Por qué se demora el programa "Precios Congelados" en 20.000 almacenes y supermercados chinos

Por qué se demora el programa "Precios Congelados" en 20.000 almacenes y supermercados chinos
La logística para que llegue a todos los almacenes y súper chinos del país y la obligación de rotular el precio en los envases demoran salida del programa
Por Andrés Sanguinetti
25.05.2021 07.16hs Negocios

Si bien el Gobierno insiste con lanzar en los próximos días una nueva canasta de alimentos básicos con precios congelados hasta fin de año, dos problemas con las empresas que participarán del programa demoran el anuncio oficial.

En algunas de las 20 empresas que ya se comprometieron a aportar uno o dos productos a la iniciativa oficial explican que las trabas se vinculan al sistema de distribución que hace falta para asegurar que la canasta llegue a todos los almacenes de barrio, mercados de proximidad y autoservicios de origen asiático del país, y a la imposibilidad de colocar el precio en las etiquetas de los productos de una canasta que tendrá entre 120 y 150 artículos de primera necesidad que incluya aceite, yerba, fideos, harina, entre otros, y que ya son los más baratos de cada categoría.

El objetivo es que la canasta dure hasta fin de año y que no se la identifique como un mecanismo para controlar la inflación que consideran se debe encarar con políticas monetarias y cambiarias, sino que sirva como paliativo de los alicaídos bolsillos de los consumidores para que puedan llegar a fin de mes con sus ingresos, logrando a su vez que conviva con Precios Máximos y Precios Ciudados.

También que se consiga más que nada en los locales de barrio y supermercados chinos que conforman alrededor del 70% de toda la cadena de comercialización nacional, mientras que el 30% restante se lo reparten entre hipermercados y autoservicios mayoristas.

La diferencia con los otros dos programas del mismo estilo es precisamente que se comercializan sólo en las grandes cadenas mientras que la nueva canasta se reserva para comercios más chicos, donde los controles de precios son menos estrictos que los que los inspectores de Comercio Interior llevan a cabo en cadenas como Carrefour, Wlamart, Coto, Jumbo, La Anónima o Disco.

Una iniciativa pensada para 20.000 comercios

Más allá de estas diferencias, fabricantes, proveedores y distribuidores advierten no poder comprometerse a llegar con la logística que necesita la nueva canasta para que esté presente en todo el país, tal como pretenden las autoridades de la Secretaría de Comercio Interior que buscan que la iniciativa tenga la capilaridad suficiente como para sostener su éxito.

Advierten que no es fácil contar con una red de distribución tan eficaz como para alcanzar a unos 20.000 comercios minoristas que es el reclamo que parte del organismo que dirige Paula Español.

Si bien no dudan en que la canasta será lanzada, fuentes del sector explicaron a iProfesional que el abastecimiento frena el anuncio por entender que el Gobierno pide entregar la canasta "puerta por puerta", lo cual consideran inviable de lograr.

Una de las alternativas que se barajan en el Gobierno pasa por utilizar los programas que financian el desarrollo de proveedores locales pymes para abastecer a las ferias también para que generen vínculos con los locales de barrio.

El otro problema, quizá el más preocupante, se vincula al rotulado de los envases que en el Gobierno consideran como un mensaje para los proveedores mayoristas con el fin de evitar que remarquen los productos a los comercios que abastecen.

En cambio, las empresas entienden que la obligación de etiquetar el precio de los productos genera aumento de costos y demoras de hasta dos meses para poder preparar las líneas de producción con ese objetivo.

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En una de las empresas que aceptó la invitación oficial para formar parte de la iniciativa explicaron que a pesar de ya estar definidos los precios y las marcas de los productos que participarán de la canasta no hay acuerdo con respecto al etiquetado.

Sostuvieron que, además de la logística, el problema mayor pasa por resolver cómo cumplir con el reclamo de Español quien pretende que el precio figure en el pack para evitar que los comercios lo vendan a valores mayores a los acordados.

Se trata del corazón de la nueva canasta y por eso urge encontrar una solución de manera inmediata que permita resolver las diferencias y poner en marcha el programa antes de que finalice mayo o a principios de junio próximo.

Sin embargo, para las empresas se trata de un tema sensible porque deberían poner en marcha dos líneas de producción diferentes, una para envasar sus productos de la manera habitual y la otra para adecuarlos a los pedidos oficiales. Argumentan también que necesitarán como mínimo dos o tres meses para adecuar sus estructuras productivas.

En otras alimenticias advierten que es ilegal la colocación de precios de venta en los envases y que la legislación vigente solo autoriza valores sugeridos. Pero como las normas fueron establecidas por Comercio Interior está claro que estas prohibiciones serán salvadas con alguna dispensa que tenga en cuenta el actual contexto de crisis y excepcional que vive la Argentina producto de la recesión y de los efectos negativos que la lucha contra el Covid-19 está causando a toda la economía.

