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Aprender de negocios en las redes sociales: conozca el ranking de los académicos más tuiteros

Aprender de negocios en las redes sociales: conozca el ranking de los académicos más tuiteros
Las universidades aprenden a explotar su perfil 3.0, Facebook y Twitter se meten en el aula y los profesores llegan a tomar examen a través de ellas  
Por Paula Krizanovic
13.05.2013 18.39hs Actualidad

Cuando los chicos comenzaron a llevar sus teléfonos celulares a clase, muchos profesores se agarraron la cabeza y duplicaron esfuerzos para hacerlos respetar las "reglas de buena conducta" que tácitamente comenzaron a imponerse. No recibir llamados, no responder mensajes en clase, ni tener ningún aparato sobre la mesa durante los exámenes fueron algunas de ellas.

Pero ante lo que parece una batalla perdida contra el avance de la tecnología, algunos académicos prefirieron otro camino: "Si no puedes contra ellos, úneteles".

Así, algunas universidades hicieron punta y comenzaron a aprovechar las posibilidades que ofrecían las redes sociales. Según detalló Guillermo Nanni, Director de Comunicación del IAE Business School, en esta entidad se realizan "consultas, clases online en tiempo real, y hay varios profesores que usan las redes para transmitir en directo una clase".

Uno de ellos es Andrés Hatum, director del Área Académica Comportamiento Humano en la Organización, quien segmenta el uso de estas comunidades virtuales de acuerdo al target de sus alumnos. Con los jóvenes del MBA, utiliza Facebook, y con los que cursan la maestría en modalidad ejecutiva, se comunica a través de Twitter, por donde les envía notas de trabajos prácticos y novedades del curso. "En el taller de selección, utilizo ‘Visual Tweets' para abrir la lección a los ex alumnos que me siguen. Los usuarios hacen preguntas que luego mis alumnos usan en clase", relató el docente.

"Principalmente uso Twitter para compartir cosas interesantes para la materia y organizarlas por tema. Así direcciono a mis alumnos y ellos, que ya están familiarizados con los hastag que usa todo el posgrado, los identifican fácilmente y los comparten", dijo a Campus-iProfesional.com Patricio O'Gorman, docente de la Universidad de Palermo, quien además es co-autor del libro "Diginomics", sobre nuevas tecnologías.

Lo más interesante es que "se genera otro tipo de conversación y quizás gente que no era tan participativa en el aula tiene un perfil online mucho más activo", agregó. Aunque la llegada que estos mensajes puedan tener, según O'Gorman, "depende de lo familiarizados que estén los alumnos con la tecnología y el uso que le den". No obstante, admitió orgulloso que muchos de ellos sacan fotos o graban videos y los "tuitean" incluso durante las clases.

Esto último también lo notó en su curso Gabriel Curi, director de las licenciaturas de Publicidad y Comunicación Institucional de la Universidad Católica Argentina (UCA), y decidió aprovechar la tendencia para incorporar las redes sociales como forma de evaluación. "Soy de los que piensan que los chicos se pueden distraer tanto con un dispositivo como haciendo un dibujito en el cuaderno. Entonces, o negás la realidad o la sumás", dijo a este medio.

Curi entonces ideó una especie de juego que se prolonga toda la cursada: en lugar de tomar examen de lectura a los alumnos, da consignas en clase que éstos deben resolver en grupos utilizando sus dispositivos conectados a Internet y respondiendo a través de un hastag que sigue toda la clase. Quienes completan primero la tarea correctamente suman puntos que se incorporarán a su nota al final.

"El objetivo es mantener a los chicos motivados con las lecturas. Y a ellos les encanta, incluso me piden más preguntas o se toman 15 minutos del recreo para seguir compitiendo. No lo toman como un examen, es una forma más lúdica que incorpora un dispositivo de ellos", detalló Curi.

En la Universidad de Ciencias Sociales y Empresariales (UCES) fueron más allá y además de un grupo de Facebook armaron un "wiki" de la cátedra de Comunicación Digital. Según relató el profesor titular, Martín Güemes, se trata de un espacio donde docentes o alumnos escriben o comparten contenidos y otros pueden sumarle datos, editarlos, corregirlos, etc. "El objetivo es que en el futuro no haya bibliografía. Se construye conocimiento de forma colaborativa. Hay alumnos a los que esto no les mueve un pelo y hacen lo mínimo necesario. Otros son heavy users de las redes y muy proclives a generar conocimiento", contó Güemes.

Pese a estos casos innovadores, aún son pocos los profesores en la Argentina que utilizan el potencial de las redes sociales para interactuar con sus alumnos. Y esto no es por desconocimiento de la herramienta. "Es un cambio de la naturaleza de la comunicación que no es fácil. Si yo posteo en la intranet de la universidad, es algo jerárquico y unidireccional. Las redes sociales son bidireccionales y uno no controla del todo quién lo ve. Hay que abrirse a comunicar de otra forma, a que alguien pueda pensar distinto y decirlo", opinó al respecto O'Gorman.

