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Tras el discurso: ¿qué dicen los gestos y el vestuario de los candidatos a la Presidencia?

Tras el discurso: ¿qué dicen los gestos y el vestuario de los candidatos a la Presidencia?
Los candidatos inundan los canales de televisión. Ningún detalle está librado al azar. Los asesores de imagen cuidan que cada gesto, tono o mirada sea el correcto. Expertos consultados por iProfesional analizan fortalezas y debilidades de los presidenciables al enfrentar las cámaras
Por Guadalupe Piñeiro Michel
20.10.2015 14.04hs Marketing

Faltan pocos días para las elecciones del domingo y en radios y canales de televisión hay una sobreabundancia de presentaciones de los distintos candidatos. 

Por ley, los canales de televisión y radios deben ceder gratuitamente a la Dirección Nacional Electoral (DNE) el 10% de su tiempo publicitario para todas las fuerzas.

En total, son 4.320 segundos diarios (72 minutos) con propaganda política. Esto multiplicado por todos los medios que hay en la Argentina. 

En un contexto marcado por el exceso de imágenes, los expertos en comunicación saben que con un gesto, una mirada o un tono preciso, puede ser efectivo como instrumento para retener o captar votos que prestarse a un extenso debate. 

Esta lógica se complementa con la "línea argumentalista" que pregonan aquellos sectores que exigen a los candidatos discutir ideas o plantear propuestas concretas de Gobierno. 

De hecho, estando al frente de los sondeos, Daniel Scioli prefirió refugiarse en la "receta de laboratorio" de los spots y no exponerse a un debate televisivo.

Incluso, tiempo atrás y con extrema crudeza, el diputado del PRO, Federico Sturzenegger, reveló algunos de los consejos que le diera el asesor Durán Barba que hacían referencia a la idea de no debatir ni explicar demasiado en detalle los planes de una eventual gestión. 

"No propongas nada. La gente no está particularmente preocupada por esas cosas. Así que no pierdas tu tiempo, eso no es relevante para la gente", le dijo el experto al legislador en referencia a temas como la suba de precios o el atraso cambiario. 

"Si vos explicás qué es la inflación, vas a tener que explicar que la emisión monetaria genera inflación, que entonces debería reducirse la emisión, y que si entonces hacés eso tendrías que hacer un ajuste fiscal, y que si hacés una ajuste fiscal, entonces la gente va a perder su trabajo y eso es lo que no queremos que digas", aconsejó. 

"Decí cualquier cosa o hablá de tus hijos", fue la otra recomendación que lanzó Barba. 

La importancia de la imagen Por lo pronto, los spots se han convertido en la gran herramienta de persuasión con la que cuentan los partidos políticos.

Tanto el Frente para la Victoria, como Cambiemos o UNEN, utilizaron YouTube como un campo de testeo antes de lanzar la campaña oficial por televisión y radio.

Pero, además de los videos de campaña, en estos días cada aparición televisiva resulta vital ya que representa una oportunidad para conquistar los codiciados votos de los indecisos -un 30% de la población total-. 

Hasta los colores se han vuelto relevantes a la hora de exponer a un candidato frente a las luces y las cámaras. 
Una de las características que los expertos en imagen destacan es que esta campaña está teñida de "azul".  
En primer lugar, este color parece ser el predilecto por una sencilla razón: transmite varias sensaciones positivas.

Una de ellas es la de "estabilidad", que es una de las principales demandas por parte de quienes se van a acercar a las urnas el próximo 25 de octubre. "El azul además inspira seriedad y transparencia, atributos que hoy buscan los electores", afirma a iProfesional la asesora de imagen Yamila Pica, quien agrega que "por eso todos los partidos lo utilizan". 

Uno de los candidatos que más apeló a este color en esta campaña es Mauricio Macri, que eligió un azul suave para su saco o camisa, no sólo para los spots, sino también a la hora de recorrer las calles y dar entrevistas.

Sergio Massa y Daniel Scioli, si bien utilizan ese mismo tono, también se permiten mechar su vestuario con gamas grises

En el caso del tigrense, líder de UNA, Pica explica que "mezcla el rojo con el azul, porque busca dar una imagen más combativa. Quiere mostrarse un poco más aguerrido y determinado".

Los colores que elige cada partido para los logos y afiches de campaña también "hablan". Mientras que "el PRO apostaba al amarillo, que se vincula con el hacer y con el sentirse bien, Scioli prefiere el naranja, que es más pasional", puntualiza Pica. 

En el caso del macrismo, resulta interesante cómo, de cara a las presidenciales, agregaron a dicho color partidario (amarillo) una paleta de gamas variadas, buscando expresar un mensaje de inclusión y mucho más abarcativo.  

Aflojando la corbataLa campaña este año adquirió un tono más relajado en cuanto a la indumentaria de los candidatos en sus distintas apariciones televisivas.

La tendencia entre los asesores es recomendar a los presidenciables usar menos traje y más ropa casual. 

Por este motivo, cada vez son más los que dejan la vestimenta "dura" en el placard y se muestran en la pantalla con una indumentaria más informal. "Muchos eligen una apariencia elegante sport o un traje incompleto, es decir, sin corbata", puntualiza Pica.

Massa fue de los que lanzó varios spots en los que se los que se lo ve con un look recurrente: camisa blanca y jeans. 

Los analistas destacan que otro representante de la moda "casual" es el líder de Cambiemos.