Canasta electoral

Si bien desde el ente que depende del Ministerio de Desarrollo Productivo no han informado bajo qué denominación se conocerá al nuevo programa del estilo de Precios Máximos, en el mercado alimenticio se lo bautizó como "la canasta de los 180 días" por su cercanía a las elecciones de medio término que se llevarán a cabo el 24 de octubre próximo, según el cronograma electoral pautado.

Entienden también que en la concepción ideológica de la nueva canasta se mantiene la estrategia de pretender reducir la inflación controlando solamente los precios de los productos alimenticios con políticas regulatorias y de congelamientos que, sin embargo, no atacan otros sectores que en los últimos meses han evidenciado grandes subas como la indumentaria o la construcción, para citar dos ejemplos.

También aseguran que los controles para el sector alimenticio solamente se observan en los artículos que se ofrecen en las góndolas de las grandes cadenas cuando las mayores subas se registran en las estanterías de los almacenes de barrio y súper chinos.

Paula Español busca resolver los problemas que demoran el lanzamiento de la nueva canasta de alimentos básicos con precios congelados
Paula Español busca destrabar el lanzamiento de la nueva canasta de alimentos básicos con precios congelados

Por eso la idea de Comercio Interior con la nueva canasta parece intentar obligar a replicar el estilo Precios Máximos en los comercios más chicos, donde los controles oficiales no llegan con la misma eficacia que tienen los inspectores para supervisar a los grandes jugadores del sector.

De hecho, parte de los faltantes de mercadería que por estos días se evidencian en las góndolas de las cadenas se debe a que para los proveedores es más rentable abastecer a los almacenes, donde pueden negociar mejores precios.

Actualmente, los supermercados ofrecen valores más baratos que los almacenes y los súper chinos en un promedio cercano al 10%, porque los controles oficiales son efectivos en las grandes superficies pero casi no se observan en los comercios de menor tamaño. Allí, las listas llegan con retoques sin que las autoridades de Comercio Interior se enteren o, en su defecto, no pongan el mismo énfasis a la hora de las inspecciones.

Ante esta lectura, entienden que la nueva canasta busca desarmar esa dispersión, por lo menos unificando los precios de los productos y alimentos más barato de cada categoría, teniendo en cuenta que los sectores más populares o de menores recursos de la sociedad hacen sus compras habituales en los almacenes de barrio o en los súper chinos y no en las grandes cadenas.

Es que si bien la diferencia de precios le da ventaja a las grandes cadenas, la falta de surtido las perjudica contra una mayor oferta de los locales de proximidad donde, por ejemplo, se puede encontrar un aceite líder mientras que en las góndolas de los supermercados la oferta se nutre de marcas desconocidas.

En este sentido, un tercer problema que sobrevuela a la nueva canasta alimenticia tiene relación con el pedido de las alimenticias de que se elimine Precios Máximos por entender que los 13 meses de vigencia que lleva el programa no se pueden extender con el actual nivel de inflación y gastos crecientes que deben enfrentar.

Fuentes oficiales evitaron informar qué futuro tendrá este plan aunque recordaron que se vienen eliminando de la lista una gran cantidad de productos considerados no esenciales mientras se mantienen los básicos que, de alguna forma, también pasarán a formar parte de la nueva canasta.

En las empresas advierten que es más que probable que Español no pueda eliminar Precios Máximos por razones vinculadas con la recesión económica y con la falta de capacidad para atender de manera adecuada las necesidades de logística que va a requerir el abastecimiento de la nueva canasta.

Es decir, porque el actual nivel de inflación no permite espacio para desarmar un programa que mantiene contenidos los precios de miles de productos que si se liberan podrían meter más presión a los alimentos. De hecho, hasta ahora los valores de los productos que fueron deslistados de Precios Máximos no se dispararon debido a que Comercio Interior sigue manteniendo un control de facto sobre las políticas de negocios de las empresas.

Queda claro entonces que ambas iniciativas van a convivir por un buen período de tiempo, más cuando el frente inflacionario se muestra más complejo y lejano de las aspiraciones oficiales de llegar a diciembre con niveles no mayores al 25%, tal como quedó establecido en el Presupuesto 2021 enviado por el ministro de Economía, Martín Guzmán al Congreso nacional.

En el caso de Precios Cuidados, que actualmente se compone por alrededor de 680 productos que están presentes en 54 cadenas de supermercados y mayoristas, o 2.800 bocas de expendio de todo el país, será mantenido y renovado cada tres meses, tal como ya viene sucediendo desde su lanzamiento a finales del 2013 durante el gobierno de Cristina Kirchner con el objetivo de contener los aumentos de precios de la canasta básica alimentaria.

El incremento en la cantidad de marcas y presentaciones tuvo como objetivo robustecer las referencias actuales, sobre todo en aquellos rubros en los cuales se verifica una diferenciación significativa en variedades y en marcas que son referencia para cada rubro y al mismo tiempo actúan como un ancla para los productos de la misma góndola que están fuera del listado.

Actualmente, Precios Cuidados tiene una actualización trimestral (será renovado en julio), con incrementos pactados con las empresas de un 5,6% de promedio, pero con subas de alimentos y bebidas de 6,35%; de limpieza, de 4,4%; y de higiene personal, de un 5,1%.

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