Tras paro contundente por Ganancias, el ala dura de la CGT cuestiona el acuerdo con el Gobierno

Tras paro contundente por Ganancias, el ala dura de la CGT cuestiona el acuerdo con el Gobierno
El borrador incorpora reclamos de la central obrera, pero los gremios del transporte se quejan porque modera los cambios que aprobó la oposición 
Por Juan Manuel Barca
20.12.2016 12.18hs Economía

El paro de transportes logró parte de su cometido. Horas después de la paralización de trenes, aviones, colectivos y subtes, el Gobierno llegó a un acuerdo con la CGT el lunes por la tarde para modificar el impuesto a las Ganancias, con la incorporación de algunos reclamos de los gremios transportistas.

Sin embargo, las negociaciones no lograron calmar la interna en la central obrera, en la que parte de los sectores duros ven diluirse los cambios que proponía la oposición.

"El paro fue excelente, la mayoría de nuestros afiliados votó a Macri y hoy lo insultó en arameo, pero si sólo se exime de pagar Ganancias a las horas extras en los feriados, no nos sirve de nada", dijo a iProfesional el dirigente de un gremio aeronáutico que participó de las asambleas informativas realizadas por la mañana.

Así dejó en evidencia el malestar de los sectores más afectados por el impuesto.

En efecto, el oficialismo leyó la medida de fuerza como una disputa en el seno de la central obrera, entre los gremios con menores y mayores ingresos.

"El paro responde a cuestiones internas de la CGT, porque nosotros estamos manteniendo un dialogo institucional con la CGT. Como entre sindicatos los ingresos son muy diferentes, ocurre que en una misma representación hay gremios que van desde los $10.000 de ingreso promedio hasta los $80.000", dijo el diputado Nicolas Massot. 

Además del transporte público, la protesta lanzada por la Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT) afectó la recolección de basura, el suministro de combustible, el transporte de carga y las flotas marítima y fluvial en distintos puntos del país.

De ese modo, presionó al Ejecutivo, pero también a los gobernadores, con quienes el macrismo se reunirá este martes, y a los senadores, que el miércoles tratarán el proyecto de Ganancias en el recinto y se resisten a asumir el costo fiscal de la reforma.

Por lo pronto, el entendimiento alcanzado el lunes incluye una suba del mínimo no imponible ($27.941 para solteros y $37.000 para casados con dos hijos), un reclamo impulsado por los gremios con más afiliados y de salarios más bajos para evitar que tributaran nuevos asalariados.

Asimismo, las escalas se actualizarán hasta un 300% y la alícuota más baja arrancará desde el 5% sobre el excedente del piso salarial a partir del cual se tributa, en lugar del actual 9%.

Esos fueron los tres temas que el triunvirato integrado por Hector Daer, Carlos Acuña y Juan Carlos Schmid discutieron en la reunión con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, el de Interior, Rogelio Frigerio, y el vicejefe de gabinete, Mario Quintana, y el diputado Sergio Massa.

"Unos 400.000 trabajadores salen del impuesto", dijo Daer tras el encuentro y aseguró que quienes siguen alcanzados "van a pagar muchos menos".

En tanto, Schmid, que también lidera la CATT, ponderó los cambios que benefician a los sindicatos con mayor poder adquisitivo.

Se refirió a la "fórmula" para actualizar el mínimo no imponible, las escalas y las deducciones, que tendrán un ajuste todos los años en base al índice RIPTE. Estas incluyen las horas extra, viáticos y feriados.

Otros beneficios, según el borrador del Gobierno, es que las horas extras no modificarán la escala sobre la cual el trabajador tributa y sólo serán eximidas en días no laborables o feriados.

A su vez los viáticos tendrán un tope de hasta 40% del mínimo no imponible como exención, mientras que el aguinaldo quedará afuera en su totalidad.

Si bien las modificaciones representan una mejora del esquema vigente, no reflejan el pedido original de los gremios duros de la CGT, que reclamaban la eximición de todos esos ítems. Esos puntos, junto con la actualización de las escalas, motorizaron el paro que comenzó en la madrugada del domingo y se extendió hasta el mediodía del lunes.

"Es asombroso que un barrendero pague Ganancias y las mineras no, que un recolector de residuos pague Ganancias y los banqueros no", dijo el secretario adjunto de los camioneros, Pablo Moyano.

Así se refirió a la decisión del Ejecutivo de excluir nuevos impuestos a la reforma del gravamen, luego de calificar como "contundentes" las asambleas realizadas en las distintas ramas del transporte.

Moyano denunció una presunta "presión" del Gobierno sobre senadores para frenar el proyecto original aprobado por la oposición en Diputados, encabezada por el bloque de Sergio Massa, Héctor Recalde y Diego Bossio.

Su propuesta plantea un mínimo no imponible de $44.000 para casados y $33.500 para solteros, exime el aguinaldo, las horas extras y los bonos por productividad para los salarios más bajos dentro del tributo, y las jubilaciones hasta $60.000. Se prevé que deja afuera del tributo a 1,5 millones de trabajadores.

Pero el borrador que despuntó en el principio de acuerdo con la CGT modera varios de los cambios de la oposición. "Nosotros queremos que se apruebe el proyecto original porque, con el proyecto del Gobierno, más trabajadores van a pagar Ganancias", advirtió el dirigente camionero el lunes por la mañana.

Todo dependerá de lo que suceda en las próximas horas cuando gobernadores y senadores se sienten a discutir el proyecto de consenso. Ese será el último filtro antes de que se apruebe en el Congreso, donde la preocupación pasa más por mantener la recaudación en las provincias antes que por reducir el impacto del tributo sobre los asalariados. 

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