Crece el alerta: cayó fuerte la venta de 0Km y anticipan que el impuestazo "pegará" a siete de cada diez modelos

En febrero, los patentamientos bajaron casi 10%, producto del incremento de precios. Para algunos vehículos, el "dólar auto" es de $12,8
Por Guillermina Fossati
05/03/2014 - 07,07hs
Crece el alerta: cayó fuerte la venta de 0Km y anticipan que el impuestazo "pegará" a siete de cada diez modelos

De a poco, el efecto combinado de la devaluación y del impuestazo -que provocaron una disparada de los precios de los 0Km, tanto importados como nacionales- se está haciendo sentir en el mercado. 

Tras un enero que arrancó "tibio", con una caída leve del 2% en el nivel de ventas, febrero comenzó a mostrar la peor cara del cambio de escenario para el negocio automotor, de no mediar cambios por el lado del Gobierno. 

Desde la Asociación de Concesionarios (ACARA), confirmaron que el mes pasado se vendieron 5.300 unidades menos respecto al mismo período del año pasado, lo que implica una contracción del orden del 8,5 por ciento.

Si bien no parece ser una cifra dramática -considerando que desde algunas consultoras vienen planteando un derrumbe generalizado de los patentamientos para 2014, de entre el 20% y el 40%, la realidad es que en febrero hubo algunos "amortiguadores" que evitaron el desplome.

Sucede que, explicaron desde ACARA, los autos que salieron a rodar en ese mes, en líneas generales corresponden a ventas cerradas con varias semanas de antelación, de modo tal que las estadísticas de patentamientos todavía no están reflejando en su verdadera dimensión la crisis que está pegando de lleno en el sector.

Sin embargo, desde la entidad ya advierten que marzo marcará un punto de inflexión, dado que será a partir de este mes cuando se note con más fuerza el impacto de la devaluación y del impuestazo.

El Ejecutivo tomó nota del nuevo escenario que enfrentan las automotrices. Es así que Cristina Kirchner, en su reciente discurso en el Congreso, señaló que se analizarán las problemáticas que afectan a esta actividad. "Se dice que se cayó la venta por este impuesto a autos importados, pero vamos a juntarnos con las automotrices porque los números que tenemos no son estos", señaló la jefa de Estado.

"El principal factor que afecta a la industria automotriz es la caída de las exportaciones y especialmente la demanda desde Brasil", remarcó, aunque también admitió que "si tenemos que corregir algo lo vamos a corregir".

Nuevas cotizaciones

Tras los incrementos, hoy día para llegar a un auto de entrada de gama hay que disponer, en promedio, de unos $100.000. Es decir, por menos de ese valor, prácticamente no hay alternativas de llegar a un 0Km.

Si se trata de un auto del segmento medio hay que contar con casi $200.000 y para uno de alta gama, como mínimo, con unos 300.000 pesos.

Uno de los primeros problemas que alteró el ánimo de la industria fue el nuevo tributo para autos cuyo precio de fábrica o de importación (antes de impuestos) superan los $170.000. El gravamen afectó especialmente a las marcas premium, que debieron incrementar los valores más de un 100%,

Así, hay unidades que se fueron "por las nubes": modelos que hasta hace poco tiempo se compraban por $400.000, hoy superan cómodamente el millón.

Pero la medida también impactó entre las nacionales, que además sufrieron el efecto de la devaluación, que pegó de lleno en toda la industria. 

Es así como las marcas llamadas masivas (Ford, Volkswagen, Peugeot, General Motors, por ejemplo) tuvieron que modificar los precios, aplicando fuertes incrementos "de un solo saque". 

Los incrementos están a la orden del día. Para ver que sucedió con los modelos masivos basta analizar la dinámica de precios que experimentaron los 10 autos más vendidos del mercado, tal como puede apreciarse en el siguiente cuadro: 

En el caso de los importados, los repuntes son aun más notables.Honda, Audi, Mitsubishi y Mercedes Benz son algunas de las automotrices que ya presentaron los nuevos precios, con fuertes alzas, especialmente en los modelos del segmento medio y las SUV.

En el caso de Mitsubishi, el cambio de escenario dio lugar al punto final en la comercialización de la SUV Outlander, producto del nuevo valor que alcanzaría en los concesionarios.

Los cambios más llamativos, porque se trata de modelos muy importantes para las marcas y los compradores, se dan en Honda y Toyota.

En el primer caso, el Accord pasó de $309.000 a casi $700.000, mientras que el valor de la CRV -una de las SUV líderes en ventas- se disparó desde los $322.000 a los $800.000.

En Toyota, uno de los modelos más golpeados es la SW4, que pasó de $353.000 a los casi $650.000.  También el GT86 subió de u$s69.000 a los u$s108.000.

