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¿Quién armó la lista "de los 500"?: faltan alimentos, sobran tinturas de pelo y limpiadores

¿Quién armó la lista "de los 500"?: faltan alimentos, sobran tinturas de pelo y limpiadores
La nómina presentada por la Subsecretaría de Comercio Interior tiene algunas particularidades. Los expertos en consumo advierten que hay poca diversidad
Por Guadalupe Piñeiro Michel
08.06.2013 11.16hs Marketing

Esperadas, reclamadas y hasta deseadas por todos, el fin de semana pasado hicieron su debut en los supermercados argentinos las listas de los 500 productos elaboradas por la Secretaría de Comercio Interior.

Las mismas incluyen una serie de artículos que van desde aquellos que permiten cubrir las necesidades básicas de los consumidores tales como harinas, aceites, leche y frutas, hasta algunos "prescindibles" como geles de baño, tinturas y hasta esponjas.

Así, el sábado 1° de junio el Gobierno plantó los "jugadores" en la cancha que disputarán uno de los partidos más difíciles que se juega contra la inflación. Y la "final" tendrá lugar dentro de dos meses.

Los listados son específicos para cada una de las cadenas de supermercados y los valores de las mercaderías que allí figuran difieren, según se trate de locales ubicados en zona sur o norte.

El estricto cumplimiento de este plan será monitoreado a través del programa "Mirar para Cuidar".

No obstante, a una semana del anuncio, los expertos ya encuentran "llamativos" ciertos aspectos que caracterizan la "lista de los 500".

En este sentido, destacan, por ejemplo, que escasean algunos artículos de necesidad básica, mientras que advierten sobreabundancia de otros que "a la gente casi no le importan".

En este contexto, dudan de que los precios congelados puedan resistir dos meses más.

Y, sobre todo, les preocupa algo que ya se venía evidenciando durante las primeras etapas del "freezer" y que temen que puedan acentuarse en esta nueva fase de la medida oficialista: los faltantes en góndolas, que se hacen cada vez más evidentes y que llevaron a Guillermo Moreno a amenazar con tomar represalias si continúa este problema.

Según señala Claudia Collado, presidenta de la entidad Acción del Consumidor (ADELCO) hoy "falta leche, harina, fideos, azúcar y yerba mate".

Por otra parte, los consumidores se encuentran con que cada son vez más frecuentes los carteles en las góndolas que limitan la cantidad de producto que puede llevar cada persona.

Las listas de Moreno

Una de las principales sorpresas con las que se toparon los argentinos una semana atrás, cuando se dieron a conocer los precios de los famosos "500 productos" fue que, en realidad, no existía un listado único de valores, sino que había varios, uno en particular para cada cadena de supermercados.

Asimismo, se encontraron con que las diferentes nóminas exhibían variaciones en los valores de los mismos artículos, algunos de ellos básicos.

Tal es el caso de la leche, cuyo precio sufre algunas variaciones de acuerdo con la cadena en la que se adquiera.

Si se compra en Carrefour, esta cuesta $6,89 en zona sur y $7,23 en zona norte:

En Walmart, el mismo producto cuesta $6,59 en zona sur y $ 7,12 en zona norte.

"Los consumidores esperaban que se tratara de un solo listado y terminaron siendo varios con grandes diferencias en los precios de la mercadería", señala a iProfesional Collado.

Inclusive, menciona la experta, "en ciertos productos que forman parte de la canasta básica hay diferencias de hasta $2, lo cual no es menor cuando se trata de hacer compras masivas".

Otro de los puntos que llama la atención al examinar el detalle de artículos es que algunos de la referida canasta son más económicos en ciertas cadenas.

Por eso, no alcanza con tener los listados. Hay que comparar y, según afirma Collado, "para encontrar los mejores precios es necesario recorrer varios supermercados".

Los productos que "podrían no estar"

Al observar con detenimiento cómo están compuestos los famosos listados que cada cadena de retail deberá mantener congelados se advierte algo: una proliferación de artículos que lejos están de ser considerados de "primera necesidad".

