¿Preferían a Néstor?: así fue el desembarco y repliegue de empresas brasileñas en Argentina
Corrían los primeros años de la era K y en el tablero empresarial argentino las fichas no paraban de moverse.
El motivo: la oleada de capitales provenientes de Brasil, que traía una "marejada" de compañías con ganas de avanzar en el mapa de inversiones local.
Una suerte de "compras al por mayor" que se derramaba a una gran cantidad de sectores.Frigoríficos, cemento, siderurgia, minería, indumentaria y calzado, energía, call centers y alimentos en general, fueron algunas de las actividades donde los desembolsos se hacían sentir con todo su peso.En muy poco tiempo, marcas tradicionalmente argentinas como Paty, Loma Negra, Quilmes, Acindar o Dánica -por mencionar sólo algunos ejemplos- pasaron a ser comandadas por firmas del país vecino. Y todo hacía prever que, con el correr de los años, ese cambio de manos iba a ir ganando en profundidad.
El objetivo era claro: encontrar en Argentina una plataforma más para la expansión de cada uno de estos grandes nombres en la región y en el mundo (ver nota: "Brasil imparable: sigue fabricando ‘multis' e invade Latinoamérica con sus empresas"). En aquellos tiempos, los analistas señalaban que el clima empresario y la evolución de algunas variables económicas clave (tipo de cambio, riesgo país) hacían prever una profundización del desembarco de "brasileños asociándose con Pymes argentinas".Y esto fue lo que pasó hasta, aproximadamente, el 2010-2011. Luego, todo comenzó a cambiar, a la par del desmejoramiento de las condiciones locales.
Y ya en el segundo mandato de Cristina los capitales brasileños comenzaron a revisar sus planes de negocios en la Argentina. En un principio, esto se había traducido en un freno. Luego, con el paso de los años, en una retirada silenciosa.El caso Vale -por su magnitud- es el más recordado por estos días pero, repasando la historia reciente, se observa un repliegue de tipo "hormiga". La decisión de la compañía, que tenía a su cargo el desarrollo de un yacimiento de potasio en Mendoza, implicó la caída de una inversión cercana a los u$s6.000 millones, además de la pérdida de más de 6.000 puestos de trabajo, directos e indirectos.A los pocos días se dio un caso que tuvo menos repercusión mediática. Andrade Gutierrez, la tercera constructora de Brasil, anunciaba que dejaba de operar en el puerto de Bahía Blanca. La compañía tenía a su cargo la construcción de otra terminal, además de unos 800 kilómetros de vías férreas.
En otros sectores también se fue observando este repliegue, en actividades de las más variadas, desde aquellas vinculadas con el sector cárnico y frigorífico hasta las asociadas con la construcción, como es el caso de Deca Piazza, que a principios de abril cerró su fábrica de grifería y sanitarios.
Además de Vale, otro de los grandes que meses atrás fue deshaciéndose de sus activos estratégicos en el país fue Petrobras, que en enero vendió su participación accionaria en Edesur, más allá de desprenderse en el sector energético de una refinería y de parte de su red de estaciones de servicio. Cambio de tendencia¿A qué responde este viraje? Las razones se ajustan a una serie de factores que han ido minando el interés de los inversionistas brasileños por expandir sus actividades en el país.La imposibilidad de retirar divisas, la fuerte suba de costos en dólares, la elevada inflación, las intervenciones de Guillermo Moreno, la relación tirante con el funcionario y la brecha cambiaria -producto del cepo- son algunas de las razones que explican por qué "antes sí" y "ahora no"."Si me acerco a un banco a dejar mi plata y el gerente me dice que luego no la podré sacar, probablemente no la deje", ejemplificó el economista Tomás Bulat.
En esto coincide el ex ministro de Economía, Ricardo López Murphy, para quien la brecha cambiaria "pulveriza la inversión"."Hay un fuerte repliegue de los desembolsos. Es que con un tipo de cambio desdoblado es muy difícil que alguien deje parte de su capital en la Argentina, incluidos los brasileños", sostuvo el economista Pablo Rojo a iProfesional."Lo que está pasando en este momento es que algunas compañías están abiertas a retirarse ni bien se les presente una oferta atractiva. Hay muchísimo malestar por la prohibición de girar dividendos", agregó.Rojo recalcó que en el actual escenario es casi imposible que se logren fuertes desembolsos, porque "traer dólar a valor oficial para pagar costos laborales que ajustan en pesos al 25% no es precisamente algo que resulte atractivo para las compañías".Su afirmación queda reflejada en las estadísticas, tal como diera cuenta iProfesional.
