La cara oculta del éxito empresario: más trabajo y menos bienestar
Mientras las empresas enfrentan un escenario de transformación permanente, los líderes empresariales muestran altos niveles de compromiso con sus organizaciones, pero también crecientes dificultades para desconectarse del trabajo.
Al menos así surge de analizar los resultados de un reciente estudio de Vistage en donde se observa que la calidad de vida se convirtió en uno de los principales desafíos para quienes toman decisiones estratégicas en el país.
Vistage, red que permite a los líderes compartir conocimientos, experiencias y buenas prácticas para que sus organizaciones crezcan, nació en Estados Unidos en 1957.
En la actualidad, tiene presencia en 40 países y cuenta con más de 47.000 miembros en todo el mundo.
En Argentina, funciona desde el año 2000 y actualmente cuenta con más de 2.700 empresarios de todo el país.
En su último trabajo, revela que la presión por hacer crecer los negocios, gestionar equipos, adaptarse a los cambios económicos y responder a un entorno cada vez más competitivo está generando un fenómeno que empieza a preocupar al mundo empresario: el deterioro de la calidad de vida de quienes ocupan posiciones de liderazgo.
El trabajo analiza hábitos, percepciones y niveles de satisfacción de empresarios, CEOs y ejecutivos de alta dirección.
Entre sus conclusiones muestra una realidad compleja porque, aunque la mayoría de los líderes continúa disfrutando de su actividad profesional, cada vez encuentra más dificultades para sostener un equilibrio saludable entre trabajo, familia, bienestar personal y descanso.
Por qué la calidad de vida impacta en la competitividad empresarial
La investigación parte de una premisa que gana relevancia en las principales escuelas de negocios del mundo.
El desempeño de una empresa depende cada vez más de la capacidad de sus líderes para sostener niveles adecuados de energía física, emocional y mental.
En otras palabras, la calidad de vida dejó de ser un tema individual para convertirse en una variable que impacta directamente en la competitividad de las organizaciones.
Los datos también reflejan que el compromiso con el trabajo sigue siendo muy elevado.
El 51% de los consultados asegura disfrutar mucho de su actividad profesional y una proporción similar afirma sentirse satisfecha con la cantidad de horas que dedica al trabajo.
Sin embargo, el análisis más profundo revela que esa satisfacción convive con rutinas que pueden afectar el bienestar de largo plazo.
Uno de los indicadores más significativos es que el 61% continúa resolviendo cuestiones laborales fuera del horario formal de trabajo.
Jornadas eternas que borran los límites entre oficina y vida privada
La expansión de los teléfonos inteligentes, las plataformas colaborativas y la comunicación permanente borró prácticamente las fronteras entre la oficina y la vida privada.
Para muchos empresarios, la jornada laboral ya no termina cuando abandonan el lugar de trabajo.
Correos electrónicos, grupos de mensajería, reuniones virtuales y consultas urgentes se extienden durante la noche e incluso durante los fines de semana.
El estudio advierte que esta disponibilidad constante genera una sensación de hiperactivación permanente que dificulta los procesos de recuperación física y mental.
Advierte además que la carga horaria sigue siendo uno de los rasgos distintivos del liderazgo empresarial.
Según el relevamiento, el 46% trabaja entre 40 y 49 horas semanales, mientras que el 26% supera las 50 horas por semana.
En consecuencia, más de siete de cada diez empresarios dedican al menos una jornada laboral adicional respecto de los esquemas considerados tradicionales.
El informe también muestra que el trabajo presencial mantiene un peso relevante dentro del ecosistema corporativo argentino.
El 59% de los líderes asiste a la oficina más de cuatro días por semana y el 43% concurre la misma cantidad de días que sus colaboradores.
Aunque la pandemia aceleró la adopción del trabajo remoto y los esquemas híbridos, muchas compañías continúan privilegiando la presencia física para la gestión de equipos, la coordinación de proyectos y la toma de decisiones estratégicas.
Cómo el agotamiento afecta las capacidades de conducción empresarial
Uno de los conceptos centrales del informe es que la calidad de vida no debe entenderse únicamente como un objetivo personal, sino como un factor que influye directamente sobre la calidad del liderazgo.
Según el análisis de Vistage, cuando los niveles de energía disminuyen, también suelen deteriorarse capacidades fundamentales para la conducción empresarial.
Es decir, la creatividad, la innovación, la visión estratégica, la resolución de problemas complejos y la toma de decisiones bajo presión.
