Vuelven a romper silobolsas en Buenos Aires y crece alerta en el campo

Aparecieron destruidos siete contenederos plásticos en Henderson, donde se  guardaban 1.400 toneladas de granos que representan unos u$s2 millones
Por iProfesional
23/02/2015 - 10,56hs
Vuelven a romper silobolsas en Buenos Aires y crece alerta en el campo

Una vez más el campo fue víctima del vandalismo y crece el alerta entre los productores de granos. La semana pasada siete silobolsas fueron destruidos en un campo ubicado a 18 kilómetros de Henderson, en el centro oeste de la provincia de Buenos Aires.

El ataque se perpetró contra un establecimiento del productor agropecuario Rodolfo "Rody" Paolucci, quien había hecho la venta de cereal equivalente a 12 camiones y cuando fue a buscar la mercadería, se encontró con todos los granos desparramados por el suelo.

De los siete silobolsas, cinco contenían soja y dos, trigo. Se trata de mercadería por unas 1.400 toneladas.

"Pudimos recolectar el 95% del cereal tirado. Si llegaba a llover me perdía dos millones de pesos", confesó el ruralista al diario La Nación.

"Uno va consumiendo insumos y eso era la reserva para ir enfrentando las campañas. Hoy, con las retenciones y los precios bajos, se trabaja prácticamente a pérdida", agregó.

El ataque se suma a otros delitos en distintos puntos del país durante los últimos seis meses. En la provincia de Córdoba, por ejemplo, se estima que los productores terminaron 2014 con más de una treintena de bolsones cortados con elementos punzantes, la modalidad más común para romperlos. Sólo en la localidad de Oliva hubo 21 bolsones rotos, y allí el gobierno provincial destinó una patrulla rural para los campos. Cerca de Laboulaye, en el sur cordobés, en enero quemaron no sólo un silobolsa sino también una casa, un galpón y tractores.

En la provincia de Buenos Aires se registraron roturas de silobolsas en Cañuelas, y en La Pampa, en General Pico.

Este nuevo episodio potenció los temores de quienes creen que los ataques son realizados por grupos cercanos al kirchnerismo, como La Cámpora, quienes acusan al campo de especular con el acopio de granos y presionar, así, al Gobierno ya que si no venden no entran dólares al país, divisas hoy codiciadas por la Casa Rosada que intenta mantener estable el tipo de cambio y se resiste a una nueva devaluación.

La hipótesis se apoya en que en las propiedades atacadas suelen aparecer pintadas haga del estilo "Haga Patria, corte un silobolsa", que van en línea con las críticas del oficialismo a los hombres de campo que guardan su producción y venden cuando creen que se dan condiciones favorables para su negocio.

"Todos dicen que los que hacen esto son los de La Cámpora, pero no sé a quién responsabilizar la culpa. Yo a este Gobierno no lo quiero, pero no significa que le eche la culpa", aclaró Paolucci. "Los hechos de inseguridad están a la orden del día. En Carlos Casares, la semana pasada se robaron dos camiones con soja", apuntó.

La preocupación crece porque esta modalidad delictiva se repite cada vez con mayor asiduidad: se han registrado denuncias de carácter similar por bolsones plásticos que fueron destruidos por la noche.

El titular de Coninagro, Carlos Garetto, denunció hace cuatro meses que, aunque trascienden poco, se volvieron peligrosamente habituales los ataques anónimos contra los almacenamientos de soja. "La Justicia tiene que actuar", reclamó en el tramo final de 2014.

Según estimaciones privadas, en el campo los productores aún tienen 9 millones de toneladas de soja sin vender de la cosecha pasada. Son unos u$s2.000 millones. Con esa plata ahora deben afrontar gastos en fungicidas para la soja que está sembrada en los campos.

Además, en mayo tienen que encarar la siembra de trigo que, si repite los 4,2 millones de hectáreas del ciclo pasado, demandarán no menos de u$s1.000 millones en gastos para cultivar.