Si bien las empresas que participaron de las dos jornadas ofrecieron suculentos descuentos de hasta 50% en la compra de dispositivos electrónicos, los valores de los dispositivos comercializados en el país, en dólares, siguen muy elevados frente a otros mercados con bajos niveles de inflación
Por Juan Diego Wasilevsky
30/05/2016 - 09,28hs

En principio iban a ser sólo dos días. Sin embargo, hasta estas últimas horas, la iniciativa denominada "Hot Sale" se mantuvo vigente de la mano de numerosas empresas que, impulsadas por los buenos niveles de venta logrados en las primeras jornadas, decidieron extender las promociones y beneficios a lo largo de todo el mes.

Así, esta acción llevada adelante por la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) para fomentar las ventas a través de canales online, sobrepasó largamente las expectativas iniciales

En este 2016, la acción cobraba un significado especial. En un contexto en el que las ventas en general no repuntan, las jornadas con promociones y descuentos se presentan como una gran oportunidad para atraer compradores y tratar de revertir los malos números que dejó el primer cuatrimestre. 

Salvo contadas excepciones y en rubros específicos –como la venta de productos de calefacción-, la mayoría de los sectores viene asistiendo a fuertes caídas en los volúmenes comercializados

Los empresarios textiles alertan por bajas que promedian el 20%, mientras que los supermercados de Ciudad de Buenos Aires acusaron caídas de más del 2 por ciento. 

Frente a este cuadro, los resultados del Hot Sale versión 2016 generaban entusiasmo entre las más de 100 empresas que participaron de la iniciativa con cerca de 270 marcas, pertenecientes a los más variados rubros tales como decoración, alimentos y bebidas, indumentaria y calzado, cosmética, viajes, tecnología y accesorios para autos, entre otros. 

“Las compañías de primera línea apostaron a mejorar sus ventas por medio de sus canales on line y los consumidores se mostraron ávidos de encontrar buenas propuestas que se ajusten a sus necesidades, además de poder aprovechar las posibilidades de financiación”, afirmaron desde CACE.

Las empresas participantes trataron de sacarle el mayor jugo posible a esta acción de marketing. Y lo demostraron con agresivas campañas.

Los resultados fueron más que positivos: según los organizadores, durante los dos primeros días que duró la acción se registraron ventas totales por $2.580 millones, un 100% más que en la edición 2015.

Sin embargo, la necesidad de sacarle el mayor rédito posible a esta movida llevó a muchas empresas a extender la jornada por una semana y rebautizar el Hot Sale como “Hot Week”.

Además, hubo cadenas de retail que fueron un paso más allá y decidieron mantener los descuentos durante todo el mes de mayo

Tecnología versus salarios

Las rebajas, por cierto, se convirtieron en los grandes anzuelos para atraer compradores. 

De acuerdo con un relevamiento realizado por la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, entidad que fue responsable de fiscalizar las ofertas, el promedio general de descuentos fue de casi 26%, una cifra que mejoró el nivel de la edición 2015. 

Una de las apuestas más fuertes de este Hot Sale corrió por cuenta de las empresas de artículos del hogar, tecnología e informática, con rebajas que promediaron el 20%, pero con productos puntuales, como televisores LED, que llegaron a tener quitas de hasta el 45%. 

Fuentes de una de las compañías con producción local con mayor peso en el mercado interno confirmaron a este medio que en el mercado se venía acumulando un creciente stock de televisores

De modo que las jugosas promos se convirtieron en una herramienta fundamental para hacer rotar el inventario

El punto central es que, pese a las rebajas con las que avanzaron las diferentes empresas, la Argentina continúa siendo uno de los mercados más caros –en términos de dólar- para la adquisición de productos electrónicos frente a otras plazas con menores aranceles para la importación e índices inflacionarios más controlados, como es el caso de Chile y Estados Unidos

En diálogo con iProfesional, el consultor Enrique Carrier apuntó que los valores de la tecnología en el mercado local vienen de haber sufrido un salto hasta el 2015, cuando hubo "fuertes trabas a las importaciones y el costo del financiamiento para los fabricantes se había disparado por los problemas para girar divisas”. 

Esto llevó, según el experto, a que la brecha respecto de los valoresn que se manejan en el exterior en 2015 haya tocado uno de los puntos más elevados en años. 

Sin embargo, lo que marcan los empresarios y analistas es que en 2016 cambió la dinámica de los precios.

Pese a la devaluación, “los valores en pesos no subieron mucho y estuvieron muy lejos de replicar el movimiento que tuvo el dólar". 

“Podemos afirmar que, en términos relativos frente a los salarios, la tecnología en la Argentina hoy no está tan cara como en 2015", sostuvo Carrier, más aun considerando los interesantes descuentos con los que avanzaron las empresas de retail y las actualizaciones de las remuneraciones. 

Esto contrasta claramente con otros productos o servicios de la economía, cuyos valores sí evolucionaron por encima de los ingresos

Según un relevamiento de Ecolatina, la tarifa eléctrica es uno de los ítems que encabezó los incrementos: en promedio, pasó de $65 por bimestre a $450, aumentando significativamente por sobre el salario.

Los vehículos 0Km, por ejemplo, aumentaron su precio casi 35% en el periodo, contrayendo en casi 20% la cantidad de cuotas que pueden ser pagadas con una remuneración. 

El poder de compra del salario también cayó en medido en alimentos: "El pescado, la cerveza o los fideos son sólo algunos de los productos que crecieron por encima del ingreso promedio", destacaron desde la consultora. 