Los especialistas sostienen, en este sentido, que el agotamiento no siempre se manifiesta de forma evidente.
En muchos casos aparece a través de:
- Una menor capacidad de concentración
- Respuestas emocionales más impulsivas
- Dificultades para delegar
- Pérdida de motivación
- Problemas para sostener el foco en objetivos de largo plazo
Por esa razón, el bienestar comienza a ser considerado un activo estratégico para las organizaciones.
La falta de espacios para el bienestar personal preocupa a los especialistas
La investigación identifica otro aspecto preocupante: la falta de espacios destinados al bienestar personal.
Apenas una minoría de los empresarios logra dedicar más de ocho horas semanales a actividades exclusivamente orientadas a sí mismos.
Además, el 28% manifiesta estar insatisfecho con el tiempo disponible para realizar actividades personales.
En su informe, Vistage agrega que las agendas sobrecargadas suelen desplazar hábitos fundamentales para la salud física y emocional, como la actividad física, el descanso adecuado, la recreación, la lectura o el desarrollo de intereses fuera del ámbito laboral.
La consecuencia es la aparición de ciclos de sobreexigencia que terminan afectando la calidad de vida general.
Uno de los capítulos más interesantes del estudio está relacionado con los vínculos familiares.
El relevamiento muestra que la familia sigue siendo el principal espacio de satisfacción emocional para la mayoría de los líderes.
Cerca del 69% asegura disfrutar mucho del tiempo compartido con sus seres queridos y una proporción significativa logra dedicar entre dos y cuatro horas diarias a actividades familiares.
Sin embargo, Vistage introduce una reflexión relevante al entender que no alcanza con contabilizar horas compartidas.
"La verdadera calidad del vínculo depende de la capacidad de estar presente emocionalmente", detalla el documento.
La hiperconectividad laboral, las interrupciones constantes y la preocupación por temas empresariales suelen limitar esa presencia plena, incluso cuando los líderes se encuentran físicamente junto a sus familias.
El descanso, la cuenta pendiente de los líderes argentinos
Otro de los ejes abordados por el informe es el descanso, ya que los autores del informe remarcan que el sueño y la recuperación física constituyen componentes esenciales para el rendimiento cognitivo y emocional.
Sin embargo, la cultura de la disponibilidad permanente conspira contra esos procesos.
La revisión de correos electrónicos durante la noche, las preocupaciones vinculadas al negocio y la dificultad para desconectar generan niveles de activación que afectan la calidad del descanso.
A largo plazo, esta situación puede derivar en fatiga acumulada, menor productividad y una reducción de la capacidad para enfrentar escenarios de alta complejidad.
Al respecto, Guadalupe San Martín, CEO de Vistage Argentina, entiende que los resultados del informe "nos plantean un desafío fundamental: Entender el bienestar como el sistema mismo que sostiene la performance a largo plazo".
Si bien el compromiso de los líderes con sus organizaciones sigue siendo altísimo, la ejecutiva observa que ese rendimiento "muchas veces se gestiona a expensas de pilares básicos como el descanso y la desconexión real".
Por eso entiende que la oportunidad "es integrar hábitos saludables de manera deliberada en la agenda, asegurando que el éxito profesional no tenga un costo personal elevado".
A modo de conclusión, el informe asegura que las nuevas generaciones de empresarios y ejecutivos comienzan a replantear la relación entre éxito y bienestar, considerando que el verdadero éxito también incluye salud física, equilibrio emocional, relaciones personales sólidas y tiempo para desarrollar proyectos propios.
"Durante décadas, el crecimiento profesional estuvo asociado casi exclusivamente a indicadores económicos, expansión de negocios y resultados financieros", recuerda el documento.
En este sentido, agrega que, actualmente, esa definición empieza a ampliarse y sostiene que cada vez más líderes consideran que el verdadero éxito también incluye salud física, equilibrio emocional, relaciones personales sólidas y tiempo para desarrollar proyectos propios.
La investigación de Vistage muestra además que la calidad de vida dejó de ser un tema periférico para transformarse en una preocupación central de la agenda empresarial.
En un contexto marcado por la incertidumbre, la aceleración tecnológica y la presión competitiva, la capacidad de cuidar la energía personal aparece como una condición indispensable para sostener el crecimiento de largo plazo.
La conclusión es contundente: las empresas pueden invertir en tecnología, innovación o expansión comercial, pero si quienes las conducen operan de manera permanente al límite de sus capacidades, el riesgo de desgaste termina impactando sobre toda la organización.