La cadena de hoteles del candidato republicano sufrió una caída de reservas, al tiempo que parte del público inició una campaña de boicot
Por Alicia Vidal
08/11/2016 - 12,34hs

Donald Trump es un empresario que supo armar un imperio de marcas a su alrededor. Y todo gira en torno a su nombre.

A diferencia de esos hombres de negocios que mantienen un bajo perfil y que dejan que sean las marcas las que tomen protagonismo, en el caso de Trump, él es el centro mismo de su estrategia de marketing.

Esto planteó entre los expertos de negocios la duda respecto de si se pueden llegar a resentir las marcas ante un proceso de tanto involucramiento político.

Como referencia -y salvando las distancias-, se puede recordar cuánto análisis se hacía a nivel local cuando Ricardo Fort estaba todo el tiempo en el candelero y de pronto el público asociaba sus excentricidades y escándalos con la compra de clásicos como los Cereal Fort o los paragüitas de chocolate.

Ahora, esto sucede a nivel mundial, ya que las elecciones en Estados Unidos tienen en vilo a la mayor parte del mundo occidental, y del otro también.

Según el análisis realizado por Forbes, las empresas del candidato republicano acusan recibo de los puntos polémicos de la elección y, especialmente, de las revelaciones desagradables que han salido a la luz respecto de hechos y dichos de Trump.

En Estados Unidos, los apoyos y los rechazos quedan expuestos sin mayores tapujos. Y los que no quieren a Trump se hacen oir y eso provocó una secuela de boicots a algunas de sus marcas.

En la volada anti Trump se convocó, por ejemplo, a no ir a los hoteles del magnate que puja por la presidencia estadounidense. Pero también hay vinos, casinos, canchas de golf, ropa, negocios inmobiliarios y hoy ser "marca Trump" implica una connotación negativa o, al menos, controversial. Y está en juego un volumen de negocios por unos u$s3.700 millones. 

Justamente en su cadena de hoteles fue donde se hizo sentir el peso del vapuleo mediático preleectoral ya que se estima que hubo una caída promedio del 59% en las reservas en comparación con el año anterior. Llevándolo a nuestro contexto, hay situaciones donde hay cosas que no son "políticamente correctas" y en eso Trump es un ícono.

De pronto, no deja de ser fuerte el impacto que tienen las figuras públicas cuando toman partido por uno u otro candidato. Particularmente el caso de Trump es de los que provocan rechazo y la gente lo quiere hacer saber.

Fue muy comentado el video que grabó Robert De Niro donde realizó una dura condena de Trump pero también hay figuras del deporte, como Adrián González, jugador de los Dodgers, que expresó que no quería hospedarse en los hoteles de la cadena del magnate en pugna por la presidencia.

Esta mediatización de rechazos, con la consecuente repercusión en el negocio Trump, no es necesariamente un indicador de votos, ya que probablemente quienes estén a favor no estén tan deseosos de hacerlo público como sus detractores. Pero sí afectan la reputación de las marcas comerciales. Racismo y misoginia son al menos dos temas urticantes y que llevan a mirar con recelo los productos y servicis con el logo Trump.

De rebote también se vio perjudicada Ivanka Trump, la hija del millonario devenido en político. En las redes sociales los activistas anti Trump publican por ejemplo los nombres de las tiendas donde se distribuyen los productos de Ivanka y así se provoca un gran daño de imagen para todo lo vinculado al candidato republicano.

Hasta el propio nombre Trump tiene un significado que pone el foco en la contienda. La palabra "trump" remite a la carta ganadora en un juego, es el "triunfo", la opción que vence al resto. Por ello, algunos pronostican que si Trump no gana habrá "memes" por doquier aludiendo a este juego de palabras.

Pero además, las marcas también reaccionaron de modo simbólico a través de sus campañas y son varias las que aludieron a la vilependiada idea de la construcción del muro entre México y EEUU a través de sus spots.

La cerveza Tecate inventó la pared o muro de cerveza bajo el hashtag #TecateBeerWall para estar juntos, todo lo contrario de lo que pregona Trump.

El tema del muro también fue tomado por Aeroméxico, que lanzó una enérgica defensa de un mundo sin fronteras.

Y otra cerveza, como Corona, también arremetió contra la idea del muro que construye "ese loco" y pone énfasis en derribar otras fronteras bajo la consigna "derriba tus muros".

Por el lado de Hillary Clinton, todo parece más suave y más armónico e incluso, más afianzado en la figura femenina como contracara del machismo representado por Trump.

Así, recién salido del horno podemos conocer el spot lanzado por Johnnie Walker que apela a su conocido slogan "keep walking" que ahora lo adapta como "Keep Walking America" en alusión al gran paso que darán con estas elecciones.

Sutilmente se percibe un apoyo a Hillary ya que se habla mucho de la inclusión y hasta se permiten hacer parte de la locución en castellano con la frase "esta tierra fue hecha para mi y para ti". La marca de Diageo, a través de la campaña realizada por Anomaly New York, pretende quedar asociada al signo del progreso y para eso utiliza la coyuntura electoral.

 

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