"Es un tema generacional. No somos nativos digitales. La gente de mi generación tiene que tener una afinidad o un gusto personal por este tema para utilizar los dispositivos", apuntó Curi, aunque aclaró además que "falta de parte de las universidades libertad para usar las redes pero también mucha capacitación, para hacer ‘webinarios', utilizar skype, etc."

Para Hatum, el motivo es la desconfianza en las redes: "Hay académicos que consideran que la clase se termina en el aula. Yo creo que no terminan mientras dure el curso y las redes sociales son la mejor herramienta para que eso suceda".


Seguir aprendiendo
Quienes no tienen los medios económicos o el tiempo disponible para cursar carreras de posgrado o programas ejecutivos, generalmente recurren a los cursos de "e-learning" o a los libros para continuar su formación una vez concluida su carrera de grado.

Pero también las redes sociales se postulan como herramienta útil para ejecutivos que deben cumplir con la exigencia de la "actualización permanente" y no tienen tiempo de completar una cursada tradicional.

"Hasta no hace mucho, había empleadores que prohibían las redes en horario laboral. Hoy es impensable que sugieran eso. Hay mucha gente que descartaría un trabajo por algo así. El desafío es buscarle la orientación académica y no solamente usarlas para socializar", consideró Hatum.

En estas plataformas virtuales las personas encuentran recomendaciones para próximas charlas y seminarios, transmisiones en vivo o resúmenes de actividades y conferencias en video, información acerca de cursos y opiniones de quienes los han realizado.

En este marco, el autor de Diginomics asegura que es posible aprender de negocios en las redes sociales: "Se puede pero hay que dedicarle tiempo para dirigir el perfil de cada uno con ese fin. Las redes sociales hay que saber aprovecharlas porque tanto para alumnos como profesionales es una oportunidad de conocer gente y acceder a contenidos que antes era imposible obtener. Si son bien aprovechadas, puede ser una experiencia enriquecedora".

De las redes sociales más populares, la que resulta más útil para acceder a las reflexiones de los formadores más reconocidos es Twitter, donde los usuarios no necesitan generalmente recibir su aprobación para comenzar a "seguirlos".

Estos son algunos de los profesores argentinos más "tuiteros" que además suelen compartir contenido y debates útiles para continuar la formación.

"Se puede aprender de una temática siguiendo a referentes del tema. En Twitter uno se hace un diario a medida. Una persona que está estudiando así puede complementar su conocimiento y hasta hacer consultas", aseguró Curi. Por caso, para quienes están especializados o están estudiando un determinado tema, sugirió armar una carpeta digital en la plataforma Delicious, donde otros puedan compartirla y sugerir contenido.

"Desde ya que se puede aprender a través de las redes. Nosotros, por ejemplo, lo vemos con los hastag que usamos en las clases, y como esa conversación trasciende lo que piensan 20 personas en un aula y suma lo que opinan los demás, los profesionales, etc. Así se construye en un ámbito de aprendizaje más amplio", coincidió Güemes.

Más que una página web
En la medida en que las nuevas generaciones tienen a Internet como su fuente de información primaria, como contraparte las universidades deben implementan estrategias para salir a encontrarlas en su "hábitat natural", y por eso suman contenidos más completos que los que ofrecen incluso en sus páginas web institucionales.

Así, a partir del desarrollo de sus "perfiles 3.0" las universidades y escuelas de negocios se mantienen conectadas con sus alumnos y egresados. Por caso, al cierre de este artículo, la Universidad de Ciencias Empresariales (UCES) contaba con más de 327 mil "Me Gusta" en su página de Facebook, la de Palermo con 160 mil, la UCA (61 mil), la UADE (Oficial) con 23 mil, la Universidad de Buenos Aires con 22 mil, la de Belgrano con más de 18.700, la Austral (17 mil) y la de El Salvador con 12.300.

"Las nuevas generaciones ven la vida on y off como parte de una misma realidad. En este sentido, como cualquier persona o empresa, las entidades educativas si no están en las redes se pierden oportunidades de generar y mejorar las relaciones con sus públicos", dijo al respecto Nanni, quien también es profesor de Imagen Corporativa de la Universidad Austral.

"Estamos convencidos de la influencia del word of mouth (boca a boca) que generan y de la influencia que se puede obtener a través de ellas. En ese diálogo escuchamos a nuestros seguidores, aprendemos de ellos y aprovechamos la oportunidad para tener un vínculo más emocional con ellos", añadió el director de comunicación del IAE, la única escuela de negocios de Latinoamérica incluida en el ranking de accesibilidad en redes sociales que elabora anualmente OnlineMBAPage.com.

 

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