Reforma laboral: cómo se calculan las indemnizaciones en junio 2026 y qué se modifica con el nuevo sistema
El costo asociado a la indemnización por despidos volvió a instalarse como un tema clave en la agenda pública, a partir de las reformas recientes en la legislación laboral argentina. En este escenario, tanto empleadores como empleados analizan con mayor atención cómo estas modificaciones inciden en un aspecto central del empleo: las sumas que deben abonarse cuando se produce la desvinculación de un trabajador.
Aunque circularon distintas lecturas sobre eventuales variaciones en los montos, la estructura base del sistema se mantiene, con ajustes que impactan principalmente en la forma de determinar la base de cálculo.
Fórmula de indemnización: qué se mantiene y qué se ajusta
El método central para calcular la indemnización no sufrió cambios estructurales. Se conserva el criterio de un salario mensual por cada año de antigüedad, incluyendo proporciones en casos de períodos superiores a tres meses.
- Se determina la remuneración mensual del trabajador tomando el promedio de los últimos 12 meses
- En ese cálculo solo se consideran ingresos habituales, excluyendo aguinaldo, vacaciones y pagos extraordinarios
- El salario obtenido se compara con el tope del convenio colectivo correspondiente.
- Ese tope establece que la base salarial no puede superar tres veces el promedio del sector
Nuevo piso de cálculo y límites al tope
Uno de los puntos incorporados por la reforma es la fijación de un piso mínimo del 67% sobre la remuneración real. Esto actúa como un mecanismo de protección cuando el tope convencional reduce la base de cálculo.
En términos prácticos, la normativa establece que la reducción no puede superar el 33% del salario de referencia. Por ejemplo:
También se mantiene la garantía de un mes de sueldo como mínimo, incluso en casos de baja antigüedad laboral.
Qué deben revisar las empresas al despedir
Uno de los puntos críticos del sistema es la correcta determinación del salario base. Las empresas deben identificar con precisión qué componentes del ingreso son habituales y cuáles son extraordinarios.
Bonos, adicionales y pagos recurrentes forman parte del análisis, ya que cualquier error en la composición del salario puede alterar significativamente el monto final de la indemnización.
A esto se suma la referencia del convenio colectivo, que funciona como parámetro para la aplicación del tope salarial. La interacción entre salario real y límite convencional define la base definitiva del cálculo.
Fondo de Asistencia Laboral: cómo cambia el financiamiento
La reforma incorpora además el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un mecanismo destinado a prefinanciar futuras indemnizaciones mediante aportes periódicos de las empresas.
Las compañías deberán abrir cuentas específicas donde se acumularán fondos para cubrir eventuales desvinculaciones. El sistema estará supervisado por la Comisión Nacional de Valores bajo la órbita del Ministerio de Economía.
Las grandes empresas aportarán el 1% de su masa salarial, mientras que las pymes destinarán el 2,5%, con posibilidad de ajustes posteriores según la reglamentación.
Alcances y límites del nuevo esquema
El fondo no reemplaza la responsabilidad del empleador: si los recursos acumulados resultan insuficientes, la empresa deberá cubrir la diferencia.
El sistema aplica únicamente a trabajadores registrados con al menos un año de antigüedad y habilita, además, el pago en cuotas si existe acuerdo entre las partes.
Un cambio en la forma de gestionar despidos
Con este esquema, la reforma introduce una nueva lógica de previsión del costo laboral, sin alterar el principio básico de la indemnización, pero modificando la manera en que se financia y se calcula su base en determinados casos.