Pica señala que "Macri siempre busca dar una imagen más canchera" y remarca que "lo que intenta es mostrarse como un tipo común y no como el hijo de un millonario".

En el caso del principal opositor, el estilo relajado en el vestuario está vinculado, principalmente, con dos cuestiones:

1. La búsqueda de mostrarse "cercano a la gente". Esto es algo que se ve reforzado por una serie de spots de propaganda en los que el candidato se muestra tomando mate y abrazado a las personas.

"Macri se muestra como un político no tradicional. Es lo que la gente está demandando", indica Pica quien además destaca que "siempre buscó dar una imagen de relajado y alcanzar el apoyo popular, que no le llega tan fácilmente como a los referentes de otros partidos".

A diferencia de sus adversarios, en todas las carteleras y vías públicas de afiches, siempre se lo ve al candidato interactuando con la gente y nunca solo en un primer plano. "Ese principio lo respetamos a rajatable", confirma a iProfesional un referente del partido. 

2. La necesidad de conquistar a los jóvenes. A diferencia de la fuerza que tienen agrupaciones como La Cámpora dentro del Frente para la Victoria, a Cambiemos todavía le falta llegada entre las generaciones más jóvenes.  

En cambio, Massa tuvo que recorrer el camino inverso.

Según explica a este medio el analista político Gustavo Santiago, el desafío del candidato de UNA fue pasar de dar una imagen demasiado descontracturada a transmitir un porte más adecuado para un cargo presidencial.

"Aparecía en los avisos en remera mirando el cielo con un estilo demasiado juvenil. De a poco, se tuvo que ir mostrando más formal y alejado de ese aspecto", agrega. 

Gestos que hablan por sí solos

No todo es táctica y estrategia en los últimos días de la campaña electoral. También hay algunos gestos y expresiones que escapan a la planificación de consultoras y asesores políticos y que varias características de los candidatos que ellos no siempre quieren mostrar.

En diálogo con iProfesional, Pica pone el foco en Daniel Scioli y remarca que "es el que tiene gestos más cerrados y la mirada siempre para abajo".

En la vereda opuesta en materia de gestos se encuentra el líder de Cambiemos. Pica apunta que "a Macri se lo ve más relajado y con un lenguaje gestual abierto".

Con respecto a Massa, la analista lo nota más cerrado en sus expresiones: "Salta a la vista que juega un papel. Esta más contenido, se cuida mucho. Se lo ve siempre apretando los dientes, reprimido, como si tuviera algo más por decir y no lo hace".

Errores

Consultados acerca de la comunicación no verbal en la campaña en general, los analistas ponen el foco en algunos errores comunes que cometen los principales candidatos. Algunos de ellos son:

• La aparición de "sonrisas falsas"

Según explica a iProfesional Laura Justicia, directora de Signum, firma de gestión del lenguaje corporal, "la manera de identificar una sonrisa genuina es por la contracción del músculo alrededor del ojo. Si no se contrae el ojo, la sonrisa no es real".

 "Manejar los micrófonos"

Este gesto, que mucho se le criticó a la presidenta Cristina Kirchner, no es un indicador de soberbia como muchos piensan.

Por el contrario, refleja una expresión involuntaria que denota nervios.

"Muchos candidatos manipulan los micrófonos y se acercan al atril y eso marca nerviosismo o inseguridad", puntualiza Justicia, quien agrega que en esos casos, "la persona se siente incómoda y tiene gestos para bajar el estrés, que se los conoce como movimientos apaciguadores".

 "Sonrisa soberbia"

Justicia hace referencia a este gesto que se ve mucho en los afiches de campaña, si bien los expertos lo consideran un grave error y lo describen como una expresión de desprecio

"Indica que la persona se siente superior a otra. Una de las maneras de identificarla es cuando una comisura se ubica por arriba de la otra", afirma la experta. 

Lo que sí y lo que noA la hora de hacer foco en lo que es "correcto" y lo que no es aconsejable en materia de comunicación no verbal, los expertos ponen bajo la lupa dos ejemplos contrapuestos: 

 Cristina Kirchner

Analistas le reconocen varias falencias en materia gestual. Puntualmente, se la ve señalar con el dedo índice, un gesto muy frecuente en ella, que es una clara señal de agresividad. 

"Las personas lo reciben a nivel inconsciente y, en general, se toma a mal", afirma Justicia.

La especialista suma además el ademán de "callar al público" mientras está en pleno discurso: "Es como si le pusiera la mano en el pecho a alguien para frenarlo. Es una señal de no buscar empatía con el otro".

• Barack Obama

El presidente de Estados Unidos aparece como una figura que tiene varios aciertos en materia de comunicación gestual.

Según Justicia, "Obama tiene un muy buen manejo del lenguaje corporal. El discurso llega más a la gente por el tono de voz y las palmas abiertas".

Si bien a nivel local hay grandes falencias, los analistas coinciden en que Macri es el candidato que más ha trabajado en comunicarse a través de gestos. 

Si bien comete errores en el manejo del lenguaje corporal como sus competidores, la directora de Signum destaca que "tiene una expresión más abierta, de palmas hacia afuera y movimientos menos rígidos que sus oponentes".

A través de sus palabras, miradas y tonos, los presidenciables ya mostraron su arsenal de recursos en materia gestual. En pocos días, las urnas dirán quién es el ganador.

Pero también hay otra "elección" que es, ni más ni menos, la que están llevando adelante los propios asesores de los candidatos. 

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