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SOLA, el videojuego para crear conciencia sobre la violencia de género

SOLA, el videojuego para crear conciencia sobre la violencia de género

Se trata de un juego que pertenece a un corriente identificada como activista. El objetivo es generar conciencia social. ¿Cómo se logra ese fin?

Por Andrea Catalano
20.02.2018 12.19hs Tecnología

Es de noche y llueve. Ella camina. Sola. Las calles están iluminadas. Pero la oscuridad es más profunda, es más presente. Ella sigue, dobla, va hacia su destino. Sólo escucha sus pasos. Ese detalle, que podrí­a ser tranquilizador, no es tal aunque esté con su sola compañí­a. A medida que avanza por las calles el temor se apropia de ella. Cualquier pequeño ruido que surja en ese caminar solitario sobresalta. Esta experiencia de andar sola por la calle, con temor creciente, es lo que busca generar el videojuego SOLA que, justamente, tiene como objetivo plantear la discusión sobre la violencia de género en la sociedad.

Se trata de un videojuego perteneciente a la corriente del activismo donde el objetivo es generar una crí­tica social o bien usarse como herramienta de cambio a partir de la conciencia social. Un videojuego que rompe los esquemas tradicionales porque avanzar en él implica experimentar una emoción que nada tiene que ver con la adrenalida.

Diseñado por Agustina Isidori, el juego se presentó en la última muestra Game On! El arte en juego, que se realizó en diciembre en el Centro Cultural de la Ciencia (C3). Junto a otras propuestas que apuntaban a concientizar sobre otras problemáticas, SOLA se destacaba. Los chicos, los adolescentes, los jóvenes se calzaban los auriculares, avanzaban y cuando decidí­an terminar el recorrido por calles se advertí­a una sensación común: la del temor.

"Es un videojuego estéreo. Trabajo como investigadora en tecnocultura donde se mezcla el arte con los videojuegos y esto implica pensar qué posibilidad tiene la propuesta más allá del entretenimiento. Ahí­ aparece el tema de la conciencia social", dijo a iProfesional desde Montreal, Canadá, la propia Isidori, que está realizando en ese paí­s un posgrado de arte y nuevas tecnologí­as.

La historia de SOLA comenzó hace tres años, cuando esta diseñadora de imagen y sonido egresada de la UBA, decidió encarar el tema de la violencia de género con una fuerte carga en la investigación académica. A partir de allí­ decidió plantear el tema del juego con un foco interdisciplinario a fin de abrir el debate del tema.

"Soy artista visual e investigadora y mucho de esa investigación se vuelca a los distintos proyectos. Trabajé la idea en este contexto, y me inspiré en distintas cosas. SOLA está vinculado a otras dos piezas, un cortometraje y una videoinstalación. El juego escapa a lo que se conoce como un videojuego además de que fue pensado bajo una perspectiva latinoamericana", añadió.

A diferencia de lo que se plantea en un videojuego tradicional, en SOLA no nay ninguna amenaza. Tampoco hay interacción. ¿Y entonces? ¿Cómo es que se transmite esa atmósfera de turbación, de inquietud?

Agustina decidió no ponerle una cara al miedo. Porque el hecho de caminar con esa especie de angustia constante, en alerta, es la mejor descripción de ese estado. "A veces ese estado es real, a veces no, a veces fuimos criadas así­ desde chicas, o es un temor que sale de los medios. Las mujeres salimos a la calle y crecimos, al menos en mi caso, con esta idea de tener miedo. Un miedo latente que no tiene rostro, que no está materializado", describió.

Es lo que siente cualquier persona que se sienta frente a una pantalla, se calza los auriculares y se mueve entre las calles, una noche cualquiera. Pero que acá es más oscura. Tras haber pasado por esa experiencia, la idea de Isidori es que se genere una charla. Está pensado para aplicarlo a un contexto determinado y, vale insistir, en abrir la discusión y reflexionar sobre las emociones experimentadas en ese espacio.

Capturar la atención
Habilitar la discusión sobre la violencia de género es inapelable. Al avanzar por esas calles oscuras es posible advertir en algunas de las paredes que circundan al caminante grafitis del colectivo Ni Una Menos.

"El proyecto nació en Montreal y las primeras exhibiciones se realizaron en Canadá y los Estados Unidos. Debí­a despertar la curiosidad en los espectadores argentinos y latinoamericanos de estos paí­ses, y el colectivo Ni Una Menos fue una manera de interesarlos, de generar una inquietud que los animara a mirar de qué se trata. Porque la violencia de género es un tema que se está discutiendo en toda América latina", agregó.

Lo que se vio en el C3 es la primera versión de SOLA. Con este objetivo de generar el debate sobre la violencia de género. Aunque la intención de su creadora es agregarle herramientas que permitan llevar esta temática a talleres con chicos de menor edad. Por estos dí­as, analiza de qué modo el videojuego puede convertirse en una herramienta pedagógica.

Las cosas, sin embargo, no se quedan acá. Al complementarse con la videoinstalación y el cortometraje el alcance se expande. La apuesta de esta artista es evolucionar hacia una segunda instancia y llevar el videojuego al terreno de la realidad virtual.

Dar ese paso permitirá ver la experiencia de un modo mucho más contundente y atractivo. Eso significa dar un paso más tanto en la incorporación de tecnologí­a como de nuevos públicos, aunque siempre apuntando a los chicos y chicas.

Si bien el juego no está online sí­ está disponible para aquellos que quieran abordar el tema de la violencia de género desde otra perspectiva. "SOLA busca abrir debates y es importante que esté contextualizado. Porque en esta instancia es fundamental que esté acompañado de una conversación posterior para que se genere una discusión más rica y no sólo experimentar la herramienta", insistió.

Como se dijo, Agustina Isidori encaró este trabajo en el marco de la maestrí­a que realiza. Lo hace junto a un colaborador, Etienne Brunelle-Leclerc. Todo el esfuerzo es de ella y de las personas que conforman el equipo de trabajo. Dar a conocer el juego es, señaló, una manera de contribuir, como mujer, a un debate que comenzó hace poco tiempo en la sociedad argentina y en otras partes del mundo. El de la violencia de género y, con él, el de la equidad de género.

Esta iniciativa sólo tuvo hasta ahora el apoyo de Game On, como espacio para mostrar esta creación que mezcla lo lúdico, con el arte y el cine y la discusión social, y de la Fundación Argentina de Videojuegos (Fundav), que dieron el soporte para las charlas y el feedback que se generó a partir de la muestra en el C3.

Aquellos que quieran promover discusiones sobre la violencia de género en distintos ámbitos a partir de esta propuesta lúdica, deben comunicarse con Agustina a través de su propia página web www.aisidori.com

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