Así, muchas marcas tuvieron que modificar sus precios y hasta duplicarlos. En Mercedes Benz, la GLK que cotizaba a u$s69.000 ahora supera los 100.000 dólares.Luz de alertaDesde los concesionarios endurecieron las proyecciones para el sector y anticipan una caída del 20% al 30% para el año (considerando marcas masivas e importadas).

"El sector automotriz ha sido el blanco de una serie de medidas orientadas a racionar el mercado y reducir la demanda de divisas, en el contexto de apreciación cambiaria y de una amplia brecha con el mercado paralelo, que incentivaban el consumo de vehículos y las importaciones", señalan desde la consultora Abeceb.

Destacan que "primero se incrementó el impuesto a los autos de alta gama. Luego, se aplicó una cuota de importaciones a las automotrices del 20% de reducción interanual en promedio, llegando en algunos casos al 27,5%".

"Y, finalmente -agregan- la crisis cambiaria impuso una abrupta devaluación y su traslado a los precios de los autos, que se han incrementado en torno al 20% en el primer bimestre", explicaron desde Abeceb.com

Al mismo tiempo, la combinación del nuevo esquema de impuestos internos y la fuerte suba del dólar -que viene impulsando los precios al alza- hará que un mayor número de modelos y versiones se vean alcanzados por el impuesto, incluyendo posiblemente a varios nacionales.

Para aquellos afectados por la alícuota mayor el "dólar auto" equivale a $12,8, cifra que incluso supera al valor del blue. 

El panorama en el sector es muy desalentador. Al respecto, desde ACARA advirtieron que para el mes de abril, el 70% de los modelos que estén a la venta en los concesionarios de la Argentina "van a estar alcanzados por el impuestazo", de no mediar cambios oficiales.

Directivos de la entidad aseguran que este escenario tan negativo para la industria lo estaban estimando recién para fines de 2014. Sin embargo, "la devaluación, que terminó disparando los precios, aceleró los tiempos. En pocos meses, una gran cantidad de modelos pasará a estar afectado por este tributo".

Frente a este escenario, desde la entidad le presentaron al Gobierno una propuesta para modificar la normativa.

La idea que manejan los empresarios es que la alícuota se considere en función de la evolución de los precios en dólares y no en pesos, para evitar así que cada vez más modelos se vean impactados por la medida.

"Esto permitiría que el impuesto se aplique exclusivamente a los vehículos que provienen por fuera del Mercosur, que fue la idea con la que se planteó este tributo", explicaron fuentes de ACARA.

  

Caso contrario, desde la entidad vienen alertando que, cuanto más se tarde en tomar medidas, más perjudicadas se verán las empresas del sector, especialmente aquellas cuya oferta depende de manera exclusiva de lo importado.

Esto, lógicamente, generará efectos en lo comercial, con un fuerte achicamiento de estructuras y pérdidas de puestos de trabajo, principalmente en lo que respecta a concesionarios.

"Algunas marcas de autos Premium, ante el freno que experimentaron sus ventas, van a achicarse de tal manera que su presencia en el país va a ser meramente simbólica, no van a tener operatividad", recalcaron La mirada también está puesta en Brasil

El escenario también complica la relación con Brasil, ya que las sucesivas restricciones a las importaciones impuestas sobre el sector automotriz provocan cada vez más descontento del país vecino, y podrían tener consecuencias negativas sobre la industria local.

"Los cupos a la importación de autos ya despiertan preocupación en nuestro principal socio comercial, en la medida en que comienzan a afectar la actividad de sus fábricas", explican desde Abeceb.

"El descontento del otro lado de la frontera es fácil de imaginar. Las demoras y complicaciones por las DJAI bajo la gestión de Moreno ya eran objeto de quejas de los empresarios y funcionarios brasileños. Pero la sucesión de medidas cada vez más restrictivas, orientadas a pisar las importaciones, y los continuos cambios en las reglas de juego de los últimos dos meses, no hacen más que incrementar las rispideces", aclaran los economistas.

En el corto plazo, las restricciones a las compras del exterior podrían terminar ocasionando también mayores complicaciones para exportar vehículos a Brasil.

Y el desempeño de los envíos a este mercado será clave para amortiguar la caída en ventas que se espera en el plano local y evitar los pronósticos que dan cuenta de niveles de producción por debajo de las 700 mil unidades, una cifra que genera alerta, considerando que 2013 cerró con 955.000 autos producidos. Esto, siempre que el Gobierno no de marcha atrás con la medida. 

A mediano plazo, quien tiene más para perder es la Argentina, dado que a medida que se fijan antecedentes de imprevisibilidad para comerciar libremente en el bloque, las inversiones y asignaciones de nuevos modelos tenderán cada vez más a dirigirse a Brasil, para asegurarse el acceso al mercado más grande de la región.

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