Por ejemplo, se pueden mencionar las tinturas para el pelo, elementos de depilación femenina, cremas reafirmantes, bombones helados y hasta esponjas de baño.

"En la nómina que se presentó hay un exceso de este tipo de mercadería que bien podría no estar", considera Miguel Clavete, ex director de CASRECH y actual presidente del Instituto de Estudios de Consumo Masivo (INDECOM).

Y explica que, dentro de los 500, existen demasiados casos de "productos que no son necesarios para ser incorporados en la mesa familiar".

También llama la atención de los expertos la proliferación de artículos de perfumería e higiene. Principalmente, aquellos destinados al público femenino.

Sobre esto, Calvete se permite ironizar: "O la gente se depila más de lo que come o está mal hecha la lista".

La extraña composición del listado

Otra cuestión que destacan los especialistas se refiere a que existe un abanico amplio de opciones contempladas en los listados que, en principio, obedecen a evitar faltantes.

No obstante, esta mayor variedad se corresponde justamente con  los artículos prescindibles y no con aquellos que sirven para una alimentación básica.

Es así que, ejemplifica Calvete, "hay sólo dos tipos de arroz, mientras que en la nómina aparecen hasta siete tinturas distintas".

Así se puede ver en la lista que corresponde a los supermercados del grupo Cencosud (Jumbo, Disco y Vea):

Un caso similar es el de "los limpiadores de piso, de los cuales se ofrecen cinco opciones, cuando para llevar una leche que no sea en polvo hay una sola alternativa", dice el supermercadista.

"En el listado hay un exceso de productos que, si bien se compran en forma masiva, no son los que se denominan de consumo masivo", apunta el supermercadista.

Y aclara que la lista que presentó el oficialismo está poblada de "artículos que usan todos, pero que no forman parte de la canasta básica".

Los súper del interior, más complicados

Otra de las críticas que reciben las famosas listas de los 500 productos por parte de los organismos de defensa al consumidor tiene que ver con contar con todos ellos es casi una misión imposible para muchos supermercados que disponen de una oferta en góndola más limitada.

Esto se aprecia, principalmente, en los comercios más chicos, cuya mercadería es mucho menos variada en proporción con la de las grandes cadenas y que no están preparados para afrontar el desafío.

De hecho, los supermercados asiáticos y almacenes de barrio apenas podrían incluir entre 200 y 300 de los artículos que aparecen en la nómina, según advierte a iProfesional Calvete.

Por eso, Emiliano Schwartz, desde la consultora Tomadato, aclara que "los supermercados más chicos están afuera del acuerdo de precios vigente", de modo que su adhesión al plan es opcional.

Los que "miran" para "cuidar"

Además de los reparos que los expertos en consumo mantienen respecto de los listados de los 500 productos también existen cuestionamientos sobre el plan del Gobierno para monitorear el cumplimiento del "freezer".

De acuerdo con fuentes del sector supermercadista, las organizaciones políticas no siempre tienen los conocimientos necesarios como para poder desarrollar la misión que el oficialismo les encomendó. En cambio, afirman, existen entidades preparadas para ello. Así lo indica Calvete: "El control tendrían que hacerlo las asociaciones de consumidores por la expertise que tienen en la materia".

Los faltantes: un problema ya anunciado

En la primera semana de su debut, el nuevo congelamiento de precios ya tuvo repercusiones entre los consumidores.

Algunas de ellas, inclusive, podrían considerarse como previsibles. Tal es el caso de los anunciados faltantes en góndolas.

Es que, como lo afirma Collado en diálogo con este medio, "los supermercados sabían que una vez que se implementara esta medida iba a empezar a haber falta de stock".

De hecho, las mismas marcas también se prepararon para el nuevo congelamiento, a través de cambios de envases y nuevas presentaciones de sus artículos.

Sobre este punto, la presidente de ADELCO apunta: "Ellos mismos aceptaron que hay racionamiento y admiten que la iniciativa no está funcionando".