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Delegar o microliderar

Elon Musk o Jack Ma: ¿cuál es su estilo de gestión?

Elon Musk o Jack Ma: ¿cuál es su estilo de gestión?
Expertos recomiendan que lo mejor es lograr un equilibrio entre las estrategias de las cuales son emblema estos dos referentes del mundo tecnológico
16.10.2018 12.02hs Management

La microgestión o la capacidad de delegar son dos modos muy diferentes de liderar. Algunos dirían que hasta contrapuestos.

Los microgestores reciben críticas por obsesionarse con los pequeños detalles, reprimir la iniciativa de sus subordinados y carecer de sentido común estratégico.

A aquellos que delegan se les aplaude por nombrar a sustitutos con talento, "dotar de poderes" a los responsables de equipo y dar un paso atrás para concentrarse en una visión más general, indicó Gestión.

Por caso, Elon Musk es criticado por microgestionar Tesla, ante las dificultades del fabricante de coches eléctricos para cumplir las previsiones, el dinero gastado y lidiar con los directivos que abandonaron la compañía.

Algunos inversores lo instaron a nombrar un director de operaciones, en lugar de intentar solucionar los problemas de Tesla él solo, trabajando 120 horas a la semana.

Un exejecutivo explicó al portal de noticias estadounidense Business Insider que cuando algo sale mal, "Elon despide a algún ingeniero que tomó una mala decisión irrelevante y duerme sobre el suelo hasta que se soluciona el problema. Pero esto, en realidad, no ataca la raíz del problema, que es la terrible gestión".

A la vez, otro empresario multimillonrio recibe elogios por su gran capacidad para delegar. De hecho, Jack Ma, fundador de Alibaba, acaba de anunciar que se retirará de la compañía y la dejará en manos del equipo que supo construir a lo largo de la última década. El año que viene traspasará definitivamente sus funciones al consejero delegado Daniel Zhang.

Según Gestión, Ma ya era conocido por devolver una gran autonomía a las divisiones de negocio de Alibaba y por nombrar a "un montón de generales", en palabras de Duncan Clark, un consultor y autor de "Alibaba: The House That Jack Ma Built" (Alibaba: la casa que edificó Jack Ma).

Hay buenas razones para que Ma intervenga menos en Alibaba y Musk más en Tesla y SpaceX, su proyecto de cohetes. Ma no posee los conocimientos técnicos de Musk. No podría intervenir y solucionar un problema de programación. Musk posee el compromiso total del fundador de una startup y los conocimientos para solucionar los problemas que surgen.

En su biografía del año 2015 sobre Musk, Ashlee Vance identificó algunas situaciones en las que la misma combinación que se critica ahora en Tesla fue un activo para SpaceX.

Un compañero en SpaceX explicó que en algunas ocasiones Musk asumió un proyecto importante él mismo, aparte de sus funciones de consejero delegado, despidiendo a un líder de proyecto. "La auténtica locura es que Elon lo consigue", apuntó esta fuente. "Cada vez que despide a alguien y asume su puesto, cumple el proyecto, fuese cual fuese".

La competencia de un gestor es un factor importante a la hora de decidir la opinión que se tiene sobre su intervención en tu proyecto, según Roshni Raveendhran, profesora de la Darden School of Business de la Universidad de Virginia. Tras estudiar lo que describe como "comportamientos de control orientados al detalle", sugiere que la microgestión no es un estilo de liderazgo, sino un fenómeno que depende en parte del contexto en el que ocurre.

Aunque la microgestión dañaba por lo general la imagen del líder, Raveendhran y sus compañeros hallaron que había menos probabilidades de que la gente tuviese una opinión negativa sobre líderes que sabían lo que estaban haciendo. Asimismo, un subordinado que fuese nuevo en el cargo, o menos competente, tenía más posibilidades de aceptar, o incluso aplaudir, la orientación activa del líder.

Hasta Ma, con su gran capacidad para delegar, puede implicarse más en el problema si así se requiere, sobre todo si considera que Alibaba está desatendiendo a los clientes. De igual forma, no se puede decir que Musk, entre cuyos objetivos se incluye la colonización de Marte, carezca de visión a largo plazo. Es todo una cuestión de grados.

Ninguno de los extremos es lo ideal. "Ahora mismo odio el trabajo: el jefe siempre está sobre nosotros", podríamos decir de un microgestor. Pero luego, cuando un problema se sale de control, los críticos se preguntan por qué no había un líder estratégico "ocupándose del problema".

Resulta difícil alcanzar ese equilibrio entre adoptar una visión general y preocuparse de los detalles. Pero esa es la esencia del buen liderazgo.

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