Según un informe de la consultora AMF, en 2012 la Argentina apenas pudo captar el 1,4% del total de fondos que desembarcaron en toda la región.
"Potencialmente tendría que haber recibido unos u$s15.500 millones pero, en realidad, absorbió apenas u$s2.600 millones", señalan desde AMF.
Desde AMF remarcaron que la el país "quedó rezagado respecto a naciones como Chile, Colombia y Perú, donde la asistencia financiera del capital privado externo quintuplicó -al menos- los valores de la Argentina".
En tanto, Brasil logró captar el 37,8%, México 31,3%, Chile el 11,9%, Colombia el 6,2% y Perú el 5,5% (ver infografía).
La paciencia también cotizaPara Dante Sica, ex Secretario de Industria y director de Abeceb.com, el movimiento de los capitales brasileños revela el agotamiento de una "paciencia estratégica". "La profundización de los controles comerciales por parte de Argentina, sumado a los constantes cambios en las reglas de juego, han ido socavando las bases de esta ‘paciencia estratégica' que ha caracterizado la relación bilateral de los últimos años", afirmó a iProfesional.Sica aseguró que "el ‘affaire' Vale, incluyendo la forma en que se manejó el tema, fue la gota que rebasó el vaso. Abrió la puerta a un nuevo escenario en la relación, que tendría que redefinirse en algún momento".El experto alertó respecto de la existencia de "varios rumores acerca de posibles decisiones por parte de otras firmas que irían en una dirección similar a la de la minera, ya que tiempo atrás sus números lucían sólidos, pero hoy ven que el marco doméstico no las favorece".Al momento de evaluar la evolución del desembarco de compañías de Brasil en nuestro país, desde Abeceb.com destacaron la caída en el nivel de anuncios de inversión.
En 2010 habían totalizado unos 28, por un monto superior a los u$s5.300 millones. En 2012 bajó a una cifra menor a la mitad (ver cuadro):
Las tensiones que se habrían generado en la última reunión entre Cristina Kirchner y su par Dilma Rousseff evidencian este cambio de contexto.
Según publicó el diario brasileño Valor, el gabinete del país vecino no oculta su preocupación por la situación económica que atraviesa tanto Argentina como Venezuela. Y calificaron al encuentro de "durísimo, debido a los desacuerdos en materia de comercio e inversiones".
Para Sica, "la relación bilateral hoy pasa por un equilibrio muy bajo y la desconfianza es mutua. Esto se da en un momento importante, dado que este año se discute el acuerdo automotriz entre ambas naciones, un sector clave para el comercio y las decisiones de inversión en el mercado común".
Repliegue La salida de Vale implicó la suspensión de contratos con las constructoras, también brasileñas, Odebrecht, Camargo Correa y Andrade Gutierrez, que luego informó su decisión de retirarse de la Argentina.Por el lado de Petrobras, en 2011 vendió una refinería y una parte de su red estaciones de servicios a Cristóbal López, titular de la marca Oil. Esto se sumó a la venta del paquete accionario que la firma poseía en Edesur.Pero esto no es todo. A mediados de 2012, Alpargatas comenzó a achicarse debido a la "complicada coyuntura".
Y en el último tramo de ese año, JBS cerró el frigorífico Swift que la compañía operaba en la ciudad santafesina de Venado Tuerto.En una frase tan políticamente arriesgada como contundente, su presidente, Wesley Batista, había señalado que no quería seguir perdiendo plata en el país.
Y en un "sincericidio político" acusó al Gobierno nacional de "masacrar" al mercado de la carne.Este 2013 Deca Piazza, del grupo Duratex, despidió a los 140 operarios de su fábrica en Parque Patricios por "pérdida de competitividad".Marfrig -que en 2007 había comprado la marca de hamburguesas Paty, que luego revendió a Brasil Foods- reconoció su intención de desprenderse de algunos activos para reducir pérdidas.La compañía cerró dos de sus cinco plantas que le había adquirido a Quickfood, Estancias del Sur y AB&P. En pequeñas localidades esto trajo preocupación en muchas familias, ya que la firma avanzó con su plan de retiros voluntarios. Días atrás, para hacer más atractiva la oferta, las autoridades prometieron pagar esas desvinculaciones en tres cuotas y no en seis como habían propuesto al principio.
"Es lógico que el cambio de reglas derive en un replanteo de los inversionistas. Si bien el empresariado brasileño tiene cierta experiencia respecto de cómo se dan las cosas en la Argentina, nadie puede asimilar cambios tan vertiginosos en las reglas de juego", concluyó Rojo.