Pese a que en términos relativos la tecnología hoy no aumentó en línea con la devaluación, Carrier afirmó que igualmente, si se compara la posición de la Argentina en el contexto internacional, "el país sigue siendo muy costoso para adquirir bienes electrónicos". 

ComparativoLas diferencias saltan a la luz en el caso de los televisores LED, tanto en aquellos modelos entry level como los que poseen tecnología de punta. 

Un Smart TV de 32” de primera marca, que antes del Hot Sale se conseguía a $9.500, durante algunas jornadas estuvo disponible a $6.999. Es decir, con una quita de casi 30%. 

Este último precio, que equivale a unos u$s490, marca un fuerte contraste con el valor vigente en Santiago de Chile. Allí es posible acceder al mismo modelo por apenas u$s275. 

Más aun, en el caso de Estados Unidos, hay cadenas de retail que ofrecen este producto a un valor de u$s220. 

Esto implica que el valor vigente en la Argentina, en dólares y aun con el descuento del Hot Sale incluido, resulta entre un 75% y 120% más caro que en esos dos países. 

En el caso de una de las unidades tope de gama, como un LED de 55” con tecnología 4K y pantalla curva, el precio durante los días de descuento fue de cerca de $35.000, unos $10.000 menos que el valor original. En divisas, esto equivale a unos u$s2.460.

¿A cuánto se comercializa esta unidad en el país trasandino? En tiendas como Falabella, al equivalente u$s939. Incluso resula más económico que en Miami, donde su precio orilla los u$s1.000. 

Así, en el caso de este producto, la brecha entre el valor vigente el mercado interno y el de Chile se dispara a un 160% (ver cuadro). 

Diferencias notables también se observan en equipos muy demandados como las tabletas de Apple

Un iPad Mini 4 con 16 Gb se promocionó durante el evento a un valor de $15.000, de la mano de una rebaja de $2.600.  

Esto representa unos u$s1.050 al tipo de cambio actual, ubicándose un 160% por encima del valor vigente en Estados Unidos

Grandes diferencias también se observan en el rubro gaming”. Una consola Xbox 360 de 500 GB con un juego de regalo, por ejemplo, era promocionada en la Argentina a unos $1.500 menos que su precio regular, equivalente a u$s598.  

¿A cuánto se comercializa el mismo dispositivo y con idéntico juego en el exterior? En la capital del país  trasandino se consigue a u$s287, es decir, prácticamente a mitad de precio. 

Estas diferencias explican por qué en los últimos meses explotó el número de argentinos que decidieron cruzar la frontera y viajar a Santiago para realizar tours de compras. 

Según un informe del Departamento de Estudios de la Cámara Nacional de Comercio de Chile, las operaciones con tarjetas de crédito y débito de bancos extranjeros se dispararon durante el primer trimestre del año. 

“Este aumento se vio fuertemente favorecido por la mayor entrada de turistas argentinos, que creció un 61%”, indicó el reporte, que agregó que "gracias a las condiciones políticas y económicas de Argentina, los visitantes dieron un fuerte impulso al turismo de shopping, con un alza de 160% anual en el período enero-marzo en sus compras con tarjetas en nuestro país". 

Por qué la Argentina es más cara Cuando se comparan los valores vigentes en el mercado interno, frente a los de otros países, como Chile o Estados Unidos los economistas hacen referencia a dos tipos de factores: los estructurales y los coyunturales

Los primeros están vinculados con el entramado de impuestos que afectan a todos los productos importados que ingresan a la Argentina. 

Por lo pronto, un artículo que llega extra Mercosur, debe tributar un arancel aduanero del 35% para poder ser ingresado al mercado interno, con el objetivo de hacer viable la producción en el sur del país. 

Este régimen, además, establece otros impuestos diferenciados para poner en una condición de mayor competitividad a la tecnología producida en la Argentina

Las voces críticas de este sistema advierten que el entramado impositivo tiene como objetivo subvencionar la fabricación local que, de otra manera, difícilmente sería viable si tuviera que competir de igual a igual con un producto asiático ya ensamblado y listo para ser comercializado. 

Distinto es el caso de Chile, que posee una amplia red de acuerdos de libre comercio con diferentes países asiáticos. De modo que el ingreso de tecnología, en general, no se ve alcanzado por aranceles. 

Entre los factores coyunturales, los analistas mencionan la variable tipo de cambio

En el caso de la Argentina, influyó la baja nominal del dólar en el plano doméstico, que terminó elevando el precio de cualquier dispositivo al hacer la conversión a esa divisa

Así, un artículo que en marzo valía $10.000, su valor en billetes verdes era de u$s625, considerando un tipo de cambio de $16.

En la actualidad, aun cuando en pesos ese mismo producto no haya aumentado, en dólares pasaría a valer u$s700, es decir, un 12% más sólo por la variación acumulada de esa moneda. 

Pero también hay que analizar la variable cambiaria en función de los precios en pesos que, si bien se mantuvieron relativamente tranquilos en lo que va del 2016, subieron con fuerza en los últimos años. 

Para Carrier, los incrementos acumulados fueron significativos, dejando en un piso elevado a la tecnología doméstica. 

En cambio, en el segmento en el que el experto observa que la Argentina sí está más en "sintonía" con el resto del mundo es en el mercado de telefonía celular. 

Exceptuando casos específicos, como el de Apple, el resto de los smartphones “están casi al mismo precio que a fines del año pasado" y no están tan desfasados en el comparativo internacional

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