La Cámara alta aprobó la reapertura del canje de deuda por amplia mayorí­a

Con 57 votos a favor, 8 en contra y una abstención, el oficialismo suspendió la ley cerrojo. El Gobierno busca captar el 7% de los holdouts
Por iProfesional
05/09/2013 - 09,52hs
La Cámara alta aprobó la reapertura del canje de deuda por amplia mayorí­a

Con amplia mayoría, el Senado dio media sanción a la reapertura del canje de deuda con la que busca dar una clara señal de intención de pago a los holdouts y a la Justicia de Estados Unidos que ya tuvo dos fallos contra la Argentina y a favor de los fondos buitre.

El proyecto, que ya fue girado a Diputados, recibió 57 votos afirmativos, 8 negativos, y una abstención. Es la tercera vez en ocho años que la Cámara alta avala la apertura para reestructurar la deuda en defalut.

La iniciativa se aprobó apenas pasadas las 21, después de cinco horas de debate. El Frente para la Victoria (FpV) tuvo el apoyo del bloque de la Unión Cívica Radical para la aprobación en general.

Tras el visto bueno en senadores, resta que el proyecto sea debatido en la Cámara baja, donde podría convertirla en ley la semana próxima.

El proyecto enviado por el Ejecutivo suspende la vigencia de la denominada Ley Cerrojo y establece que la nueva convocatoria se realizará en "términos y condiciones financieras" similares a la operación concretada en 2010.

El proyecto fue defendido ante dos comisiones del Senado la semana pasada por el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, y su segundo, Axel Kicillof, quien le advirtió a la Corte norteamericana que si falla en contra de la Argentina podría complicar todo el canje de deuda, ya que pondrá a los holdouts en una situación de privilegio con relación a los que aceptaron el canje.

Los senadores del peronismo disidente y del interbloque del Frente Amplio Progresista (FAP) rechazan la medida y cuestionan el manejo de la deuda pública realizado por las administraciones kirchneristas.

El tratamiento comenzó con la alocución del presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, el kirchnerista bonaerense Aníbal Fernández, quien hizo una enérgica defensa de la medida. El senador recordó que las demandas pertenecen a "los tenedores de títulos que en su mayoría son fondos buitre, porque les importa un comino lo que les pasa a los otros países".

A su turno, la presidente de la Comisión de Economía Nacional e Inversión, la radical Laura Montero, adelantó que su bloque "no se va a negar a darle al Gobierno las herramientas que necesita, porque es el Ejecutivo el responsable de la negociación en estas instancias".

Sin embargo, propuso cambios en tres artículos del proyecto para que la negociación esté bajo control del Congreso, para que el Ministerio de Economía informe al Parlamento sobre los resultados de la negociación y para derogar la ley cerrojo, y no suspenderla, tal como establece el proyecto del oficialismo.

Por el contrario, el justicialista disidente Juan Carlos Romero anunció que el peronismo federal votaría en contra de la ley argumentando que "es una falacia el desendeudamiento", que "hay bancos que vienen haciendo un gran negocio con la deuda desde hace décadas" y consideró "un papelón esto de votar tres veces lo mismo".

En el mismo sentido, el representante del FAP, Jaime Linares, anunció que su bancada no votaría el proyecto porque "esto no soluciona la deuda", al tiempo que señaló que "parecería que esto tiene que ver más con una estrategia judicial para decir que vamos a pagar y, mientras tanto, después de diez años seguimos al borde del default si sale mal el fallo de la justicia americana y aún no cerramos el pago al Club de París".

La iniciativa, que deberá ser ratificada por la Cámara de Diputados, fue anunciada por la presidenta Cristina Kirchner luego del fallo de segunda instancia en Nueva York que ordenó el pago al contado de u$s1.330 millones a los fondos buitre.

Con la medida, el Gobierno busca convencer al 7% de acreedores que no aceptaron la reestructuración en 2005 y 2010. Pero la reacción de los holdouts no fue la esperada. La American Task Force Argentina, un grupo de lobby a favor de fondos como el de Paul Singer, consideró que el canje es "una estafa". Su estrategia será no entrar en negociaciones y desgastar al Gobierno en los tribunales.