía en el producto la rotura del pin y la inutilidad del cargador por la imposibilidad de reparación.

El art. 17 de la ley 24.240 señala que existe reparación no satisfactoria cuando la reparación efectuada no resulte idónea por no reunir la cosa reparada, las condiciones óptimas para cumplir con el uso al que está destinada.

Por su parte el decreto reglamentario de la ley 24.240 -n° 1.798/1994- especifica que se entenderá por "condiciones óptimas" aquellas necesarias para su uso normal, mediando un trato adecuado y siguiendo las normas de uso y mantenimiento impartidas por el fabricante.

"Es esperable y exigible que los productos y servicios adquiridos o suministrados sean conformes con lo ofrecido al consumidor o usuario, y todo ello debe juzgarse teniendo en cuenta diversos factores entre los que cabe enumerar a la naturaleza y al destino del bien, su complejidad técnica, modos de uso, durabilidad, oferta publicitaria, etcétera", explicó la mayoría.

Luego agregó que "esto abre un abanico de expectativas que llevan a lo que se conoce como el marco de protección del consumidor posterior a la celebración del contrato, y en ese marco se encuentra lo referido a la garantía legal, que en nuestro país viene impuesta por la LDC como de orden público".

"En líneas generales, la garantía implica que el fabricante, vendedor, proveedor, etcétera, se obliga a la sustitución o reparación de un bien que resulta no idóneo para su funcionamiento, ya sea por presentar un vicio o, sencillamente porque no existe identidad entre lo ofrecido y lo entregado. Se trata de la obligación de transmitir un derecho íntegro sobre un bien idóneo, exento de vicios y dotado de las cualidades necesarias para el fin contractualmente acordado", agregó.

Asimismo, señalaron que el art. 11 de la Ley de Defensa del Consumidor determina que cuando se comercialicen cosas muebles no consumibles, el consumidor goza de garantía legal por los defectos o vicios de cualquier índole.

En este caso, la demandada negó la garantía del producto, no porque no existiera - conforme lo alega la reclamante-, sino porque entendió que la rotura del adaptador del cargador fue consecuencia de una manipulación errónea del producto. En otras palabras, la clienta sería la responsable de la rotura del producto.

"Los defectos o vicios que se manifiestan durante la vigencia de la garantía -se presume- existían cuando la cosa se entregó pues de lo contrario se desvirtuaría la finalidad protectoria de la misma, debiendo el responsable acreditar o demostrar que la cosa fue entregada en condiciones óptimas y que los defectos o vicios no le son imputables. Siendo de tal modo a cargo de la parte demandada producir prueba idónea a fin de demostrar que en la producción del evento dañoso existió una causalidad que le fue ajena, un hecho de la propia víctima o de un tercero por quién no debe responder, lo que no sucedió en este caso", explicaron las juezas.

Dado que el cargador no podía ser reparado, entendió que el comercio debió hacer entrega de uno nuevo a la clienta o devolverle el precio abonado. Así, confirmaron la sentencia de primera instancia,

En tanto, el voto de la minoría, a cargo de José Noacco, consideró que había que rechazar la demanda porque la parte demandada no tuvo acceso al equipo para constatar la falla por parte de la clienta, quien insistió en que no era un hecho controvertido el funcionamiento del cargador, guardando silencio frente a lo que la demandada expresara en relación a la notebook.

Sin embargo el estado de ese equipo siempre formó parte de los hechos controvertidos y por ello el comercio indicó que no era posible que el cargador hubiera provocado ese daño, y en esa descripción de hechos debía contarse con la notebook, con el cargador y con los "pines".

Tan ello es así que el perito señala en su dictamen: "En respuesta a los puntos solicitados, observo que para poder cumplir con el peritaje de ellos necesitaría: La computadora de la clienta, con la MotherBoard en su interior y todos sus componentes. El cargador original de la computadora."

Por lo expuesto, entendió que "no estando acreditado el daño no es posible dar sustento a la pretensión.

La garantía

De acuerdo con la normativa vigente, la garantía puede ser requerida por los usuarios cuando:

- La cosa directamente no funciona.

- Anda, pero no cumple con las prestaciones ofertadas y publicitadas. Es decir, su funcionamiento es anormal, ya que no se sucede conforme lo que le informó al usuario antes de adquirir el bien. Por ejemplo, si una persona compra una heladera que es ofertada con descongelado automático, y éste no anda correctamente, el comprador tiene derecho a llamar al servicio técnico para que efectúe la pertinente reparación dentro del período de garantía.

El plazo de seis meses comienza a correr a partir de la entrega del bien y las partes pueden convenir un período mayor.

En los supuestos en que la reparación efectuada no resultara satisfactoria, por no reunir las condiciones óptimas para cumplir con el uso al que está destinado el artículo en cuestión, el consumidor puede:

a) Pedir la sustitución de la cosa adquirida por otra de idénticas características. En tal caso el plazo de la garantía legal se computa a partir de la fecha de la entrega de la nueva cosa.

b) Devolver el artículo en el estado en que se encuentre, a cambio de recibir el importe equivalente a las sumas pagadas. Para ello, se debe tomar el precio actual, al momento de abonarse el importe en cuestión o parte proporcional, si se hubieran efectuado pagos parciales.

c) Obtener una quita proporcional del precio.

El sistema legal de garantías, previsto en la LDC, no funciona como una vía previa de carácter obligatorio por la cual el consumidor afectado debe transitar.

Se trata, simplemente, de una alternativa que busca una salida expedita y respetuosa de los derechos de las partes involucradas.

De esta forma, el consumidor, si así lo desea, "puede decidir saltearla, exigiendo directamente la rescisión del contrato y los daños y perjuicios sufridos", agregó el especialista.

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