Más artículos

Daniel Scioli y su última jugada: ¿le alcanza anuncio de Ganancias para "arañar" el punto que le falta?

Daniel Scioli y su última jugada: ¿le alcanza anuncio de Ganancias para "arañar" el punto que le falta?
Sobre el final de la campaña, el candidato del Frente para la Victoria prometió elevar el piso del tributo a $30.000 netos en un intento por conquistar al electorado de clase media. ¿Podrá hacer la diferencia en las urnas? la opinión de los analistas 
Por Marilina Grandinetti
25.10.2015 09.45hs Actualidad

Tuvieron que pasar dos años para que el kirchnerismo hiciera el anuncio más esperado por la clase media: una modificación en el siempre controvertido Impuesto a las Ganancias.

Y no fue Cristina Kirchner la encargada de darle la buena noticia, sino que le "cedió" el honor a su candidato a sucederla. 

Daniel Scioli aprovechó el último minuto de campaña antes de la veda para prometer que, si se convierte en el nuevo presidente, subirá el mínimo no imponible del gravamen a $30.000 netos de bolsillo.  

El compromiso asumido implica, prácticamente, triplicar el piso actual, lo que dejaría fuera del alcance del tributo a 577.400 trabajadores

El dato resulta interesante si se tiene en cuenta que el postulante del Frente para la Victoria necesita unos pocos miles de votos para ganar la elección en primer vuelta. Es decir que, con convencer a un puñado del altísimo porcentaje de indecisos del que hablan las encuestas, Scioli estaría hecho. 

Es por eso que el gran interrogante, ya sobre el cierre de la campaña, es si esta jugada de último minuto será el empujón que le faltaba al candidato del Frente Para la Victoria para llegar al 40% o si, por el contrario, se trata de un intento tardío. 

La estrategia parece clara: parte del diagnóstico es que muchos de los asalariados irritados por el impuesto son de tradición peronista. Y que tenderían naturalmente a votar a Scioli si no fuera porque han acumulado enojo con el gobierno de Cristina Kirchner, algo que se ha reflejado con elocuencia en la conflictiva relación del sindicalismo de Hugo Moyano con el kirchnerismo.

De manera que, al realizar el anuncio, Scioli no sólo está dando una promesa de tipo económico sino que, de manera tácita, expresa una disidencia respecto de la línea que Cristina ha defendido en los últimos años, y que apunta a que Ganancias es un impuesto que sólo afecta a una élite de salarios altos y que resulta imprescindible para sostener las políticas de asistencia social.

¿Demasiado tarde?
En diálogo con iProfesional, el analista político Marcos Novaro consideró que el anuncio del candidato oficialista “busca dar un golpe de efecto de último momento para ganar algunos votos que se han ido con Macri o con Massa por demandas de este tipo”. 

Vale recordar que ambos candidatos opositores se pronunciaron varias veces sobre la necesidad de realizar ajustes en el gravamen y hasta se aventuraron con promesas de eliminarlo si llegaban a la Casa Rosada. 

El politólogo Roberto Starke, es otro de los que no dudó al afirmar que el anuncio de Scioli tiene como objetivo algún tipo de efecto electoral aunque, en su opinión, llega tarde.  

“No todo el mundo está informado ni sigue de cerca el tema. Me parece que es algo que Scioli saca de la galera a último momento, un tanto presionado por las circunstancias, para ver si puede ‘morder’ un poquito más en esa masa electoral que mantiene distancia con él”, reflexionó. 

La gran pregunta, entonces, es por qué Scioli no comunicó antes la buena nueva.  ¿La noticia habrá caído como un baldazo de agua fría en el kirchnerismo duro que durante mucho tiempo se opuso a este tipo de medidas? O, por el contrario,  ¿el mandatario bonaerense habrá contado con la bendición de la mismísima Cristina? 

Los analistas ensayan algunas explicaciones. 

“Uno puede imaginar que es el tipo de cosas que a Cristina le hubiera gustado anunciar antes de irse”, remarcó Novaro que, aunque dijo no estar seguro de si la medida tuvo el visto bueno de la Jefa  de Estado destacó que “al menos no opuso resistencia y mantuvo a todo el oficialismo en silencio”. 

En tanto, Starke sostuvo que es probable que la medida no haya tenido el visto bueno de Fernández de Kirchner. “Si hubiese sido con el aval de la Presidenta, el anuncio hubiera llegado hace una semana y hubiera tenido tiempo de trabajarlo”, agrega. 

La estrategia 
Las palabras que la clase media esperaban como música para sus oídos no sólo tienen como finalidad convencer al elector dubitativo que espera con ansias que el impuesto deje de comerle gran parte del sueldo. 

También le sirve a Scioli para diferenciarse de Cristina y criticar tácitamente su política tributaria. 

En definitiva, Scioli respondió a un reclamo de la clase trabajadora que a la mandataria le trajo más de un dolor de cabeza y ante el que no quiso ceder

“Podría haber sido un anuncio de Cristina. Ella nunca lo hizo por algún motivo”, apunta Starke. 

Y es que, en términos fiscales, el Impuesto a las Ganancias significó el gran pilar de los ingresos públicos de la era K y reducirlo puede tener un costo importante. 

En este sentido, el hecho de haber confirmado la continuidad de Ricardo Echegaray al frente de la AFIP en un eventual gobierno sciolista intenta enviar tranquilidad al electorado. 

El mensaje es claro: a Echegaray, que ya tiene gestión frente al organismo recaudador, las cuentas le cierran y se lo hizo saber al candidato del FPV. Entonces, la promesa de Daniel Scioli adquiere el respaldo que no tienen las propuestas de Massa y Macri sobre la materia. 

Un antecedente no tan lejano
Si bien se fueron realizando retoques a lo largo del tiempo, el anuncio de la última modificación significativa del gravamen fue en 2013.

Lo hizo Cristina Kirchner exactamente un mes antes de que se llevaran a cabo los comicios legislativos de ese año. Pero el resultado no fue el esperado

Un error de cálculo hizo suponer que un “mimo” a la clase media inclinaría la balanza a favor del oficialismo. Sin embargo, el Frente para la Victoria resultó perdedor en los mayores distritos del país, incluyendo la provincia de Buenos Aires, donde cayó frente a Sergio Massa. 

De esa forma, la Presidenta resignó buena parte de la caja para seducir a un electorado que no hizo la diferencia en las urnas, cuando en realidad podría haber destinado ese dinero a fortalecer los segmentos sociales más relegados donde el peronismo siempre pisó fuerte. 

Así y todo, con plena conciencia de la historia reciente, Scioli decidió jugarse el todo por el todo y animarse a hacer el anuncio más importante de toda su campaña. 

Habrá que esperar al lunes post electoral para medir el impacto real de la medida en las urnas y comprobar la efectividad para dejar instalado el mensaje entre la clase media de que Scioli no es Cristina


Enterate lo último sobre economía digital, startups, fintech, innovación corporativa y blockchain. CLICK AQUÍ
Te puede interesar
Zoom Recomendadas